Juanma Lorente, abogado: “Esto es lo peor que puede hacer la empresa con tu nómina, te puedes arruinar”

Más allá del salario que se recibe cada mes, la forma en la que se estructura ese ingreso es clave para determinar derechos tan importantes como el paro, las bajas médicas o la futura pensión

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Una mujer de unos 45 años, con chaqueta gris, se agarra la cabeza frente a un monitor oscuro en una oficina moderna con ventanales y un paisaje urbano de fondo.
Una mujer argentina de unos 45 años, sentada en el escritorio de su trabajo en una gran empresa con ventanales, se agarra la cabeza frente a la pantalla, evidenciando agotamiento laboral. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las nóminas pueden parecer un documento sencillo, pero esconden más complejidad de la que muchos trabajadores imaginan. Más allá del salario que se recibe cada mes, la forma en la que se estructura ese ingreso es clave para determinar derechos tan importantes como el paro, las bajas médicas o la futura pensión. En este contexto, ciertos errores o prácticas empresariales pueden pasar desapercibidos durante años, hasta que generan un problema económico serio difícil de revertir.

En concreto, el abogado Juanma Lorente advierte sobre el uso abusivo de las llamadas falsas dietas, un concepto que muchas empresas utilizan para inflar el salario sin aumentar realmente la base de cotización del trabajador. A simple vista, recibir una nómina elevada puede parecer positivo, pero el problema está en cómo se estructura ese sueldo. No es lo mismo cobrar todo como salario base que recibir una parte importante en conceptos que no cotizan igual.

Para entenderlo mejor, el propio experto pone un ejemplo muy claro. Un trabajador puede estar cobrando unos 3.500 euros mensuales, pero en realidad tener una base de cotización de apenas 1.200 euros. El resto del dinero se incluye como dietas u otros conceptos similares. Esto genera una apariencia de salario alto, pero en realidad no se traduce en derechos laborales equivalentes, lo que puede convertirse en un problema serio a medio o largo plazo.

El motivo por el que algunas empresas recurren a esta práctica es principalmente económico. Al pagar una parte importante del salario en dietas, reducen las cotizaciones a la Seguridad Social, lo que supone un ahorro significativo para ellas. Sin embargo, este ahorro empresarial se traduce en una pérdida directa de protección para el trabajador, que ve cómo su base de cotización real es mucho más baja de lo que debería.

El verdadero riesgo aparece cuando el trabajador necesita recurrir a prestaciones públicas. Por ejemplo, en caso de desempleo o baja médica, las cantidades que se perciben se calculan en función de la base de cotización, no del salario total ingresado en la cuenta bancaria. Esto significa que alguien que aparentemente ganaba bien puede pasar a cobrar una cantidad mucho menor, generando un impacto económico importante y difícil de asumir.

Cómo calcular el dinero que vas a cobrar si has estado de baja médica.

Puede repercutir en la futura jubilación

Además, esta situación también afecta a otras prestaciones futuras, como la jubilación. Una base de cotización reducida implica pensiones más bajas, lo que puede tener consecuencias a largo plazo. En este sentido, el problema no es solo inmediato, sino que puede condicionar la estabilidad económica del trabajador durante años, especialmente si no se corrige a tiempo.

El abogado insiste en la importancia de revisar detenidamente la nómina para detectar este tipo de prácticas. No basta con fijarse en el importe total que se cobra, sino que es fundamental analizar cómo se desglosa el salario. Identificar conceptos como dietas elevadas o desproporcionadas puede ser una señal de alerta que conviene no ignorar.

En sectores como el transporte o la conducción, este tipo de situaciones son relativamente frecuentes, según explica el propio experto. Esto hace que muchos trabajadores normalicen esta práctica sin ser plenamente conscientes de sus implicaciones. Sin embargo, el hecho de que sea habitual no significa que sea beneficioso ni que esté exento de riesgos legales o económicos.

Ante este escenario, el mensaje es claro: si detectas este tipo de irregularidades, conviene actuar. Buscar asesoramiento profesional, plantear una reclamación o simplemente informarse mejor puede marcar la diferencia entre mantener una situación perjudicial o corregirla a tiempo. Entender qué hay detrás de tu nómina es clave para evitar sorpresas desagradables.