El ex de una camarera aprovecha cuando trabaja para pedir créditos con su tarjeta y, al romper, desaparece: la Justicia le perdona la deuda de 30.500 euros

La trabajadora buscó una salida legal en la Asociación Ayuda al Endeudamiento. Los abogados explican a ‘Infobae’ que la honestidad fue clave para lograr la exoneración

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Una camarera sirve cuidadosamente un
Una camarera sirve cuidadosamente un plato de comida a los clientes en un restaurante concurrido. (Imagen ilustrativa Infobae generada con IA)

La vida de una camarera brasileña quedó marcada por una deuda que no contrajo de forma voluntaria. Durante meses, en Granada, mientras servía mesas en su jornada laboral, su expareja aprovechó su ausencia en casa para solicitar créditos y préstamos a su nombre, utilizando sus tarjetas y credenciales bancarias. Cuando la magnitud de la deuda alcanzó los 30.500 euros, la situación se volvió asfixiante y la joven se vio abocada al precipicio económico y emocional.

“Al romperse la relación, el escenario fue desolador: él desapareció, dejándola con una losa de 30.447 euros en deudas, sin vivienda y con su red familiar al otro lado del Atlántico. La vulnerabilidad de verse sola en un país extranjero, sumada al acoso telefónico de los acreedores, la hundió en una depresión grave. Durante mucho tiempo, el miedo la llevó a ignorar las llamadas y tirar las notificaciones postales sin abrirlas, paralizada por una situación de insolvencia que la mantenía encadenada a la exclusión social y al borde del abismo emocional”, asegura la defensa de esta trabajadora, según ha podido saber Infobae.

Por suerte, esta parte de su historia, acaba bien. La Justicia, en un auto dictado el 13 de febrero de 2026, le ha concedido la exoneración definitiva de ese pasivo insatisfecho, permitiéndole empezar de nuevo sin la losa de las deudas que nunca decidió asumir. La resolución judicial dictada por la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Madrid ha extinguido todos los créditos incluidos en el listado presentado por la afectada. Entre ellos se encuentran los que mantenía con entidades como Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, El Corte Inglés, Ferratum Bank, ING Bank y otras financieras.

Los créditos por alimentos los debe pagar

El tribunal deja sin efecto la obligación de pago respecto a las sumas reclamadas, que incluían importes de 14.443 euros, 5.022 euros, 2.700 euros y otras cantidades derivadas de préstamos y líneas de crédito. Esta decisión judicial supone un alivio radical para la solicitante, que ya no tendrá que afrontar el acoso de los acreedores ni la amenaza de embargos o ejecuciones. El fallo aclara que esta exoneración no incluye los créditos por alimentos, deudas públicas que superen los límites legales, responsabilidades civiles que no sean del contrato y otros conceptos protegidos por la ley. La cancelación de la deuda incluye el levantamiento inmediato de embargos y la autorización para que la mujer pueda acreditar judicialmente su nueva situación financiera ante cualquier proceso en curso.

La historia de esta camarera arranca mucho antes del auto judicial. Como le puede pasar a cualquiera, su vida giraba en torno a su rutina y a la confianza que tenía en su pareja. La mujer, dedicada a su trabajo y a mantener su economía doméstica, jamás imaginó que su expareja aprovecharía su ausencia para utilizar sus tarjetas bancarias y solicitar una cascada de créditos y préstamos a su nombre. Cuando la afectada descubrió la magnitud del problema, la deuda resultaba ya inabordable y las amenazas de embargo comenzaron a llegar. La imposibilidad de hacer frente a la situación terminó por empujarla a recurrir a la Ley Concursal.

Papeleo de un juicio. (Libre
Papeleo de un juicio. (Libre de derechos)

El recorrido judicial arrancó con la presentación de la solicitud de exoneración del pasivo insatisfecho el 19 de noviembre de 2025, bajo el patrocinio del procurador Marco Antonio López de Rodas Gregorio. El tribunal acordó el concurso voluntario en su modalidad de “concurso sin masa” y trasladó la petición a todos los acreedores, quienes no formularon oposición alguna. Tras cumplirse todos los requisitos legales y verificarse la documentación aportada, el 13 de febrero de 2026 se dictó el auto de exoneración, declarando extinguida la totalidad de la deuda concursal y concluyendo el procedimiento por insuficiencia de masa.

El fallo señala que, en contra de la decisión de liberar a alguien, solo se puede hacer un recurso de reposición ante el mismo tribunal dentro de cinco días. En cambio, la conclusión del concurso es definitiva y no se puede apelar. La sentencia abre una puerta a la esperanza para otras personas en situaciones similares, a la vez que establece límites claros sobre los créditos y obligaciones que no pueden ser perdonados por la vía concursal.

Honestidad, la clave

La trabajadora buscó una salida legal en la Asociación Ayuda al Endeudamiento. Esta asociación explica a Infobae que, a pesar de su precaria situación, “ella nunca dejó de luchar: consiguió un empleo fijo-discontinuo y demostró su buena fe manteniendo al día el único préstamo que sí solicitó voluntariamente para viajar a Brasil por asuntos urgentes”. Según cuentan, la honestidad fue clave para que el Juzgado de lo Mercantil n.º 6 de Madrid dictara en febrero una sentencia que le devuelve la vida, aplicando la Ley de Segunda Oportunidad para borrar por completo ese pasado financiero que la asfixiaba.

“Ver la transformación de esta mujer es emocionante. Ha pasado de la parálisis emocional al alivio absoluto. Con esta sentencia, el juzgado no solo borra números de una pantalla, sino que le devuelve el derecho a tener una cuenta bancaria, a alquilar una vivienda digna y a que su salario sea, por fin, íntegramente para ella. Nadie debería vivir encadenado a una deuda que no eligió, y casos como este demuestran que la ley está para proteger a los más vulnerables”, asegura José Domínguez, letrado de la entidad y responsable del caso.