Los ecologistas ganan la primera batalla a Cultura, que quiere un hotel de lujo en el monasterio de El Paular y destinar “un BIC para uso exclusivo de clases pudientes”

El Consejo de Transparencia falla a favor de Ecologistas en Acción, que había denunciado que en el anteproyecto que hizo público Cultura faltaba información clave para presentar alegaciones

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Monasterio de Santa María de El Paular, Rascafría., Madrid (Ayto de Rascafría).
Monasterio de Santa María de El Paular, Rascafría., Madrid (Ayto de Rascafría).

Va a ser una ‘guerra’ larga. Y Ecologistas en Acción ha conseguido ganar una primera batalla. Aunque sea simbólica. El Consejo de Transparencia ha fallado a favor del recurso que presentó la organización ecologista contra el anteproyecto que el Ministerio de Cultura hizo público el pasado mes de julio para convertir el monasterio de Santa María de El Paular, ubicado en el municipio madrileño de Rascafría, en un hotel de lujo. Ecologistas en Acción denunció entonces que no se había puesto a disposición de la ciudadanía toda la información del proceso, por lo que así era imposible presentar alegaciones. Ecologistas en Acción está en contra de que Cultura y una empresa privada “hagan caja” con esta futura concesión, que conllevaría “la explotación comercial de un Bien de Interés Cultural en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama”.

Adolfo Rodríguez, portavoz de Ecologistas en Acción, señala a Infobae que Cultura no publicó “documentos fundamentales para la comprensión del anteproyecto. Faltaban el pliego de concesión de servicios, el pliego de prescripciones técnicas, el estudio de viabilidad, por ejemplo. La ausencia de esta documentación conllevó dificultades para identificar la dimensión de la concesión. Tampoco resultaba posible consultar la actualización del Plan Director de El Monasterio de El Paular, documentación que ahora el Consejo de Transparencia estatal ha instado a que sea puesta a nuestra disposición”. El Paular data de 1390. Llegó a ser una de las cartujas más poderosas de Europa. En 1836, mediante la Ley de Desamortización de Mendizábal, el Estado tomó posesión del conjunto, que incluía, entre otros bienes, el Pinar Cabeza de Hierro. Lo vendió. Pero en 1876, visto el error que había supuesto la privatización, lo volvió a adquirir y lo declaró Monumento Histórico-Artístico Nacional.

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A pesar de la falta de documentación (que propició el recurso ante Transparencia), los ecologistas presentaron alegaciones contra este anteproyecto, porque consideran que es “contrario al interés público” que se conceda la gestión de la práctica totalidad del conjunto a una entidad privada. Critican que el proceso de información pública se abriera a finales de mes de julio, en plenas vacaciones, “lo que consideramos prácticas fraudulentas desde el punto de vista democrático”. Más si cabe si faltaba documentación sobre el proyecto. ¿Qué quiere hacer Cultura? Destinar parte del monasterio a la explotación hotelera con piscina, aparcamiento y un restaurante. Se ubicaría un parking en el Patio de la Cadena y se permitiría rehabilitar la piscina y las pistas de tenis en el patio histórico de Matalobos. El monasterio, donde vive una pequeña comunidad de monjes benedictinos, ya albergó un hotel, que cerró hace 12 años.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun (Carlos Luján - Europa Press)
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun (Carlos Luján - Europa Press)

“La concesión de servicios para la explotación de la práctica totalidad del conjunto, y con los programas estrella de hotel y restaurante de lujo, supone de facto una privatización de El Real Monasterio de Santa María de El Paular, uno de los conjuntos monásticos más significativos de España tanto por su valor patrimonial como artístico, siendo esta la primera cartuja fundada por la Corona de Castilla, protegida y privilegiada por los sucesivos monarcas, que reúne de forma excepcional el arte y la arquitectura gótica, renacentista y barroca española, referencia del patrimonio histórico artístico de la Sierra de Guadarrama y del patrimonio histórico-artístico nacional", señalan los ecologistas.

