Pablo Emilio Gutiérrez, psicólogo: “No nos podemos juzgar por algo que no depende de nosotros”

El especialista explica la importancia de hacer autocrítica sobre tu entorno antes de responsabilizarse por todo

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Una mujer sobrepensando en el sofá
El psicólogo habla sobre soltar el control. (Montaje Infobae)

La autocrítica puede convertirse en una trampa cuando se olvida el contexto en que vivimos. Pablo Emilio Gutiérrez, psicólogo, llama la atención sobre una tendencia común: culparse o castigarse por situaciones que, muchas veces, no dependen de uno mismo. El mensaje principal compartido a través de su cuenta de TikTok (@pablotupsicologo), es claro y directo: “Antes de juzgarse, hay que mirar el entorno”.

Muchas personas reaccionan con dureza ante sus propios fracasos o dificultades. El pensamiento de “todo es culpa mía” surge con facilidad, sobre todo cuando los resultados no coinciden con las expectativas. Esta actitud puede generar sentimientos de culpa, frustración o incluso angustia, sin considerar que los factores sociales y ambientales tienen un peso real en aquello que se logra o no.

“No nos podemos juzgar por algo que no depende de nosotros”, expresa el especialista, marcando una diferencia central. No todo lo que sucede está bajo el control individual. Las condiciones en las que se crece o se vive, el acceso a oportunidades y el apoyo del entorno pueden marcar diferencias profundas en el camino personal.

El peso del entorno y las condiciones sociales

El entorno en el que una persona se desenvuelve influye de manera directa sobre sus posibilidades y sus límites. El barrio, la familia, la escuela, el trabajo y las redes de apoyo forman parte de un sistema que puede facilitar o dificultar los proyectos individuales. Por ejemplo, no es lo mismo intentar estudiar en un lugar tranquilo y con recursos que hacerlo en un ambiente hostil o carente de materiales básicos.

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Las condiciones sociales también juegan un papel decisivo. El acceso a servicios, la estabilidad económica y la presencia de situaciones de violencia o discriminación pueden alterar las chances de alcanzar metas. En estos casos, el esfuerzo personal puede no ser suficiente para superar los obstáculos que impone el entorno.

Gutiérrez insiste en que muchas situaciones que generan frustración o autocrítica excesiva no tienen que ver con una falta de voluntad ni con errores personales. “No nos podemos castigar o criticar por todo lo que nos pasa en nuestra vida sin ver antes nuestras condiciones sociales, nuestro entorno”, advierte. El llamado es a reconocer los factores externos antes de asumir toda la responsabilidad por lo que ocurre.

Cómo abordar la autocrítica para no juzgarnos por todo

Reconocer el peso del contexto no significa negar la responsabilidad personal, sino ubicar cada experiencia en su marco real. El psicólogo anima a hacerse esta pregunta como primer paso: ¿qué parte de esto depende realmente de mí y cuál está determinada por el entorno? Este ejercicio ayuda a identificar cuándo la autocrítica es injusta o desproporcionada.

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Trucos para dejar de juzgarse por todo. (Freepik)

Analizar el propio entorno permite entender por qué algunas metas resultan más difíciles. Por ejemplo, si una persona busca empleo y no lo consigue, es necesario observar si existen barreras económicas, educativas o sociales que dificultan el acceso al trabajo. De esta manera, se evita caer en la idea errónea de que el fracaso es solo resultado de una falta de esfuerzo.

El especialista propone un enfoque más comprensivo consigo mismo y con los demás. Antes de emitir juicios severos, recomienda detenerse a observar el contexto: “Cuál es el entorno en donde vivimos, cuál es el entorno que nos está facilitando o complicando las cosas que queremos o buscamos hacer”. Esta mirada ayuda a reducir la carga de culpa y a generar estrategias más realistas para enfrentar los desafíos, ubicando cada experiencia en su verdadera dimensión.