El BCE mantendrá congelados los tipos de interés en el 2% por miedo a que la guerra en Oriente Medio dispare la inflación

Los analistas cambian sus apuestas: descartan bajadas de tasas este año y vaticinan dos subidas hasta diciembre

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La presidenta del Banco Central
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.

Las previsiones de que el Banco Central Europeo (BCE) baje este año los tipos de interés para impulsar el crecimiento económico en la eurozona pierden fuerza tras el estallido de la guerra en Oriente Medio. El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha disparado el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril y amenaza con subir la inflación en la eurozona después de que el guardián del euro haya conseguido doblegarla en torno a su objetivo del 2%.

Por el momento, el Consejo de Gobierno del eurobanco no moverá ficha en su reunión de este jueves y mantendrá los tipos de interés de los depósitos bancarios en el 2%, los tipos de las subastas semanales de financiación en el 2,15% y los de los préstamos a un día en el 2,40%, prevén los analistas.

Respecto a futuras reuniones, descartan recortes para este año, posibilidad que antes barajaban, y apuntan a dos subidas dependiendo de lo que dure la guerra. “Esperamos que el BCE mantenga el tipo de depósito en el 2% por sexta reunión consecutiva, que haga hincapié en la mayor incertidumbre geopolítica y adopte un tono más restrictivo, en lugar de modificar la política monetaria de forma inmediata”, vaticina Konstantin Veit, gestor de carteras en Pimco.

En la misma línea se pronuncian los analistas de Renta4 Banco. Consideran que el guardián del euro “mantendrá tipos en el 2%” y argumentan que, aunque reconocen que el mercado ha eliminado la probabilidad de rebaja de tipos en 2026 que existía antes de la guerra para ahora descontar dos subidas en este año, “no vemos sentido a subir tipos para combatir un shock de oferta, en lo que podría suponer repetir los errores del pasado”.

Hacen referencia a las subidas de tipos de interés llevadas a cabo por el entonces presidente del BCE Jean-Claude Trichet en 2008 y 2011, en respuesta a los mayores precios del crudo, que luego hubo que recortar ante la Gran Crisis Financiera y la crisis de deuda europea.

Manuel Pinto, analista de XTB, tampoco ve posible bajadas de tasas este año y asegura que “aunque es probable” que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, “mantenga una postura prudente por ahora, los mercados ya anticipan una posible subida de tipos antes de julio”.

La inflación marcará el ritmo

Los nuevos movimientos de la política monetaria del BCE dependerán de cómo se comporte la inflación impulsada por el incremento del precio del petróleo y, a su calor, de la energía. La inflación de la eurozona aumentó dos décimas en febrero, hasta el 1,9% interanual, con lo que repuntó a niveles próximos al objetivo del 2% que persigue el supervisor, según datos publicados por la oficina de estadística comunitaria Eurostat.

El mayor aumento de los precios en febrero se registró en los servicios, que se encarecieron un 3,4% frente al 3,2% de enero, seguidos de alimentos, alcohol y tabaco con un 2,6%, estable con respecto al mes anterior, y de los bienes industriales no energéticos, un 0,7% frente al 0,4% de enero.

En tanto que los precios de la energía siguieron bajando, aunque moderaron su descenso hasta el 3,2%, frente a la caída del 4% registrada el mes anterior. Ahora las tornas han cambiado y son el petróleo y la energía los que están escalando y penalizando las finanzas de los consumidores.

El analista internacional Andrei Serbin, explicó sobre el mercado global del petroleo que impactó debido a la guerra en Medio Oriente

Respecto al comportamiento de los precios en la zona euro el resto del año, Konstantin Veit prevé que “la inflación general alcance un máximo de alrededor del 3%, con una contribución de la energía de aproximadamente un punto porcentual”.

Por el momento, el precio del petróleo no toca techo. Desde el pasado 28 de febrero, en que fue atacado Irán por Estados Unidos e Israel, el coste del crudo se ha disparado en torno a un 40%, con el precio del barril superando los 100 dólares. Mientras que su remontada en el año supera el 60%.

Riesgo de un frenazo en el crecimiento

Otro de los catalizadores que influirán en futuros movimientos del BCE es el crecimiento de los países de la eurozona. Los analistas están revisando sus previsiones a la baja y prevén que el eurobanco también lo haga: “Creemos que es probable que las expectativas de crecimiento se revisen ligeramente a la baja, reflejando el aumento de los riesgos, a pesar de la reciente resistencia”, señala Veit.

Según los últimos datos de Eurostat, el producto interior bruto (PIB) de la eurozona aumentó un 1,4% en 2025, cinco décimas más que en el ejercicio anterior, pero una menos de lo calculado previamente, según los últimos datos publicados por la oficina comunitaria de estadística Eurostat.

Este leve crecimiento podría haber motivado al BCE a bajar los tipos de interés este año para impulsar la economía de la eurozona, posibilidad que los analistas descartan tras el conflicto en Oriente Medio.