El inquietante silencio de Sarah Ferguson: desaparecida tras la detención del príncipe Andrés

A raíz de la detención del duque de York el pasado 19 de febrero y la última oleada de revelaciones de los archivos Epstein, Fergie se ha esfumado de la escena pública

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Sarah Ferguson, en montaje de
Sarah Ferguson, en montaje de Infobae.

Durante años, Sarah Ferguson, para muchos simplemente Fergie, ha sido una de las figuras más imprevisibles y resilientes de la familia real británica. Ha sobrevivido a escándalos financieros, a divorcios mediáticos y a titulares incómodos que habrían hundido a cualquiera. Sin embargo, esta vez parece diferente. Desde la detención del expríncipe Andrés el pasado 19 de febrero, la exduquesa de York ha desaparecido prácticamente del radar mediático.

Ni fotografías, ni apariciones públicas, ni mensajes en redes sociales. Nada. Un silencio que contrasta con la habitual presencia pública de Ferguson, siempre dispuesta a conceder entrevistas, participar en programas de televisión o promocionar alguno de sus muchos proyectos.

La polémica amistad de Sarah Ferguson y el condenado Jeffrey Epstein

La desaparición coincide con un nuevo capítulo en el escándalo que rodea al fallecido financiero Jeffrey Epstein. En 2025 salieron a la luz correos electrónicos de 2011 en los que Ferguson se refería a él como un “amigo supremo y fiel”, pese a que ya había sido condenado por delitos sexuales contra menores. Aquellos mensajes, que volvieron a circular recientemente dentro de una nueva tanda de documentos del caso Epstein, la mencionan en varias ocasiones y revelan intercambios de correos frecuentes entre ambos.

Sarah Ferguson en una imagen
Sarah Ferguson en una imagen encontrada en los archivos de Jeffrey Epstein. (U.S. Justice Department/Handout via REUTERS)

El impacto ha sido profundo. Una amiga de Ferguson confesaba recientemente a la revista People que la situación la ha golpeado con especial dureza: “Ella siempre piensa que puede recuperarse, pero esto no es algo que pueda superarse”. Y añadía con franqueza: “Esto realmente la ha afectado”.

Quienes conocen bien los entresijos de la realeza británica coinciden en que el margen de maniobra esta vez es mínimo. La autora y experta en casas reales Ingrid Seward lo resumía de forma contundente: “Esta vez, nadie le va a dar espacio aéreo”.

La última vez que Ferguson fue vista en un acto familiar fue el 12 de diciembre, durante el bautizo de su nieta Athena en el Palacio de St. James. Su presencia fue breve y discreta, y ni siquiera trascendieron imágenes de la ceremonia. Desde entonces, su paradero se ha reconstruido a base de filtraciones y rumores.

Según diversas informaciones, Fergie habría pasado varias semanas recluida en la exclusiva Clínica de Recuperación Paracelsus, en Zúrich, uno de los centros de bienestar más caros del mundo, donde el tratamiento puede alcanzar las 13.000 libras diarias. Se dice que llegó poco después de Navidad y permaneció allí hasta finales de enero. “Siempre se siente como en casa en Paracelsus y sabe que allí recibirá cariño y atención”, explicaba una fuente suiza al Daily Mail. “Además de tratamiento médico especializado cuando se siente más vulnerable”.

Andrés y Sarah en el
Andrés y Sarah en el funeral de la duquesa de Kent. (REUTERS/Toby Melville)

Tras esa estancia, su rastro continuó en Europa. Algunas informaciones apuntan a que pasó unos días en los Alpes franceses antes de viajar a los Emiratos Árabes Unidos, donde habría coincidido con su hija menor, la princesa Eugenia. La joven se encontraba en Doha por motivos profesionales, vinculados a su trabajo con la galería de arte Hauser & Wirth.

Otras fuentes sitúan a Ferguson en Suiza durante unas vacaciones de esquí en Gstaad junto a Eugenia, mientras que los últimos rumores procedentes de la prensa británica la ubican en Irlanda, concretamente en el Ballyliffin Lodge & Spa, en el condado de Donegal. No sería la primera vez que busca refugio allí. En 2024 incluso publicó un vídeo en TikTok desde una playa cercana en el que confesaba: “A veces me siento abrumada, simplemente intento desconectar y disfrutar del aire fresco más hermoso”.