Dos especies de marsupiales, dadas por extintas, reaparecen 6.000 años después en las selvas de la península de Vogelkop (Indonesia)

El reportaje documenta la identificación de la zarigüeya pigmea de dedos largos (Dactylonax kambuayai) y el planeador de cola anillada (Tous ayamaruensis) en remotas selvas tropicales

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El profesor Tim Flannery (centro), investigador visitante distinguido del Museo Australiano junto al resto de representantes del estudio (Museo Australiano, Louise Reily)
El profesor Tim Flannery (centro), investigador visitante distinguido del Museo Australiano junto al resto de representantes del estudio (Museo Australiano, Louise Reily)

El hallazgo de dos especies de marsupiales consideradas extintas desde hace más de 6.000 años en la península de Vogelkop, en la región papú de Indonesia, ha desafiado a los registros científicos y el conocimiento que teníamos hasta ahora de la biodiversidad en Asia y Oceania. Así lo ha afirmado Tim Flannery, profesor e investigador del Museo Australiano, y Kristofer Helgen, presidente y director ejecutivo del Museo Bishop, en un estudio publicado el pasado 6 de marzo en la revista Records of the Australian Museum.

El reportaje documenta la identificación de la zarigüeya pigmea de dedos largos (Dactylonax kambuayai) y el planeador de cola anillada (Tous ayamaruensis) en las remotas selvas tropicales de Vogelkop. Ambos taxones, calificados como “lázaros” —especies que parecen resurgir tras una extinción aparente— solo se conocían por fósiles del Pleistoceno y Holoceno temprano en Australia y Nueva Guinea.

No obstante, después de algunos análisis y pruebas recogidas alrededor de todo el mundo, Flannery y Helgen han confirmado su existencia. Entre toda esta información se encontraba la prueba del único ejemplar registrado que permanece en el Museo Australiano —recogido en 1992 y originalmente clasificado de manera incorrecta—, imágenes poco frecuentes obtenidas por investigadores de la zona y restos fósiles. El trabajo conjunto con científicos de la Universidad de Papúa y con los ancianos de los clanes Tambrauw y Maybrat ha sido esencial para comprender la ubicación exacta de los hábitats y recopilar la información cultural asociada a estos mamíferos.

Mapa de distribución de la zarigüeya pigmea de dedos largos, Dactylonax kambuayai, en las localidades de Vogelkop (Tim Flannery, Revistas del Museo Australiano)
Mapa de distribución de la zarigüeya pigmea de dedos largos, Dactylonax kambuayai, en las localidades de Vogelkop (Tim Flannery, Revistas del Museo Australiano)

Una “manifestación de los espíritus de los ancestros”

“El descubrimiento de un taxón de Lázaro, aunque se creyera extinto recientemente, es un hallazgo excepcional. Pero el descubrimiento de dos especies, que se creían extintas desde hace miles de años, es extraordinario”, declaró Tim Flannery para Records of the Australian Museum. De este modo, “los resultados subrayan la importancia crucial de preservar estas biorregiones únicas y el valor de la investigación colaborativa para descubrir y proteger la biodiversidad oculta”, añade.

La zarigüeya pigmea de dedos largos (Dactylonax kambuayai), caracterizada por sus rayas y un dedo de cada mano que duplica en longitud al siguiente más largo, desapareció de Australia durante la última Edad de Hielo, época en la que también se extinguieron megafaunas como el diprotodonte y el león marsupial. La reciente exposición ‘Sobreviviendo a Australia’ en el Museo Australiano aborda precisamente este contexto geológico y biológico.

El segundo hallazgo corresponde al planeador de cola anillada (Tous ayamaruensis), el pariente vivo más cercano del planeador australiano y el primer género nuevo de marsupial de Nueva Guinea descrito desde 1937. Se trata de una zarigüeya planeadora de ojos grandes, orejas sin pelo y una cola poderosamente prensil, que pesa alrededor de 300 gramos, es decir, la mitad del tamaño de los planeadores mayores más pequeños.

Planeador de cola anillada, Tous ayamaruensis , subadulto, zona de South Sorong, península de Vogelkop (Arman Muharmansyah)
Planeador de cola anillada, Tous ayamaruensis , subadulto, zona de South Sorong, península de Vogelkop (Arman Muharmansyah)

Su dieta probablemente incluye savia y algunas hojas, y su hábitat principal es la selva tropical. También se sabe que forma parejas estables y cría una sola cría al año. Su método reproductivo y su preferencia por anidar en huecos de árboles altos lo hacen vulnerable a la deforestación. “Conocido localmente como Tous por algunos clanes Tambrauw y Maybrat, el planeador es un animal sagrado“, añade Rika Korain, mujer Maybrat y coautora del artículo.

Al parecer “se le considera una manifestación de los espíritus de los ancestros y fundamental en una práctica educativa denominada ‘iniciación’. Trabajamos con mucho cuidado y en colaboración con los ancianos Tambrauw, y la identificación no habría sido posible sin la cooperación de los propietarios tradicionales. Esta conexión ha sido esencial para el trabajo que estamos realizando”, declara la coautora.

Mapa de la zona donde se encuentra el planeador de cola anillada, Tous ayamaruensis (Tim Flannery)
Mapa de la zona donde se encuentra el planeador de cola anillada, Tous ayamaruensis (Tim Flannery)

El hábitat de estos marsupiales se encuentra en bosques de tierras bajas, marcados por la presencia de gigantescos árboles kauri, considerados por la comunidad local como el lugar de nacimiento de todos los seres vivos. La protección de este entorno ha dependido durante siglos del conocimiento de los clanes indígenas. La peculiaridad biogeográfica de la península de Vogelkop radica en su origen: “Es un antiguo fragmento del continente australiano que se ha incorporado a la isla de Nueva Guinea. Sus bosques podrían albergar aún más reliquias ocultas de una Australia pasada”, ha afirmado Flannery.

Por este motivo, “me enorgullece que los investigadores papúes hayan contribuido a estos descubrimientos trascendentales, y quiero agradecer a la gente de las regiones de Misool, Maybrat y Tambrouw que nos apoyaron en el trabajo de campo”, ha declarado la Dra. Aksamina Yohanita de la Universidad de Papúa para la revista.