El desgarrador adiós de Javier Castillo a su madre, dos meses después de la muerte de su padre: “No es justo”

El escritor y novelista ha dado el último adiós a su progenitora con una emotiva carta publicada en su cuenta de Instagram

Guardar
El escritor español, Javier Castillo,
El escritor español, Javier Castillo, autor de 'La chica de nieve' y 'El cuco de cristal' (Penguin Random House).

El escritor Javier Castillo atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida personal. En apenas dos meses, el novelista malagueño ha perdido a sus dos grandes referentes familiares, primero a su padre y ahora a su madre, una doble tragedia que ha conmocionado tanto a su entorno cercano como a sus lectores, que siguen de cerca su trayectoria literaria y personal.

Hace solo unos meses, Castillo, de 39 años, se mostraba emocionado al hablar públicamente de la estrecha relación que mantenía con su madre. Lo hacía en el cine Albéniz de Málaga, durante la presentación de su último libro, donde no dudó en destacar el orgullo que sentía al saberse admirado por ella. En aquel acto, el escritor confesó que el hecho de que su madre creyera en su trabajo le hacía “muy feliz”, dejando patente el vínculo profundo que les unía.

Javier Castillo junto a su
Javier Castillo junto a su madre en una imagen posteada en Instagram (@javiercordura)

Sin embargo, la estabilidad emocional que transmitía entonces se vio sacudida poco después por una pérdida irreparable. Hace apenas dos meses, Javier Castillo tuvo que enfrentarse a la muerte de su padre, un golpe durísimo que marcó un antes y un después en su vida. Cuando aún no había tenido tiempo de asimilar ese duelo, la tragedia volvió a cebarse con su familia. Tal y como el propio escritor ha comunicado a través de sus redes sociales, su madre ha fallecido con apenas dos meses de diferencia respecto a la muerte de su padre.

La desgarradora carta de despedida a su madre

La noticia fue compartida por el autor en su cuenta oficial de Instagram, donde quiso despedirse públicamente de su madre con un texto cargado de emoción, dolor y recuerdos. “Y aquí acaba todo. Sin tiempo para hacer todas esas cosas que dejabas para más adelante, cuando estuvieses algo mejor”, comienza escribiendo Castillo en su mensaje. Unas palabras que reflejan la sensación de vacío y de asuntos pendientes que suele acompañar a las pérdidas inesperadas.

"El cuco de cristal" es
"El cuco de cristal" es lo más reciente del exitoso escritor español, luego de la gran acogida de "La chica de nieve". (Heraldo de Aragón).

En su despedida, el escritor rememora el vínculo íntimo que compartía con su madre desde el primer momento. “Y te marchas del mismo modo en que te conocí: mirándonos a los ojos, con mis llantos ahogados, aunque no me acuerde de aquella vez”, continúa. A lo largo del texto, Castillo no oculta la incredulidad y la injusticia que siente ante lo ocurrido. “No es justo. Os juro que no lo es”, añade, dejando constancia del profundo dolor que atraviesa. “Por más que lo intento soy incapaz de comprender por qué. Tan cerca de él, con tan poco tiempo de asimilar el golpe”, escribe, en referencia a la reciente pérdida de su padre.

El novelista dedica buena parte de su mensaje a recordar el papel fundamental que su madre desempeñó en su vida y en su vocación literaria. “Mi mayor fan, mi incrédula lectora, la persona que me metió el miedo a estar cuerdo, la que me hizo leer de niño, la que me convirtió en escritor sin saber que lo hacía”, expresa, reconociendo la influencia decisiva que tuvo en su formación personal y profesional. Castillo también reflexiona sobre el orgullo que ella sentía por sus logros y sobre los reproches que ahora le asaltan desde la ausencia. “Estaba orgullosa, lo sé, me lo dijo cientos de veces. Creyó en mí cuando nunca fue capaz de creer en ella. Cuando era niño fui incapaz de verlo y ayudarla, y ya de mayor era tarde”, lamenta.

El mensaje concluye con una despedida especialmente íntima y emotiva. “Adiós, mamá. Al fin respiras aire limpio. Al fin sólo escucharás tu propia voz. No dejes de leerme, allá donde estés. Aún me quedan muchos libros por escribir”, escribe el autor, antes de agradecer el apoyo recibido en estos días difíciles. “Gracias por los mensajes de cariño, disculpadme por no tener fuerzas para responder”, añade.

Más allá de este comunicado personal, Javier Castillo ya había reflexionado anteriormente sobre la fragilidad de la vida y el valor de lo esencial. En una conversación con El País, el escritor explicó cómo la paternidad le había cambiado profundamente la forma de entender el mundo y las prioridades. “Vamos por la vida a un ritmo frenético en el que no nos centramos en lo que es importante. Solo cuando aceptas que eres muy insignificante con respecto a todo lo que hay ahí fuera, las estrellas, el universo…, te das cuenta de que no hay que preocuparse por chorradas. Un segundo tienes algo y al siguiente se va”, afirmaba entonces. Hoy, esas palabras adquieren un significado aún más profundo.