Sarah Ferguson, sin rumbo ni casa tras la salida de Royal Lodge: recurre a la exmujer de Elvis Presley y otros amigos, pero ya nadie quiere acogerla

El escándalo de su vinculación con Epstein ha dejado sin apoyos a la exduquesa de York

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Sarah Ferguson, sin casa tras
Sarah Ferguson, sin casa tras salir de Royal Lodge (REUTERS/Toby Melville)

La vida de Sarah Ferguson ha experimentado un vuelco tras perder su residencia real. De hecho, la situación la ha dejado sin un domicilio fijo y alojándose en casas de amigos, según han informado fuentes recogidas por Page Six. La situación se ha agravado en las últimas semanas por la nueva oleada de revelaciones sobre la relación entre su exmarido, el expríncipe Andrés, y Jeffrey Epstein, el conocido delincuente sexual.

Estas circunstancias han provocado que amigos y conocidos rehúsen ofrecerle alojamiento, sobre todo en Nueva York, ciudad en la que la exduquesa de York solía encontrar refugio en viviendas particulares durante sus visitas. De acuerdo con las fuentes del citado medio, tras haber sido expulsada de su hogar en la Royal Lodge de Windsor, residencia compartida con el duque de York pese a su divorcio en 1996, Ferguson se ha visto obligada a recurrir a diferentes amistades para hospedarse, entre las que se encuentra Priscilla Presley, exmujer del mítico cantante Elvis Presley.

No obstante, la reciente publicación de correos electrónicos vinculados a Epstein ha deteriorado el círculo de apoyo habitual de Ferguson, hasta el punto de que su círculo de confianza considera ahora que cualquier relación con ella puede resultar perjudicial por la proximidad de la familia real a la figura del magnate caído en desgracia. “Todo el mundo le dice que este no es el momento adecuado. Hay mucha gente que le tiene aprecio, pero asociarse con alguien relacionado con Epstein no es una decisión sensata ahora mismo”, aseguran sus fuentes.

Las autoridades de Reino Unido han detenido este jueves al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. (Fuente: Royal Family/Netflix)

El papel de Beatriz y Eugenia de York

La presión del escándalo no solo afecta el círculo de conocidos, sino también al entorno familiar de Ferguson. Mientras su hija menor, la princesa Eugenia, reside en Nueva York, ambas han concluido que la convivencia directa podría resultar perjudicial para la imagen de la familia, sobre todo cuando Beatriz y Eugenia son, a ojos de muchos, las únicas integrantes en activo de la realeza tras la retirada de títulos de Andrés.

Un confidente citado por Page Six ha detallado que “ahora que Andrés ha perdido su título real, las chicas son los únicos miembros de la familia que son realmente de sangre real. Es más importante que nunca que permanezcan alejadas del escándalo”.

La huida de Sarah Ferguson

La publicación de nuevos correos electrónicos respalda la cercana relación entre Ferguson y Epstein, ya que en ellos, Ferguson se expresa solicitando matrimonio e incluso califica al financiero como “el hermano que siempre quise”. Esta evidencia digital contribuye a la reticencia del entorno a permanecer vinculado a Ferguson en la esfera pública o privada.

Sarah Ferguson en el Castillo
Sarah Ferguson en el Castillo de Windsor (AP/Kirsty Wigglesworth)

En paralelo, algunas fuentes citadas por el Daily Mail han indicado que Ferguson, antes de refugiarse en una exclusiva clínica de Zúrich cuyo coste puede ascender a 17.500 dólares, unos 16.200 euros, por noche, pasó brevemente por los Emiratos Árabes Unidos, donde contaría con contactos y potenciales benefactores.

Según testimonios recogidos por el citado medio, “Sarah se fue a Zúrich justo después de Navidad y se quedó hasta finales de enero. En Paracelsus ella siempre se siente como en casa y sabe que allí recibirá amor y atención, así como tratamiento médico experto cuando se sienta más vulnerable”.