El presagio de la princesa Ragnhild de Noruega, tía de Haakon: “Espero morir antes del día en que Mette-Marit se convierta en reina”

La princesa expresó hace más de dos décadas su rechazo frontal a la futura reina y alertó sobre el papel de su hijo, Marius Borg, en la monarquía

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La princesa Mette-Marit en una
La princesa Mette-Marit en una imagen de archivo. (Jonas Been Henriksen/NTB/via REUTERS)

La familia real noruega atraviesa una de sus semanas más delicadas en años. El inicio del proceso judicial contra Marius Borg, hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit, ha sacudido a la institución en un momento especialmente sensible. El joven, de 29 años y fruto de una relación anterior de la heredera, se enfrenta desde este martes, 3 de febrero, a un procedimiento judicial por 38 delitos, cuatro de ellos relacionados con presuntas agresiones sexuales.

En medio de este escenario, los reyes Harald y Sonia, junto a su hijo, el príncipe heredero Haakon, han reaparecido públicamente este pasado miércoles para recibir a la gobernadora general de Canadá, Mary Simon, en el Palacio Real de Oslo. Un acto institucional que, sin embargo, ha quedado inevitablemente eclipsado por el caso judicial y por las recientes informaciones que vuelven a vincular a Mette-Marit con el entorno de Jeffrey Epstein, lo que ha intensificado la presión mediática sobre la Corona.

Este contexto ha llevado a muchos a recuperar unas declaraciones que, hace más de veinte años, causaron un auténtico terremoto en Noruega. Fue en 2004 cuando la princesa Ragnhild, tía del príncipe Haakon y hermana del rey Harald, expresó públicamente su rechazo a la princesa heredera en una entrevista concedida a la televisión noruega.

La princesa Ragnhild de Noruega.
La princesa Ragnhild de Noruega. (Ivar Aaserud / Aktuell / NTB)

Espero morir antes del día en que la princesa heredera Mette-Marit se convierta en reina de Noruega. De verdad espero que eso no ocurra”, afirmó con rotundidad. Unas palabras que no solo evidenciaban su oposición personal, sino que reflejaban el profundo malestar que la figura de Mette-Marit generaba entonces en ciertos sectores de la familia real y de la opinión pública.

La princesa Ragnhild, fallecida en 2012, cumplió su propio augurio y no llegó a ver a su sobrino Haakon ascender al trono. Tampoco ocultó nunca su rechazo hacia las decisiones sentimentales de sus sobrinos, incluida la relación de la princesa Märtha Louise con su entonces esposo. “¿Son negativos para la monarquía? Sí, de eso estoy segura”, sentenció en aquella misma entrevista, dejando clara su postura.

Especialmente llamativas resultaron sus palabras dirigidas al hijo de Mette-Marit. En aquel momento, Marius Borg tenía apenas 6 años, pero Ragnhild ya advertía de las dificultades que podría acarrear su situación dentro de la institución.

Mette-Marit y su hijo Marius
Mette-Marit y su hijo Marius en una imagen de archivo. (EFE/EPA/VEGARD WIVESTAD GROTT NORWAY OUT)

Pobre Marius… aunque ahora tenga seis o siete años, comprenderá que hay una diferencia. Y eso les dará problemas a Haakon y Mette-Marit. Espero que lo hayan pensado”, declaró. Una reflexión centrada en el papel del joven dentro de la familia real, en comparación con sus medio hermanos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, ambos nacidos del matrimonio entre Haakon y Mette-Marit.

Los motivos que llevaron a Ragnhild a hablar así de Mette-Marit

Las palabras de la princesa Ragnhild no surgían únicamente del rechazo personal. Hablaba desde su propia experiencia vital. Hija del rey Olav V, decidió casarse en 1953 con un plebeyo, Erling Sven Lorentzen, lo que supuso su progresivo alejamiento de la vida institucional y su traslado definitivo a Brasil. Una trayectoria que, en opinión de algunos analistas, explica su visión crítica hacia quienes se incorporaban a la monarquía desde fuera de los estrictos cánones tradicionales.

Con el paso del tiempo, aquellas declaraciones han cobrado un nuevo significado. Primero, por la controversia que rodeó a Mette-Marit en sus inicios como princesa heredera, marcada por su pasado como madre soltera y su alejamiento de los círculos aristocráticos. Y ahora, por la gravedad de la situación judicial que afecta a su hijo mayor y por las informaciones que vuelven a situarla en el foco mediático internacional.

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La reaparición institucional sin Mette-Marit

La semana del inicio del juicio a Marius Borg coincide, además, con una agenda especialmente cargada para los reyes Harald y Sonia y para el príncipe Haakon. La recepción oficial a la gobernadora general de Canadá ha sido uno de los actos más relevantes, aunque ha llamado la atención la ausencia de Mette-Marit en el posado oficial.

En las últimas horas, nuevas informaciones han apuntado a la existencia de material incautado en archivos vinculados a Jeffrey Epstein, entre ellos una fotografía de la princesa heredera en bikini, un hecho que ha vuelto a poner en cuestión su figura pública. Según diversas fuentes, Mette-Marit habría mantenido contactos con el magnate en el pasado, algo que ya fue reconocido parcialmente por la Casa Real noruega, aunque sin ofrecer detalles concretos.

La princesa ha cancelado también el viaje que tenía previsto realizar esta semana junto al príncipe Haakon, coincidiendo con el inicio del proceso judicial contra su hijo. Una decisión interpretada como un gesto de apoyo materno en uno de los momentos más difíciles de su vida, pero que refuerza, al mismo tiempo, la sensación de crisis que atraviesa actualmente la monarquía noruega.