Un agente de la Guardia Civil salva la vida de un hombre inconsciente tras 18 minutos de RCP en Manzanares el Real, Madrid

Los hechos ocurrieron mientras una patrulla realizaba labores de seguridad ciudadana en el municipio, momento en el que la central operativa alertó a los agentes de la presencia de un varón tendido en la calle

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El agente y el hombre
El agente y el hombre salvado (Guardia Civil Madrid)

Un agente de la Guardia Civil auxilió este martes a un hombre que se encontraba inconsciente y sin respiración en la vía pública de la localidad madrileña de Manzanares el Real, según ha informado la Guardia Civil de Madrid.

Los hechos ocurrieron mientras una patrulla realizaba labores de seguridad ciudadana en el municipio, momento en el que la central operativa alertó a los agentes de la presencia de un varón tendido en la calle, aparentemente inconsciente y sin respiración. De inmediato, los guardias civiles se desplazaron hasta el lugar indicado para comprobar la situación.

A su llegada, uno de los componentes de la patrulla inició maniobras de reanimación cardiopulmonar al constatar la gravedad del estado del hombre. El agente mantuvo la RCP durante aproximadamente 18 minutos, hasta que el varón comenzó a mostrar signos de recuperación, moviendo los ojos y los dedos de una de sus manos.

Tras recuperar la consciencia, el hombre fue atendido por los servicios sanitarios que se desplazaron al lugar y posteriormente trasladado a un centro hospitalario para su evaluación y atención médica. La actuación del agente resultó decisiva para estabilizar al afectado hasta la llegada de los profesionales sanitarios.

La reanimación cardiopulmonar

La reanimación cardiopulmonar, conocida como RCP, es una técnica de primeros auxilios fundamental que puede salvar vidas en situaciones de emergencia como la ocurrida en Manzanares el Real. Se aplica cuando una persona se encuentra inconsciente y no respira o no presenta signos claros de circulación, y su objetivo es mantener el flujo de sangre y oxígeno hacia el cerebro y otros órganos vitales hasta la llegada de asistencia médica especializada.

La RCP comienza con la comprobación del estado de la víctima. Es esencial asegurarse de que la persona no responde a estímulos y no respira con normalidad. En ese momento, se debe alertar de inmediato a los servicios de emergencia para que acudan al lugar cuanto antes. Mientras llega la ayuda sanitaria, la intervención rápida de quien presencia la situación puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Una vez confirmado que la persona no respira, se inician las compresiones torácicas. Estas se realizan colocando las manos entrelazadas en el centro del pecho de la víctima, sobre el esternón, y ejerciendo presión firme y rítmica hacia abajo. El objetivo de estas compresiones es sustituir de manera manual el bombeo del corazón, permitiendo que la sangre siga circulando por el organismo. Las compresiones deben ser continuas y constantes, manteniendo un ritmo regular que permita una perfusión mínima de los órganos vitales.

Demostración de una reanimación cardiopulmonar (RCP) con desfibrilador. (Fundación MAPFRE)

En los casos en los que la persona que auxilia cuenta con formación, las compresiones pueden alternarse con ventilaciones, que consisten en introducir aire en los pulmones de la víctima para aportar oxígeno. Para ello, se debe inclinar ligeramente la cabeza hacia atrás, pinzar la nariz y realizar insuflaciones controladas por la boca, siempre comprobando que el pecho se eleva. No obstante, si no se dispone de formación específica o no se puede realizar la ventilación de forma segura, las compresiones torácicas continuas siguen siendo una medida eficaz.

La RCP debe mantenerse sin interrupciones hasta que la persona muestre signos de recuperación, como movimientos, respiración normal o respuesta a estímulos, o hasta que lleguen los servicios sanitarios y se hagan cargo de la situación. En algunos casos, como el ocurrido en Manzanares el Real, la reanimación puede prolongarse durante varios minutos, lo que exige un importante esfuerzo físico y concentración por parte de quien la realiza.