El Gobierno refuerza el control de los desechos que los mercantes tiran en ‘la gasolinera del Atlántico’: cada vez llegan más buques desviados por las guerras en Yemen y Ucrania

La Autoridad Portuaria de Las Palmas, que gestiona cinco puertos, busca ayuda privada que le permita inspeccionar la gestión de residuos de los 15.600 buques que llegan cada año. Las guerras en Yemen y Ucrania han aumentado las operativas en estas islas

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Cruceros en el Puerto de
Cruceros en el Puerto de Las Palmas

La Autoridad Portuaria de Las Palmas, que depende del organismo público Puertos del Estado (Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible) necesita reforzar los trabajos de control e inspección de los residuos que generan los mercantes y petroleros que llegan a los cinco puertos que se gestionan en la provincia: Las Palmas, Arinaga y Salinetas (Gran Canaria); Arrecife (Lanzarote) y Puerto del Rosario (Fuerteventura). “El objetivo principal es garantizar el cumplimiento ambiental y la eficiencia en la gestión de residuos generados por los buques” que arriban a estos puertos, explican desde la Autoridad, que recurre a consultoras privadas para este tipo de inspecciones que comenzaron como puntuales en 2019 y que se convirtieron en un poco más programadas a partir de 2021.

La Autoridad Portuaria considera ahora “esencial” implantar un sistema permanente que combine la especialización de una consultora externa con los recursos internos del organismo público. ¿Por qué? Porque los puertos dependientes de Las Palmas han sido escenario en el último año de un incremento considerable “de operativas con combustibles de diverso tipo y entidad”. La principal causa ha sido el desvío de las rutas marítimas debido a la crisis en el Mar Rojo y, en menor medida, por un incremento natural del tráfico. Sin olvidar que algunos medios de comunicación de la isla, como ‘Canarias 7′, están publicando que petroleros rusos usan banderas de otros países para saltarse el embargo y están llegando a Las Palmas.

La Autoridad está licitando un contrato con el mayor presupuesto que ha destinado nunca (434.720 euros) para que una consultora apoye estos trabajos de inspección en el puerto los dos próximos años. Se trata de inspeccionar los desechos de los buques incluidos en el ‘Convenio MARPOL 73/78′, junto con la supervisión de las actividades de carga, descarga y suministro de combustible que se realizan desde los muelles. Este convenio (firmado en 1988 por más de 150 países) pretende reducir la cantidad de basura que los buques vierten al mar. Se aplica a todo tipo de barcos que operen en el medio marino, desde mercantes, petroleros y hasta las plataformas fijas o flotantes, pasando por los buques no comerciales como las embarcaciones de recreo y los yates.

Un buque cisterna navega frente
Un buque cisterna navega frente a dos grandes portacontenedores atracados junto a imponentes grúas de carga en el Puerto de Las Palmas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según este convenio, la basura incluye todo tipo de alimentos, desechos domésticos y operativos, todos los plásticos, residuos de carga, cenizas de incineradora, aceite de cocina, artes de pesca y cadáveres de animales generados durante el funcionamiento normal del buque y susceptibles de ser eliminados de forma continua o periódica. La basura no incluye el pescado fresco y sus partes generados como resultado de actividades pesqueras realizadas durante el viaje. La eficacia de los buques para cumplir los requisitos de descarga depende en gran medida de la disponibilidad de instalaciones portuarias de recepción adecuadas. Por eso este convenio obliga a los Gobiernos a garantizar la existencia de instalaciones de recepción de basuras adecuadas en los puertos sin causar demoras indebidas a los buques.

Personal especializado

Las campañas de inspección “aseguran la separación de los residuos que están cubiertos por la tarifa fija de los que no, además del correcto pesaje de los residuos. Ha quedado patente, así mismo, que los trabajos correspondientes a la inspección y control, para ser realmente efectivos, deben llevarse a cabo de forma minuciosa, por lo que precisan ser realizados por personal dedicado, especializado, formado y equipado”, señala la memoria justificativa del contrato. La Autoridad Portuaria de Las Palmas, dada la especial circunstancia del Puerto de Las Palmas, conocido como ‘la gasolinera del Atlántico’, considera “conveniente implantar de forma continuada, con un horizonte temporal extenso, un sistema que combine los servicios de una empresa consultora externa especializada con los procesos internos llevados a cabo personal propio de la Autoridad”. La dirección de la Autoridad cree necesario “establecer la verificación de seguridad mínima requerida a las operaciones de ‘bunkering’, carga y descarga de combustible desde el muelle a los barcos, por intermedio de una entidad independiente”.

