La reina Sofía pone fin a su luto por la princesa Irene con un elegante look azul en Estados Unidos: su viaje oficial a Miami

La madre de Felipe VI retoma su agenda internacional tras meses de duelo por la muerte de su hermana

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La reina Sofía de España
La reina Sofía de España visita la Torre de la Libertad en Miami, Florida, el 20 de marzo de 2026 (EFE)

La reina Sofía ha retomado su agenda internacional con una significativa reaparición en Miami, donde ha protagonizado varios actos institucionales que no solo refuerzan su compromiso con la cultura y la acción social, sino que también han marcado un momento simbólico en lo personal. A sus 87 años, la madre de Felipe VI continúa siendo una de las figuras más activas de la Familia Real española, manteniendo intacta su implicación en causas educativas, sociales y medioambientales.

Este viaje, que figuraba como una de las citas destacadas en su calendario oficial, ha estado marcado por un detalle que no ha pasado desapercibido: el abandono del riguroso luto que había mantenido en sus últimas apariciones públicas tras el fallecimiento de su hermana, la princesa Irene de Grecia. Durante semanas, la reina emérita había optado por estilismos sobrios y completamente negros, reflejo del profundo vínculo que la unía a quien fue uno de los grandes apoyos de su vida.

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La reina Sofía, en el primer evento de America&Spain250 en Miami (Camille Garzon / Europa Press)

Sin embargo, dos meses después de su pérdida, Doña Sofía ha dado un paso simbólico al reincorporar el color a su vestuario. Lo ha hecho apostando por el azul klein, un tono vibrante que ha protagonizado su estilismo durante uno de los actos centrales de su estancia en Estados Unidos: la entrega de los Premios Sophia a la Excelencia, celebrada este sábado 21 de marzo en el Pérez Art Museum Miami.

La reina Sofía retoma su agenda internacional y viaja a Estados Unidos

Estos galardones, organizados por el Queen Sofía Spanish Institute, constituyen uno de los reconocimientos más prestigiosos en el ámbito de las relaciones entre el mundo hispanohablante y Estados Unidos. Anteriormente conocidos como la Medalla de Oro, los Premios Sophia a la Excelencia distinguen a personalidades e instituciones que contribuyen al fortalecimiento de los lazos culturales y sociales entre ambas orillas del Atlántico.

Para la ocasión, la reina emérita ha confiado en uno de sus diseñadores de cabecera, Alejandro de Miguel, firmando un estilismo elegante y sobrio que combina tradición y modernidad. La pieza principal ha sido una blazer de líneas estructuradas y corte fluido en azul klein, que ha combinado con una blusa a tono y unos pantalones negros de traje, creando un conjunto equilibrado y acorde a la solemnidad del evento.

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La reina Sofía en la entrega de los Premios Sophia a la Excelencia en el Pérez Art Museum Miami (PAMM) EFE/Giorgio Viera

Fiel a su estilo, Doña Sofía no ha renunciado a uno de los elementos más característicos de su imagen pública: los broches. En esta ocasión, ha recuperado una pieza destacada de su joyero personal, un complemento que suele acompañarla en actos de relevancia y que aporta un toque distintivo a sus estilismos.

La agenda de la reina Sofía en Miami no se limita a este acto. Está previsto que continúe con su actividad institucional el domingo 22 de marzo, cuando, en su calidad de presidenta de honor del Queen Sofía Spanish Institute, asista a la firma de un acuerdo de colaboración entre esta entidad y la International Studies Foundation. Este convenio se enmarca dentro de la iniciativa America&Spain 250, un proyecto que busca reforzar los vínculos históricos y culturales entre España y Estados Unidos.

Más allá de estos compromisos, la agenda oficial de la próxima semana de la reina emérita se presenta, por el momento, sin actos públicos confirmados. Esto sugiere una posible pausa en su actividad institucional antes de retomar nuevos compromisos, en línea con una trayectoria marcada por la constancia y la dedicación. La reaparición de Doña Sofía en Miami no solo pone de relieve su inquebrantable compromiso con las causas sociales y culturales, sino que también simboliza una etapa de transición personal tras la pérdida de su hermana. El gesto de abandonar el luto, acompañado de una imagen renovada pero fiel a su esencia, ha sido interpretado como un signo de continuidad y fortaleza en una figura clave de la vida pública española.