“Impacto negativo”

Las alegaciones presentadas recuerdan que fue Franco quien, a mediados de los años 50, implantó el uso hotelero de parte del complejo, “lo que tuvo un impacto negativo en la conservación del monumento”, según recoge el Proyecto de Conservación Preventiva del Monasterio de Santa María la Real de El Paular: “La adaptación de las dependencias destinadas a hostelería, primero a parador nacional y más tarde a hotel, para adecuarlas a sus nuevos usos, ha provocado alteraciones significativas de dichos espacios (palacio de Enrique III, patio del Ave María y dependencias de conversos), lo que ha generado la desconfiguración del conjunto y la falta de unidad actual”.

Hay que recalcar que el monasterio está dentro de una zona de máxima protección del Parque Nacional, “lo que hace aún más evidente que el Ministerio de Cultura tiene la obligación no solo de conservar el conjunto monumental sino de garantizar la preservación del ámbito natural en el que está inmerso”. El proyecto que se quiera desarrollar para el monasterio, explican los ecologistas, “debe elegirse por calidades técnicas, funcionales, arquitectónicas, culturales y medioambientales”. Por ejemplo, el anteproyecto de Cultura reserva una edificación de 233 metros cuadrados que rodea al Patio del Ave María a una sala de carácter multifuncional, que podría tener un uso comercial administrado por privados, “sin que se establezca ninguna vinculación con una institución cultural, artística o científica”.

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Cultura también señala que el Horno de Cal ubicado en el Patio de Villalobos, una edificación singular, podría tener usos “salón de actos en planta baja y otros usos en la primera, como pueden ser despachos o sala de reunión de pequeños grupos”. De nuevo, usos cuya explotación será de carácter privativo, y que en caso de una posible programación abierta al público, en absoluto garantizan que sea una de adecuado interés general y cultural”. Ecologistas en Acción también denuncia el “bajo nivel de accesibilidad social que tiene la propuesta presentada. Basada en dos usos privados de alto coste, hotel y nuevo espacio gastronómico, que explotaría una concesionaria privada, el anteproyecto niega cualquier compromiso de inclusividad y uso público. De esta manera se reservará el disfrute de un monumento como el Paular para las clases más pudientes, dejándolo inaccesible para la mayoría de la población, y contribuyendo a la consolidación de Rascafría como lugar de segunda residencia y disfrute para la clase alta madrileña”.

Entorno natural

Por último, el Anteproyecto de Cultura “adolece de una falta de profundidad en las referencias al entorno natural en el que se ubica y del que forma parte el Monasterio de Santa María de El Paular, de la gestión del impacto de las obras de rehabilitación para la adecuada preservación del ámbito, y de criterios para la formulación del proyecto arquitectónico que procuren la disminución del impacto de la actividad turística en una zona de tan alto valor ambiental”. En el valle donde domina el Paular hay más de 60 especies exclusivas de estos bosques: acebos, cerezos, abedules, tejos, sauces, fresnos, álamos y abedules, cerezos alisos, olmos y otras especies completan la vegetación de las orillas. Respecto a la fauna, en esta comarca existen 208 especies, lo que supone un 47% de los vertebrados ibéricos.

En definitiva, lo que plantea Cultura es la creación de un complejo hostelero de gestión privada en un BIC con amplios espacios exteriores (los que abarcan la totalidad de la concesión, incluyendo las extensas huertas) y de alto valor patrimonial ubicado en un Parque Nacional, donde se permita la celebración de eventos multitudinarios en el exterior y en el interior orientados a fines empresariales. “Este tipo de actividad genera ruidos, incremento de la intensidad circulatoria de vehículos particulares y de autobuses que trasladan a las personas asistentes a los eventos, generalmente multitudinarios, y aumentan la presión de las personas sobre el Parque y su zona de protección”, concluyen los ecologistas, que esperan ahora que tras la resolución de Transparencia el Ministerio de Cultura vuelva a abrir el trámite de información pública y en él publique toda la información.