Ordena al Gobierno la adopción de medidas para hacerse cargo de los menores migrantes no acompañados que se encuentran en Canarias y quieren pedir asilo (Fuente: Europa Press).

El Puerto de La Luz (Las Palmas) es el principal puerto del Atlántico Medio y el más grande del archipiélago canario. Conecta con más de 180 destinos internacionales gracias a una treintena de líneas marítimas. En 2025 llegaron a este puerto 15.600 buques, cifra que fue de 15.085 en 2024. Solo en 2025 arribaron a la isla canaria 33,6 millones de toneladas de mercancías, un 15% más que el año anterior, superándose por primera vez el millón de contenedores movidos en un año. El número de pasajeros de crucero superó por primera vez la barrera de los dos millones.

“Parece obvio que, hoy en día, en un puerto con más de 12.000 escalas anuales, lo que viene a significar que entran 33 buques al puerto cada día, no es viable un servicio que inspeccionar todas las descargas. Entonces el objetivo es, por un lado, llegar al mayor número de ellas y, por lo tanto, existe una alta posibilidad de que cualquier operativa puede estar entre las inspeccionadas; y, por el otro, lanzar un mensaje al resto de agentes sobre la importancia de que este Servicio Portuario, que trasciende más allá de la Zona de Servicio del puerto de Las Palmas, se realice de acuerdo con el pliego de Recogida de Residuos y resto de normas que le afectan”, concluyen desde la Autoridad.

¿Petroleros rusos?

Esta licitación de control de desechos coincide con el aumento del tráfico marítimo en Las Palmas. El diario ‘Canarias 7′ publicó la semana pasada que Rusia está utilizando Las Palmas para meter combustible fiscalmente lavado en Marruecos. A través de buques con armadores griegos. Canarias suele recibir petroleros de consumo procedentes de Algeciras y Huelva. Puertos nacionales con refinería propia. Gibraltar y Tánger no tienen capacidad de refinado, por lo que deben importar el combustible para después reexpórtalo. Cuenta el periodista Rafael Muñoz, que “cuando un país importa crudo, lo refina y lo reexporta en forma de gasolinas, jurídicamente ya es un producto nacional, pues se pierde su origen”. Así se salva el embargo que tienen los combustibles rusos por la guerra en Ucrania.

Mercantes en el puerto de
Mercantes en el puerto de Las Palmas

No es la única guerra que está afectando el tráfico marítimo. La Autoridad Portuaria de Las Palmas asegura que la crisis del Mar Rojo, “un conflicto que no tiene fecha para su resolución” afecta gravemente al transporte de combustibles por mar. El conflicto interno de Yemen ha alterado el monopolio que venía ostentando el estrecho de Ormuz como punto clave para el tráfico mercante y energético. A partir de 2014, el movimiento huzí (’Ansar Allah’ o partidarios de Dios) se levantó en armas contra el gobierno central, apoyado por Arabia Saudí. Durante todos estos años, la asistencia militar iraní proporcionó a los rebeldes los medios, el adiestramiento y la inteligencia necesarios para atacar a distancia objetivos navales y terrestres. La logística petrolera, profundamente alterada después de la invasión rusa de Ucrania y las sanciones internacionales, ha ido progresivamente evitando la ruta del mar Rojo.

Expertos del Real Instituto ElCano explican que el petróleo crudo ruso y sus productos derivados (gasolina, keroseno, diésel, fuelóleo), prohibidos en los puertos europeos desde enero de 2023 como parte de la sexta ronda de sanciones impuestas por la UE, se han desviado principalmente a China y la India, siendo sustituidos por importaciones desde Oriente Medio y EEUU. Los flujos de petróleo de Oriente Medio hacia el Mediterráneo por Suez pasaron de dos millones a 3,5 millones de barriles diarios en el mismo periodo. Desde enero de 2024, los ataques de los huzí han desviado cerca de un 70% de los petroleros que cruzaban por el mar Rojo hacia la ruta más larga del cabo de Buena Esperanza, reduciendo el tráfico entre Asia y Europa en casi un 30%. Ahora, los puertos de Mauricio, Mozambique, Namibia, Canarias, Marruecos, Gibraltar y Ceuta han absorbido parte de esta nueva actividad, especialmente para el servicio de repostaje de combustible marítimo barco a barco.