Una segunda mujer denuncia a Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual en octubre de 2021, días después de los hechos descritos por Elisa Mouiláa

La denunciante afirma que el exdiputado la sujetó por el cuello y fue penetrada vaginalmente “por la fuerza y sin consentimiento”, pese a que gritó para que cesara la agresión

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El ex portavoz de Sumar
El ex portavoz de Sumar en el Congreso Iñigo Errejón (Mateo Lanzuela - Europa Press)

Una segunda mujer ha presentado una denuncia contra Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual que habría tenido lugar en octubre de 2021 en el domicilio del exdiputado. El letrado de la acusación, Alfredo Arrien Paredes, quien también representa a Elisa Mouliaá en su procedimiento, ha solicitado al juzgado que preserve con “confidencialidad absoluta” la identidad de su clienta, según consta en la denuncia a la que ha accedido RTVE Noticias.

Según el escrito, la denunciante y el entonces portavoz de Sumar en el Congreso se conocieron en 2021 a través de Instagram y, tras varias semanas de conversación, trasladaron el contacto a Telegram a propuesta de él. La denuncia subraya que el investigado señaló que en esa aplicación los mensajes se eliminaban automáticamente, lo que, según la acusación, evidenciaría una intención de evitar la conservación de las comunicaciones.

Los hechos denunciados se sitúan concretamente el 16 de octubre de 2021. Tras varios encuentros esporádicos desde septiembre, ambos coincidieron en una fiesta donde, siempre según el relato de la denunciante, él insistió en que le practicara sexo oral. En un contexto de consumo de alcohol y cocaína, sustancia que ambos habrían inhalado, la mujer accedió “de manera renuente”, de acuerdo con la denuncia.

Posteriormente, se desplazaron al domicilio de Errejón en el vehículo de un amigo de este. Durante el trayecto, sostiene el escrito, el denunciado habría realizado tocamientos sin consentimiento. La mujer afirma que expresó de forma clara su negativa y trató de apartarse, produciéndose un forcejeo. Pese a ello, siempre según su versión, él habría persistido en su conducta. Para convencerla habría utilizado frases como “si gritas será peor” y “si te resistes será peor”.

Testigo protegido

Ya en la vivienda, el exparlamentario habría manifestado su intención de mantener relaciones sexuales con penetración vaginal. La denunciante señala que se negó a hacerlo sin preservativo. Sin embargo, afirma que fue sujetada por el cuello y penetrada vaginalmente “por la fuerza y sin consentimiento”, pese a que gritó para que cesara la agresión.

El escrito añade que, tras los hechos, mantuvieron contacto y se vieron en una ocasión más. El 6 de enero de 2022 cesaron los mensajes entre ambos. Ese mismo día, según la denuncia, la mujer sufrió un ataque de pánico en su domicilio e inició tratamiento psicológico y psiquiátrico. Desde entonces, no ha vuelto a tener contacto presencial con el denunciado.

La defensa solicita que la mujer sea considerada testigo protegido y que no se incorporen a las actuaciones datos que permitan su identificación, salvo en los supuestos legalmente imprescindibles. El abogado argumenta que la difusión de su identidad podría afectar a su actividad profesional y exponerla a campañas de acoso o descrédito, especialmente en un procedimiento que prevé una notable repercusión mediática y social.

La primera denuncia

Esta denuncia viene tras la presentada por la actriz Elisa Mouiláa, que también le acusa de agresión sexual. Según su relato, ambos se conocieron en un contexto social y mantuvieron contacto previo a los hechos denunciados. La intérprete sostiene que, durante un encuentro posterior, ocurrido el 8 de octubre de 2021, el exdirigente político habría iniciado conductas de carácter sexual sin que mediara su consentimiento expreso.

Ficaliía pide archivar el caso de Íñigo Errejón

En su declaración judicial, Mouliaá aseguró que manifestó su negativa y que, pese a ello, el entonces portavoz parlamentario persistió en su actitud. La denunciante ha reiterado públicamente que “no hubo consentimiento” y ha defendido la veracidad de su versión durante la instrucción. Asimismo, ha mostrado su desacuerdo con la posición del Ministerio Fiscal, que ha pedido el archivo por falta de pruebas.

La causa estuvo en un punto crítico hace unas semanas, cuando la denunciante anunció que abandonaba la acusación para cuidar su salud mental. Sin embargo, tras unos frenéticos días, ofreció una rueda de prensa en la que indicó que seguiría adelante.