Cómo limpiar y desinfectar la botella de agua para evitar bacterias y malos olores

Las botellas de agua pueden tener 20,8 millones de bacterias, la misma cantidad que se almacena en el fregadero de tu casa

Guardar
Los expertos explican la mejor forma para limpiar y desinfectar la botella de agua para evitar bacterias y malos olores
Dos botellas reutilizables (Canva)

La popularidad de las botellas de agua reutilizables ha crecido en los últimos años, no solo por tener un menor impacto en el medioambiente con respecto a las de plástico, sino también por su practicidad. Pero esto no quiere decir que sea de bajo mantenimiento. De hecho, un estudio de WaterFiltrerGuru determinó, tras recoger muestras de los cuellos y boquillas de botellas, que estos recipientes tienen el mismo número de gérmenes que los que se pueden encontrar en el fregadero de tu casa. El número se traduce a un promedio de 20,8 millones de bacterias.

Del mismo modo, las bacterias de la boca y del ambiente se depositan fácilmente en la superficie interna y externa de las botellas. Debido a todo ello, también se convierten en un foco de malos olores cuando no reciben una limpieza y desinfección adecuada. Normalmente, se suele recomendar una higienización habitual para evitar estas consecuencias.

Los expertos explican la mejor forma para limpiar y desinfectar la botella de agua para evitar bacterias y malos olores
Cinco botellas reutilizables (Canva)

Los tres trucos para limpiar a fondo tu botella

Entre los diferentes trucos de limpieza que recomiendan los expertos, la revista Estar Bien recomienda tres en concreto. El más tradicional consiste en emplear un cepillo largo, similar al que se utiliza para biberones. Este instrumento permite acceder a las zonas más difíciles del envase, facilitando una limpieza completa con agua caliente y jabón para platos. Tras frotar bien el interior, es fundamental enjuagar varias veces hasta eliminar cualquier residuo de detergente.

Otra alternativa eficaz para quienes no disponen de cepillo es el uso de arroz. Basta con introducir un puñado de arroz crudo junto con agua caliente y jabón, cerrar la botella y agitarla con fuerza, abriendo ocasionalmente el recipiente para liberar la presión interna. El grano ayuda a desprender los restos adheridos en las paredes, consiguiendo una limpieza eficiente.

Finalmente, se puede emplear bicarbonato de sodio y vinagre debido a su capacidad desinfectante. Así, se aconseja añadir una cucharada de cada uno de estos productos en la botella, llenarla dos tercios con agua caliente y agitarla tapando la abertura de arriba con la mano, sin colocar el tapón. Tras dejar actuar la mezcla durante algunos minutos, es esencial enjuagar varias veces para eliminar cualquier sabor residual. Los tapones también acumulan microbios y deben desinfectarse sumergiéndolos en un vaso con bicarbonato y vinagre.

Los expertos explican la mejor forma para limpiar y desinfectar la botella de agua para evitar bacterias y malos olores
Una botella reutilizable (Canva)

Cómo evitar los malos olores de tu botella reutilizable

Mantener una rutina diaria de limpieza para estos recipientes es la forma más efectiva de evitar la proliferación de bacterias y preservar la calidad del agua, además del principal motivo por el que las botellas generan malos olores. Este problema afecta por igual a recipientes de plástico, vidrio o acero, y tiende a agravarse cuando se transportan líquidos distintos al agua.

Para evitarlo, los especialistas recomiendan un lavado diario. Pero igualmente hay que tener en cuenta que el proceso de secado es crucial. Las botellas con boquilla, juntas o partes desmontables deben repasarse por separado, utilizando un cepillo pequeño o bastoncillo para asegurar que todas las piezas queden completamente secas antes de cerrar. La humedad residual favorece el desarrollo de nuevos microorganismos y olores.

Respecto a los materiales, las botellas térmicas de acero con recubrimiento cerámico son una de las opciones más recomendadas, ya que no retienen olores, mantienen la temperatura y pueden limpiarse con cualquier método. Las de vidrio también resultan fáciles de desintoxicar, aunque son más frágiles y no conservan la temperatura. Si, tras aplicar todas las recomendaciones, el mal olor persiste; lo más adecuado es reemplazar la botella, especialmente si se trata de un modelo plástico de bajo coste.