Estados Unidos traslada al menos 15 aviones desde Morón y Rota a otras bases europeas después de que España vetase su uso en los ataques contra Irán

Los aviones cisterna KC-135 han sido redistribuidos hacia Alemania, Francia e Italia

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Un Boeing KC-135 Stratotanker de
Un Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos rueda por la pista de la base aérea de Morón (REUTERS/Marcelo del Pozo)

Estados Unidos ha trasladado en las últimas horas al menos quince aviones de reabastecimiento en vuelo KC-135 Stratotanker desde las bases de Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz) a otras instalaciones militares europeas en pleno desarrollo de su ofensiva aérea contra Irán. El movimiento, detectado a partir de datos públicos de seguimiento aeronáutico, coincide con la negativa del Gobierno español a autorizar el uso de las bases conjuntas para operaciones que no se ajusten a la Carta de Naciones Unidas.

Según los registros disponibles en la aplicación Flightradar24, una decena de estos aviones cisterna despegaron desde Morón con destino a la base aérea de Ramstein, en Alemania, principal centro logístico estadounidense en Europa y uno de los puntos habituales de apoyo para operaciones en Oriente Medio. Al mismo tiempo, otros cinco aparatos salieron de la base naval de Rota. En varios casos su destino no pudo seguirse hasta el final del vuelo después de que dejaran de emitir señal pública.

Los KC-135 son un elemento imprescindible para sostener operaciones aéreas a larga distancia. Su función consiste en repostar en vuelo a cazas y bombarderos, lo que permite ampliar su radio de acción y mantenerlos durante más tiempo en misión. Por ese motivo, su despliegue suele estar estrechamente ligado a campañas aéreas de cierta intensidad como la iniciada el pasado sábado por Estados Unidos contra objetivos iraníes.

Movimientos hacia Francia e Italia

EFE ha podido confirmar que tres de estos aviones cisterna despegaron de Rota en las primeras horas de la madrugada y volaron hacia el noreste atravesando la Península Ibérica. Las aeronaves cruzaron el espacio aéreo peninsular y zonas próximas al litoral de la Comunidad Valenciana y Cataluña antes de aterrizar en la base aérea francesa de Istres-Le Tubé, situada al noroeste de Marsella y utilizada de forma ocasional por unidades estadounidenses.

El aeródromo francés funciona con frecuencia como punto de tránsito para despliegues aliados en el Mediterráneo occidental y el sur de Europa. La llegada de los KC-135 refuerza la impresión de que Estados Unidos está reorganizando sobre la marcha su dispositivo de apoyo aéreo en el continente.

Un Boeing KC-135 Stratotanker de
Un Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en la base aérea de Morón (REUTERS/Marcelo del Pozo)

En paralelo, también se han registrado en las últimas horas vuelos de aviones de transporte estratégico C-17 Globemaster entre la base naval de Rota y la base aérea de Sigonella, en Sicilia. Estas aeronaves se utilizan habitualmente para el traslado de personal y material pesado, y su presencia apunta a un aumento de la actividad logística estadounidense en el eje central del Mediterráneo.

El conjunto de estos movimientos sugiere un traslado de capacidades que hasta ahora se encontraban desplegadas en territorio español hacia otras bases aliadas desde las que puedan operar sin restricciones políticas.

La negativa del Gobierno

El repliegue de estos medios se produce después de que el Gobierno haya insistido públicamente en que las bases de Morón y Rota no pueden ser utilizadas para operaciones militares que no estén amparadas por la legalidad internacional. Ambas instalaciones son de titularidad española, aunque su uso por parte de Estados Unidos está regulado por acuerdos bilaterales.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha apuntado que Washington podría haber decidido trasladar estos aviones al conocer que desde las bases españolas no podrían operar en apoyo de los ataques contra Irán. Robles negó de forma tajante cualquier participación de las instalaciones andaluzas en esas operaciones. “Rotundamente, no; en las bases que hay en Morón de la Frontera y en Rota no se ha dado ningún tipo de asistencia”, afirmó la ministra, que insistió en que cualquier actividad debe desarrollarse dentro del marco de la legalidad internacional.

Robles recordó que el convenio bilateral permite el uso de las bases cuando las operaciones se ajustan al derecho internacional, pero no en el caso de actuaciones militares unilaterales. También subrayó que España está “totalmente en contra de la violencia” y que las instalaciones únicamente podrían prestar apoyo en supuestos con cobertura jurídica internacional o en operaciones de carácter humanitario.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se expresó en términos similares y negó de forma “taxativa” que las bases conjuntas del sur de España estén siendo utilizadas por Estados Unidos en la operación contra Irán. En una entrevista televisiva, Albares insistió en que el Ejecutivo no permitirá que esas instalaciones se empleen fuera de lo previsto en los acuerdos vigentes ni al margen de la Carta de Naciones Unidas. “No vamos a prestar nuestras bases para nada que no esté en el tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU”, señaló el ministro.