Víctor Espuig, médico de familia: “Cuanto más tiempo pasa un hombre sin eyacular, de peor calidad es su esperma”

Un metaanálisis de la Universidad de Oxford resume que la abstinencia prolongada deteriora la capacidad reproductiva masculina

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Víctor Espuig, médico de familia: “Cuanto más tiempo pasa un hombre sin eyacular, de peor calidad es su esperma”

La fertilidad masculina ha sido objeto de numerosos mitos y creencias populares que, en muchos casos, carecen de respaldo científico. Tradicionalmente, se ha pensado que la abstinencia prolongada favorece la calidad del esperma y aumenta las probabilidades de lograr un embarazo.

Sin embargo, investigaciones recientes desafían esta visión y plantean la importancia de revisar las pautas habituales en torno al cuidado de la salud reproductiva de los hombres. El interés por entender cómo factores cotidianos influyen en la fertilidad se ha incrementado en los últimos años, sobre todo ante el aumento de consultas por dificultades para concebir.

El médico de familia Víctor Espuig cuestiona la creencia habitual sobre la fertilidad masculina y aporta datos recientes: “Cuanto más tiempo pasa un hombre sin eyacular, peor es la calidad de su esperma”, afirma. Esta conclusión procede de un gran metaanálisis impulsado por la Universidad de Oxford, en el que se combinaron datos de más de cien estudios en humanos.

Mitos y evidencia sobre el esperma

Esta revisión exhaustiva ofrece una perspectiva actualizada sobre factores que influyen en la salud espermática, evidenciando la necesidad de actualizar tanto las recomendaciones clínicas como la información que se transmite a la población general. El trabajo destaca la importancia de basarse en la evidencia científica y no solo en creencias heredadas, que pueden generar expectativas equivocadas y dificultar la toma de decisiones informadas.

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“Los espermatozoides son células frágiles y con muy poca capacidad de reparación

Contrario a la recomendación extendida de abstinencia para acumular esperma, Víctor Espuig explica en su TikTok (@victorespuig) el fundamento biológico que desmiente esa idea: “Los espermatozoides son células frágiles y con muy poca capacidad de reparación. Cuanto más tiempo pasan almacenados, más se deterioran, ya que el estrés oxidativo acaba fragmentando su ADN”, describe el especialista. La explicación se basa en el proceso natural de envejecimiento de las células reproductivas masculinas, que son especialmente vulnerables ante condiciones adversas dentro del organismo.

Además, la exposición prolongada a factores como el calor corporal o la presencia de toxinas puede potenciar el daño y comprometer la funcionalidad de los espermatozoides. Estudios recientes han mostrado que la fragmentación del ADN espermático está asociada a una menor tasa de fertilización y puede afectar la viabilidad del embarazo.

Calidad frente a cantidad

Aunque la cantidad de espermatozoides aumenta tras varios días sin eyacular, Espuig advierte que “muchos de ellos estarán ya dañados, serán más lentos y tendrán una menor capacidad para fecundar”. La acumulación, lejos de suponer una ventaja, puede convertirse en un obstáculo para quienes buscan concebir, ya que la calidad del esperma se degrada con el paso de los días.

Además, la motilidad y la integridad genética de los espermatozoides son factores clave para la reproducción, y ambos parámetros tienden a disminuir cuando el periodo de abstinencia se prolonga. Los expertos sugieren que mantener hábitos saludables, como una dieta equilibrada y evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco, también puede influir positivamente en la calidad seminal.

La desinformación sexual sigue siendo un problema extendido. Justin Garcia, director ejecutivo del Kinsey Institute en la Universidad de Indiana, advirtió al medio norteamricano que “tenemos un problema de alfabetización sexual en nuestra cultura”.

El propio médico sintetiza la recomendación que se desprende de la nueva evidencia: lo óptimo para incrementar las probabilidades de embarazo natural es mantener relaciones sexuales “cada uno o dos días y no esperar más tiempo para intentar acumular”. Esta frecuencia permite renovar el esperma de forma regular y mantener un equilibrio entre cantidad y calidad.

Los especialistas coinciden en que la actualización de las recomendaciones sobre la salud reproductiva masculina puede contribuir a mejorar los resultados en parejas que buscan un embarazo y reducir la ansiedad ligada a los mitos sobre la fertilidad. Además, la divulgación de estos avances resulta esencial para que tanto profesionales como pacientes adapten sus estrategias y expectativas.