Un jubilado compra una excavadora para trabajar en el campo y pasa de cobrar 850 euros de pensión a ganar 3.500 euros al mes

Para muchos mayores, recibir la pensión puede ser insuficiente para cubrir sus necesidades básicas, y la realidad económica obliga a replantearse cómo afrontar esta etapa de la vida

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Un jubilado compra una excavadora para trabajar en el campo y pasa de cobrar 850 euros de pensión a ganar 3.500 euros al mes. (Montaje Infobae con imágenes de Canva y Freepik)
Un jubilado compra una excavadora para trabajar en el campo y pasa de cobrar 850 euros de pensión a ganar 3.500 euros al mes. (Montaje Infobae con imágenes de Canva y Freepik)

La jubilación no es siempre sinónimo de descanso y tranquilidad. Para muchos mayores, recibir la pensión puede ser insuficiente para cubrir sus necesidades básicas, y la realidad económica obliga a replantearse cómo afrontar esta etapa de la vida. Este es el caso de Ángel, un hombre español de 73 años que quiso darle un giro radical a su situación. Decidió invertir y comprarse una excavadora, gracias a la cual logró multiplicar sus ingresos, pasando de percibir 850 euros al mes a generar alrededor de 3.500 euros mensuales.

Los últimos años de su vida laboral como electricista estuvieron marcados por la inestabilidad. Y es que, justo antes de retirarse, la empresa en la que trabajaba cerró de manera abrupta en 2008 debido a la crisis, y se vio obligado a jubilarse de manera anticipada. Esto le dejó con una pensión que no le permitía vivir con dignidad, después de intentar buscar un nuevo trabajo a su edad. “No daba para el alquiler de la casa, luz, agua…”, declaró en una entrevista a Telemadrid.

“La compré, me subí y me puse a trabajar”

Ante la falta de alternativas, decidió arriesgarse y buscar una salida propia. El hombre pidió un préstamo y, junto a sus ahorros, adquirió una excavadora valorada en 60.000 euros para empezar a trabajar en el campo, a pesar de no tener experiencia profesional previa. Solo contaba con conocimientos básicos adquiridos durante su infancia ayudando a su padre en tareas rurales. “Nadie me enseñó a manejar esa máquina, la compré, me subí y me puse a trabajar”, confesó al medio citado.

Cuatro años después, el negocio se consolidó. Ahora, los ingresos derivados de su actividad superan los 3.500 euros al mes, una cifra que le permite cubrir sus gastos diarios tranquilamente. Aunque su situación tampoco es idílica: debe deducir pagos de préstamos, seguros, mantenimiento de la maquinaria e impuestos, además de lidiar con la reducción de su pensión, que actualmente se sitúa por debajo de 450 euros mensuales debido a su actividad económica.

Estudios demuestran que esto sucede debido a que la esperanza de vida aumenta

Trabajar sin renunciar a la pensión

En España, cada vez son más los casos en los que los pensionistas deciden continuar activos laboralmente sin perder sus derechos económicos. Tal y como explican desde BBVA, la tendencia responde al aumento de la esperanza de vida y a la necesidad de garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, así como de complementar ingresos.

La legislación contempla ciertas excepciones que permiten a los jubilados trabajar y percibir parte o la totalidad de su pensión, siempre cumpliendo ciertos requisitos y relacionados con la edad, los ingresos y el tipo de actividad laboral. Una de las modalidades es la jubilación flexible, que permite a los pensionistas reincorporarse al mercado laboral de manera parcial. Está dirigida a jubilados que ya han accedido a su pensión y desean trabajar como empleados por cuenta ajena.

En este caso, su jornada laboral se debe situar entre el 50% y el 75% de la jornada completa habitual del puesto. Además, antes de comenzar a trabajar, es necesario informar a la Seguridad Social, que ajustará la pensión de manera proporcional al tiempo trabajado.

Durante este periodo, los jubilados continúan cotizando, acumulando derechos que se tendrán en cuenta cuando decidan retirarse definitivamente. En ese momento, la pensión se recalculará, incorporando las cotizaciones efectuadas durante la jubilación flexible, y volverá a percibirse en su totalidad.