Una cueva en Gibraltar sellada hace 40.000 años esconde los secretos de los últimos neandertales

La cámara, abierta en el año 2021, ha permitido conocer cómo vivieron los últimos neandertales del continente

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La cámara, abierta en el
La cámara, abierta en el año 2021, ha permitido conocer cómo vivieron los últimos neandertales del continente. (Museo Nacional de Gibraltar)

Pocos saben que en lo más profundo del peñón de Gibraltar se esconden los restos del último refugio de los neandertales conocido en Europa. Se trata de las Cuevas de Gorham, un complejo descubierto a finales del siglo XX que se extiende hasta 426 metros sobre el nivel del mar.

Su exploración comenzó en el año 1989 por un equipo del Museo Británico y el Museo de Historia Natural de Londres. Durante años, los arqueólogos han ido desentramando el interior del complejo con excavaciones anuales, hasta que en 2016, la UNESCO lo reconoció como Patrimonio de la Humanidad.

En el año 2021, los investigadores lograron penetrar por primera vez en una cámara oculta que llevaba sellada más de 40.000 años. Ubicada en la Cueva Vanguard, dentro del complejo de Gorham, la estancia estaba bloqueada desde el Paleolítico Superior debido a un deslizamiento de arena. Dentro de ella, hallaron restos y herramientas directamente asociados a los últimos grupos de neandertales asentados en el extremo sur de la Península Ibérica.

El refugio de los últimos neandertales a trece metros bajo tierra

Imagen de archivo del complejo
Imagen de archivo del complejo de las Cuevas de Gorham, en Gibraltar. (Museo Nacional de Gibraltar)

La cavidad explorada se localiza a trece metros de profundidad y había permanecido completamente aislada del exterior a causa de un evento geológico que selló su acceso hace aproximadamente 40.000 años. El profesor Clive Finlayson, director del Museo Nacional de Gibraltar, fue quien lideró el equipo que en 2021 logró cartografiar la estructura y acceder a este enclave sin alterar el sedimento original.

Los arqueólogos detectaron, en una inspección inicial del suelo, huesos de animales como el fémur de un lince, vértebras de hiena manchada y el ala de un buitre leonado, prueba de que distintos depredadores usaron la cueva cuando no estaba ocupada por homínidos, y que el entorno constituía un mosaico ecológico singular. Entre los hallazgos más notables figura un gran caracol marino gasterópodo, hallada muy lejos de lo que habría sido entonces la línea de costa, que debió ser transportado hasta la cámara.

Junto a él, hallaron herramientas líticas de tecnología musteriense típicamente neandertal. Entre los restos, localizaron también un diente de leche infantil en una capa asociada a actividades humanas, lo que evidencia el uso doméstico y la presencia de grupos familiares en su interior. La cámara abierta daba paso a un entramado de galerías donde en campañas anteriores se identificaron grabados abstractos en las paredes, considerados una de las primeras expresiones artísticas asociadas a los neandertales.

El descubrimiento atrajo un gran interés internacional en 2021: hasta 70 medios de diferentes países se hicieron eco de la noticia, desde Rusia hasta Argentina.

Las excavaciones en la cueva de Vanguard han continuado desde entonces, revelando nuevos secretos de los neandertales. En 2024, un estudio científico publicado en la revista Quaternary Science Reviews describió por primera vez una estructura utilizada por los neandertales en Gibraltar hace 60.000 años. Esta estructura, en forma de foso, servía para extraer resinas vegetales para fabricar alquitrán. El descubrimiento permitió conocer por primera vez cómo fabricaban esta sustancia los neandertales, que posteriormente se utilizaba como adhesivo para fabricar lanzas.