Cuál es la verdura que cuida el corazón, es baja en calorías y rica en antioxidantes

Esta hortaliza es protagonista en la dieta mediterránea desde hace siglos

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Un hombre cocinando verduras en
Un hombre cocinando verduras en una sartén (AdobeStock)

Desde su consumo habitual en el Antiguo Egipto, esta hortaliza se ha erigido como una de las hortalizas protagonistas de la cocina mediterránea al encontrar un lugar característicos en múltiples platos. Estos tallos, que pueden ser blancos o verdes, son una fuente de vitaminas, minerales y nutrientes esenciales que velan por la salud y forman parte de una alimentación saludable.

Los espárragos destacan entre el resto de hortalizas por ser un alimento con muy pocas calorías y un alto contenido en agua, de acuerdo con los informes elaborados por la Fundación Española de la Nutrición (FEN). Esto los convierte en una opción idónea para quienes desean mantener o perder peso sin renunciar a platos sabrosos y nutritivos. Su ligereza, además, facilita su inclusión en dietas equilibradas y en planes de alimentación orientados a mejorar la salud cardiovascular.

En su composición destacan también ciertos hidratos de carbono especiales, como la inulina, un carbohidrato de almacenamiento presente en muchos vegetales, y la oligofructosa, derivada de la anterior. Ambos compuestos son conocidos por su papel como fibra soluble y por su potencial efecto prebiótico. Esto significa que pueden favorecer el crecimiento de bacterias beneficiosas en la microbiota intestinal, contribuyendo así a una mejor salud digestiva y a un tránsito intestinal más regular.

Espárragos verdes, una hortaliza baja
Espárragos verdes, una hortaliza baja en calorías y rica en agua (Freepik)

El perfil vitamínico del espárrago es igualmente relevante, apunta la FEN. Es fuente de vitamina C, aunque conviene tener en cuenta que una parte considerable de esta puede perderse durante los procesos de cocción. Por ello, las preparaciones breves, al vapor o con tiempos de cocinado reducidos, ayudan a conservar mejor este nutriente. Además, aporta vitamina E, reconocida por su papel en la protección de las células frente al daño oxidativo.

Diferencias entre espárragos verdes y espárragos blancos

Existen diferencias nutricionales entre las variedades verde y blanca. Los espárragos verdes son más ricos en minerales que los blancos y, en general, conservan mejor sus vitaminas. En el caso de los espárragos blancos destinados a conservas, el tratamiento tecnológico al que se someten puede suponer una pérdida vitamínica añadida. Por ello, cuando se busca maximizar el aporte de micronutrientes, la versión fresca y verde suele ser la más recomendable.

El Dr López Rosetti nos cuenta la importancia de consumir frutas y verduras.

Otro de los puntos fuertes del espárrago verde es su contenido en compuestos antioxidantes. En su composición aparecen β-carotenos, precursores de la vitamina A, y luteína, un carotenoide sin actividad provitamínica A pero con reconocida acción antioxidante. Estas sustancias ayudan a neutralizar los radicales libres, moléculas inestables que pueden dañar las células y acelerar procesos relacionados con el envejecimiento y diversas enfermedades crónicas.

Siguiendo los informes elaborados por los profesionales de la nutrición que componen la FEN, el espárrago también contiene lignanos, una clase de fitoestrógenos, es decir, compuestos vegetales con una estructura similar a la de los estrógenos humanos. Aunque su efecto en el organismo depende de múltiples factores, se estudia su posible papel en la salud hormonal y en la protección frente a determinadas patologías. A ello se suma la presencia de flavonoides, otro grupo de sustancias bioactivas ampliamente investigadas por su capacidad antioxidante y antiinflamatoria.