“Nuestra cultura es un milagro de supervivencia”: las mujeres gitanas reivindican a sus mayores y exigen acciones contra la desigualdad

Desde la federación Fakali denuncian que la esperanza de vida del pueblo gitano es hasta quince años menor que la media europea

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Una persona con una bandera gitana. (Gabriel Luengas - Europa Press)
Una persona con una bandera gitana. (Gabriel Luengas - Europa Press)

La Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas Fakali reivindica la figura de sus mayores en el Día Mundial del Pueblo Gitano, destacando la vigencia de una identidad que, tras siglos de opresión y políticas de asimilación, se mantiene firme en Europa. La federación sostiene que la cultura gitana sobrevive como un “milagro de supervivencia” y que la transmisión intergeneracional sigue siendo el eje de su legado comunitario.

“La identidad romaní no es una marca, ni un color, ni un solo día al año. Es el resultado de una construcción de siglos: un legado, un honor y una responsabilidad”, señala la organización en un comunicado, donde aseguran que reciben ese testigo con orgullo, en alusión directa al papel de los mayores como transmisores de memoria y valores. “Sin respeto a quienes nos precedieron no hay identidad posible. Sin su palabra, sin sus consejos y sin su ejemplo, no hay transmisión. Y sin transmisión, no hay pueblo", añaden.

Desde Fakali denuncian que la esperanza de vida del pueblo gitano en Europa es hasta quince años menor que la media, y en España la diferencia asciende a una década. La federación vincula esta brecha a desigualdades estructurales arraigadas en la pobreza, la exclusión social y las carencias en el acceso a derechos básicos. “Perdemos a nuestros mayores hasta diez años antes que el conjunto de la ciudadanía”, explican, al tiempo que destacan la urgencia de una atención específica y políticas sociales sostenidas.

Estereotipos y enfoques simplistas

La comunidad gitana insiste en que la herencia no se mide en bienes materiales ni queda registrada en libros, sino que reside en la memoria compartida, la estructura familiar y una visión de la vida donde el cuidado mutuo es central. “En nuestra forma de entender la sociedad, las personas mayores representan el pilar fundamental; no se olvida ni se abandona, y su experiencia se respeta como fuente de sabiduría”.

El pueblo gitano pide, desde hace años, que se elimine el nombre del Marqués de la Ensenada, quien llevó a cabo la Gran Redada. Además, reclaman también que se incluya en los libros de texto el Samudaripen o Porrajeos

En el contexto del envejecimiento demográfico europeo, Fakali denuncia la invisibilidad de la situación de las personas mayores gitanas y exige que los poderes públicos y los medios de comunicación abandonen los estereotipos y enfoques simplistas. Por ello, reclama una comunicación “rigurosa, respetuosa y comprometida con la verdad”, y rechaza la perpetuación de prejuicios, como la atribución de un patriarcado gitano inamovible.

“Existen más lazos que nos unen que diferencias que nos separan, especialmente cuando hablamos de valores universales como el respeto, la protección y la dignidad de la infancia y de las personas mayores. En ellos reside la base de cualquier sociedad justa. Somos el presente y el futuro de nuestra memoria y de nuestro patrimonio”, concluyen.