Un hospital valenciano indemniza a un paciente por confundir su tumor con un orzuelo

El centro reconoce la mala praxis y abonará 70.000 euros al afectado

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Una persona con un orzuelo
Una persona con un orzuelo en el ojo. (Canva)

El Hospital de Manises, centro ubicado en Valencia, ha reconocido un caso de mala praxis por el que indemnizará con 70.000 euros a una paciente. Los profesionales del centro habrían confundido el tumor que presentaba la mujer en su párpado con un orzuelo y dejaron el cáncer sin tratar durante nueve meses.

Los hechos se remontan a junio de 2022, cuando la paciente, por aquel entonces de 38 años, acudió al centro valenciano tras la aparición de lo que ella creyó que era un orzuelo. La mujer, identificada en el auto judicial como Doña M., se presentó varias veces en las urgencias del complejo, donde una y otra vez los médicos le diagnosticaron un “orzuelo externo”.

En noviembre de ese mismo año, la paciente acudió al Hospital de Manises para que le extirpasen el ‘orzuelo’. Antes de la intervención debía pasar por el servicio de Anatomía Patológica, que analizaría el bulto. En su informe, los especialistas confirmaron que se trataba de un “carcinoma sebáceo”, pero ninguno de los facultativos consultó estos resultados.

Los médicos del centro mantuvieron el diagnóstico de “orzuelo externo” y extirparon la masa. No obstante, la lesión volvió a reaparecer a los cinco meses, pues la intervención fue inadecuada e incompleta. La mujer esperó cuatro meses más para pasar de nuevo por la operación, pues no se consideró que el caso fuese de urgencia.

Una biopsia confirmó el cáncer

Imagen de archivo del Hospital
Imagen de archivo del Hospital de Manises. (Europa Press)

Doña M. volvió al hospital el 11 de agosto de 2023, antes de su operación. Los médicos habían decidido realizar una biopsia del nódulo “a la vista de la impresión de la lesión”. El procedimiento confirmó que se trataba de un carcinoma sebáceo, que ya estaba en el informe de Anatomía Patológica del 17 de noviembre de 2022.

La paciente fue finalmente remitida a oncología para tratar su cáncer, donde los especialistas le amputaron al completo el párpado derecho. La asociación El Defensor del Paciente, que se ha encargado de la representación legal de la afectada, considera que la amputación “se podría haber evitado” si el diagnóstico hubiera llegado a tiempo.

“Dicha amputación le ha ocasionado graves secuelas estéticas y funcionales, pues no puede cerrar el ojo, lagrimeo continuo, empeoramiento de visión, imposibilidad de realizar las actividades que realizaba antes, imposibilidad de maquillarse, y aumento de posibilidad de recidiva y peor pronóstico del cáncer, lo cual le genera una gran ansiedad e incertidumbre”, especifican en un comunicado.

“Entendemos que estas actuaciones médicas son fácilmente evitables, pues se trata de poner atención en el resultado de las pruebas que los propios facultativos piden, por lo que tener a disposición resultados y no consultarlos es un olvido inexcusable cuando está en juego la salud y la vida de una persona. Creemos que la sanidad debería tener instaurados de forma obligatoria sistemas de seguridad o avisos que evitaran que esto pudiese suceder”, añaden.

El hospital ha terminado por reconocer la mala praxis del caso y la aseguradora del centro, Relynes Mutual Insurance, ha llegado a un acuerdo con la paciente para indemnizarla. La cuantía no ha sido fácil de fijar, según el Defensor del Paciente, pues “la determinación del perjuicio en el pronóstico en cuanto a la probabilidad de recidiva tumoral es incierto y complejo de cuantificar”. Finalmente, el pago acordado fue de 70.000 euros, pacto homologado en el Juzgado de Instancia de Madrid número 41.