El país europeo que cubre la implantación de prótesis de pene para quienes tengan problemas con las erecciones

El seguro de salud suizo financia desde 2025 un tratamiento quirúrgico antes limitado al ámbito privado

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Paciente con bata azul sentado en camilla frente a un médico escribiendo en una tablet. Fondo de consultorio de hospital con ventanal y equipo médico visible.
Suiza cubre la implantación de prótesis de pene para quienes tengan problemas con las erecciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La disfunción eréctil afecta al 52% de los hombres mayores de 40 años, según la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA). Entre sus principales causas figuran las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la depresión, la obesidad, el consumo de alcohol y el tabaquismo. Para tratarla, existen opciones como la medicación oral y las inyecciones.

No obstante, ha surgido una nueva alternativa para restaurar la función eréctil en pacientes con dificultades. Desde julio de 2025, el seguro de salud suizo (LAMal) financia la implantación de una prótesis de pene, un dispositivo inflable que permite recuperar la función sexual.

Esta medida marca un cambio significativo en el acceso a este tratamiento, hasta ahora restringido al ámbito privado. “Antes, la prótesis no estaba cubierta, a pesar de que existe desde hace mucho tiempo en varios países”, señaló el profesor Franck Bruyère, jefe de urología del Hospital Universitario de Lausana, en declaraciones a 20 Minutes.

¿Cómo funciona la prótesis?

El procedimiento consiste en insertar una prótesis formada por dos tubos conectados a un globo lleno de agua estéril, que permite inducir o desinflar una erección mediante una pequeña bomba oculta en el escroto. El sistema es completamente invisible desde el exterior, aunque es posible palpar la bomba. “Todos los componentes están ocultos y no son visibles cuando el paciente está desnudo. Por supuesto, si se palpa, se podrá sentir la bomba en el escroto”, aclaró el profesor Bruyère.

Una doctora en bata blanca mira a un paciente masculino mayor sentado frente a ella en un consultorio médico, con un escritorio y una computadora entre ellos.
El seguro de salud suizo financia desde 2025 un tratamiento quirúrgico antes limitado al ámbito privado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El procedimiento quirúrgico tiene una duración aproximada de una hora y media y se realiza bajo anestesia general. Bruyère detalla los pasos: “Para insertar los tubos, perforaremos los cuerpos cavernosos del pene. La bomba se colocará dentro del escroto y el globo en el abdomen”. Añade que la incisión es mínima, dejando una cicatriz de dos a tres centímetros en la base del pene.

Quienes optan por este tratamiento encuentran un alto nivel de satisfacción, según los estudios presentados por el hospital. Los riesgos de complicaciones son bajos, aunque existe la posibilidad excepcional de rechazo e infección, que obligaría a retirar el implante. “El cuerpo puede rechazar el implante y provocar una infección. En ese caso, hay que extraerlo, pero esto sigue siendo excepcional”, asegura el cirujano.

La prótesis no afecta la fertilidad ni el placer sexual, siempre que no existan otros problemas añadidos. Sin embargo, Bruyère advierte: “La excitación es externa”. Es posible inflar la prótesis sin deseo sexual, pero hacerlo no tiene mucho sentido si no hay estímulo, ya que no aportaría ningún beneficio.

Los expertos aconsejan mantener el tratamiento farmacológico si resulta efectivo. (Shutterstock)
Los expertos aconsejan mantener el tratamiento farmacológico si resulta efectivo. (Shutterstock)

La mejor opción sigue siendo la medicación oral

Pese a la fiabilidad de la prótesis, identificada clínicamente como sistema “AMS 700”, la medicación oral sigue siendo la opción principal para tratar la disfunción eréctil. Bruyère aconseja mantener el tratamiento farmacológico si resulta efectivo: “Si un hombre está satisfecho con la medicación, es mejor continuar con ella que recurrir a la cirugía, aunque sea superficial”.

Este avance en la cobertura del seguro suizo amplía el abanico de soluciones disponibles para quienes no responden a los tratamientos convencionales, permitiendo a más pacientes aprovechar plenamente su anatomía y mejorar su calidad de vida.