Laura Vargas, colombiana trabajando en España: “Esta es la regla de oro para emprender en España”

Destaca la importancia de la acción constante y la formación continua como claves para sostener un emprendimiento familiar

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La empresaria Laura Vargas habla
La empresaria Laura Vargas habla sobre el emprendimiento (Composición Infobae)

El trayecto de Laura Vargas, una emprendedora colombiana que ha llevado adelante negocios en Santa Marta y en España, desafía la visión convencional sobre el éxito empresarial según un vídeo que ha compartido en su TikTok (@lau.vargas64).

Su relato, marcado por la persistencia y una actitud visceral ante el desafío de emprender, revela que la verdadera satisfacción no siempre reside en los logros que otros consideran gigantescos, sino en la capacidad de transformar una iniciativa modesta en el eje de una vida familiar entera.

“El negocio del que yo te hablo en Santa Marta no es un gran negocio, es un negocio pequeño, pero te voy a contar una cosa. Esa es una de las alegrías más grandes que yo he tenido en mi vida”, afirmó Laura Vargas.

Formación y curiosidad

Su experiencia se traduce en una filosofía práctica: el aprendizaje constante es inseparable del avance. “Si había un curso en la cámara de comercio tal, yo voy a ese curso. Una institución está brindando formación para emprender en Madrid, yo voy a eso. Así hice mi negocio acá y así formé el mío en Santa Marta”, explicó Vargas.

La empresaria describió cómo la formación y la curiosidad se volvieron hábitos esenciales para superar los retos que surgían en cada etapa del proceso. La búsqueda de herramientas y la disposición para adaptarse a nuevas realidades, tanto en Colombia como en el exterior, le permitieron desarrollar una visión más flexible sobre el crecimiento de sus negocios. La interacción con otros emprendedores y la participación en espacios de capacitación alimentaron su determinación para seguir adelante, incluso cuando las circunstancias no eran favorables.

Imagen representativa de emprendedores (Freepik)
Imagen representativa de emprendedores (Freepik)

Lejos de atribuir su éxito a cualidades excepcionales, Vargas subrayó la importancia del compromiso y la acción como elementos centrales en el emprendimiento. “Yo soy la que hace y no se queda pensando si lo hace. Yo voy haciendo, voy obsesionándome porque como buena emprendedora soy una obsesiva. Entonces, yo me obsesiono con el negocio y yo veo todas las formas de llevarlo adelante”, relató la empresaria.

Lo que muchos podrían considerar una meta modesta, para Vargas fue una conquista invaluable. “Ese negocio ha sido el sustento de mi familia durante muchísimo tiempo de nosotros—después de nosotros haber pasado una muy mala temporada y aún hoy es el sostén de mi familia”, aseguró, al tiempo que reflexionó: “¿No te parece muy guau? A mí me parece increíble”.

Diferentes perfiles

Al trasladar su experiencia a un consejo universal, Vargas sintetizó: “Mi consejo más grande para el emprendimiento aquí en Colombia, en España y en la China es obsesiónate y hazlo, no lo pienses demasiado, solo actúa”, recomendó, añadiendo: “Hacer es mejor que pensar en si lo hago o no”.

Las empresas que solicitan ayudas públicas son las menos productivas y las que más tiempo invierten en buscar subsidios.

La dualidad de perfiles entre quienes se animan y quienes se frenan por el análisis excesivo es, según Vargas, una constante del ecosistema emprendedor. “En este negocio hay dos tipos de personas: los que tienen mucho miedo y tienen un Excel perfecto y un conocimiento de números increíble, que eso no es lo normal en los emprendedores, y los que somos superatrevidos y osados y vamos haciendo”, sostuvo.

Vargas concluyó con una observación sobre lo que realmente distingue a quienes logran materializar sus proyectos: “No es que hagas las cosas a la loca, sino que hagas, que tomes decisiones y avances siempre”.