Hovik Keuchkerian en ‘El Hormiguero’: “La única manera de entender todo lo que está pasando en el mundo es que somos subnormales”

El actor presenta su monólogo ‘Grito’ y denuncia la polarización y la hipocresía en la sociedad actual

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Hovik Keuchkerian en 'El Hormiguero'
Hovik Keuchkerian en 'El Hormiguero' (El Hormiguero)

La participación de Hovik Keuchkerian en El Hormiguero se convirtió en un espacio para reflexionar sobre la libertad de expresión y la polarización. El actor, conocido por interpretar a Bogotá en La Casa de Papel, acudió al programa para presentar su monólogo ‘Grito’, en los Teatros Luchana de Madrid y de próxima gira nacional. El espectáculo entrelaza humor, poesía y crítica social, apostando por la catarsis escénica y cuestionando la corrección política.

Durante la entrevista, Keuchkerian señaló: “Si tienes la habilidad y has hecho el trabajo interno suficiente que se exige para controlar tus emociones, que lo exterior no incida en ti, cómo reaccionas… Si solo valoramos eso, le estamos haciendo un flaco favor a la gente que no ha tenido la suerte de tener una buena educación”.

Añadió también: “Estás habilitando a toda la gente que sea capaz de desarrollar todas esas capacidades para controlar sus emociones para que en cierta manera sean perfectamente capaces de ocultar todo lo malo que están haciendo respaldados porque están hablando de una manera muy correcta y sin perder las formas”.

Reacciones divididas y crítica a la polarización

El propio Keuchkerian destacó la división que genera su monólogo entre los asistentes: “Sé que digo muchas cosas que la gente no está de acuerdo, pero se quedan”. Relató que parte del público acude por su fama, otra por el formato, mientras otros desconectan o se implican según avanza la función. Uno de los puntos centrales de ‘Grito’ es la crítica a la polarización ideológica. En el escenario y en el programa, afirmó: “Se puede ser gentuza y ser de izquierdas y se puede ser gentuza y ser de derechas”.

Defendió que “lo que te convierte en gentuza es tu conducta”, y planteó que “hay mucha gente que piensa que ser de izquierdas o de derechas te lleva a comportarte de otra manera. Va a llegar un momento que la vida te va a decir: ‘Tu ideología dice esto pero lo correcto es esto, te arriesgas a quedarte solo sin el calor de tu grupo defendiendo tu idea sacrificando la masa o decides defender lo correcto sacrificando la ideología’”.

Hovik Keuchkerian en 'El Hormiguero'
Hovik Keuchkerian en 'El Hormiguero' (El Hormiguero)

Kechkerian remarcó cómo su presencia en distintos espacios hace que el público le asigne etiquetas opuestas: “Decid lo que queráis de mí, en mi cabeza tenéis prohibido el derecho de admisión. Es propiedad privada”.

Sobre el tipo de espectáculo que ofrece, reconoció: “Intento ser educado y amable, pero mi responsabilidad es ser consecuente conmigo y honesto y, si eso me lleva a estar enfrentado a mucha gente, bienvenido sea”.

El poder de la palabra y la revolución cultural

En la entrevista, Keuchkerian reflexionó sobre la evolución del significado de algunas palabras y declaró: “La única manera de entender todo lo que está pasando en el mundo es que somos subnormales. Has ido a prohibir la palabra subnormal en el momento más inoportuno. Estás definiendo lo que somos”.

En cuanto al panorama internacional, valoró la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl: “La revolución la está haciendo un tipo que es un mega crack”. Añadió: “Si Bad Bunny es el abanderado de la revolución, ¿los revolucionarios qué están haciendo? Si está haciendo alta política porque le está explicando la política a Trump, ¿los políticos qué están haciendo?”. Y subrayó: “Si los principios morales del mundo los está defendiendo Bad Bunny, deberíamos preguntarnos qué estamos haciendo los demás”.

Desde Úrsula Corberó hasta María Pedraza, tanto su vida profesional como personal

En su monólogo, ironiza también sobre la incoherencia cotidiana: “¿Cómo vas a salvar el planeta si no eres capaz de poner el carrito del supermercado en su sitio?”. En un tono más personal, compartió la anécdota de tener un retrete químico en su salón y la ilusión que le causó, antes de participar en los juegos habituales del programa. Sobre su faceta creativa, mencionó: “Morirse loco es síntoma de buena salud según está el mundo. Será la única manera de sobrevivir hasta el día que me muera”.