La Moncloa sigue con su particular cruzada contra las palomas que ensucian el complejo presidencial y son un peligro para el helicóptero que usa Sánchez: 83.300 euros gastados desde 2019

Presidencia vuelve a adjudicar un contrato para que una empresa controle con halcones las aves que invaden la instalación, ensuciando la zona y generando problemas de seguridad. Un servicio que instaló José María Aznar

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Complejo de La Moncloa. (EFE)
Complejo de La Moncloa. (EFE)

El complejo de la Moncloa, donde está la residencia del presidente del Gobierno y la sede del ministerio de Presidencia, sigue con su particular cruzada contra las palomas. No hay que olvidar que la instalación está muy cerca de la Casa de Campo, uno de los pulmones verdes de la capital con una gran variedad de aves. Una cruzada que viene de largo. En el documental Las Cuatro Estaciones, donde la productora The Pool narra cómo funciona la Moncloa, aparece el cetrero Jorge Carlos Castaño Romero contando cómo sus halcones intentan mantener limpias estas instalaciones del Gobierno de palomas y cotorras. Un servicio que ya puso en marcha el Ejecutivo de José María Aznar.

El problema es recurrente. El Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes adjudicó el pasado 30 de septiembre el último contrato para que una empresa privada gestione la “población de aves en varias áreas del Complejo de la Moncloa”. El adjudicatario ha sido la firma Frasur Control, que lleva más de 20 años trabajando por toda España y que es especialista en “ahuyentar a las palomas gracias a nuestros pinchos antipalomas, redes y jaulas”. Frasur seguirá haciendo este trabajo un año más por 13.431 euros. Ya se llevó el anterior contrato, adjudicado en febrero de 2025 por otros 10.882 euros.

El cetrero Carlos Castaño, en
El cetrero Carlos Castaño, en un momento del documental 'Las Cuatro Estaciones'

Un análisis del perfil del contratante de este ministerio revela que Frasur también se llevó el contrato adjudicado en octubre de 2023 por 11.906 euros. Un año antes, cuando se empezó a grabar el documental, este trabajo lo hacía Jorge Carlos Castaño Romero (ganó el contrato de octubre de 2021 por 12.650 euros). Castaño se hizo famoso por ser el halconero del Atlético de Madrid. El club rojiblanco le abrió las puertas del Vicente Calderón en 2001 para realizar una labor fundamental en el cuidado del césped, ahuyentando con sus halcones a otras aves que se comían las semillas del mismo. La verdad es que tanto Frasur como Castaño se han venido alternando en este trabajo desde que Pedro Sánchez llegó al Ejecutivo. Desde entonces, Presidencia se ha tenido que gastar 83.300 euros para que las palomas no invadan el complejo presidencial.

“En el recinto del Complejo de la Moncloa existe una sobrepoblación de palomas y otras aves invasoras que, aparte del daño que provocan en los edificios, pueden suponer un riesgo para la salud, por lo que es necesario contratar los servicios de una empresa especializada en el control de fauna. La constancia y continuidad del servicio es fundamental para la obtención de los resultados que se pretenden conseguir. La variabilidad en la población de palomas y otras aves invasoras, por sus propias circunstancias y por el trabajo desempeñado mediante estos contratos de control de la población de estas aves, hace que se estime conveniente que la duración del contrato sea por un año", reza la memoria justificativa de contrato, unos argumentos que se repiten cada año.

Seguridad en el helipuerto

Uno de los objetivos es mantener limpia la zona del helipuerto que hay en la Moncloa, para que los aterrizajes y despegues que hacen los helicópteros SuperPuma que suelen trasladar a los miembros del Gobierno puedan realizar sus maniobras sin el peligro añadido que suponen estas aves. De hecho, Presidencia quiere que la empresa adjudicataria haga su trabajo cinco días a la semana. “Se ha estimado una necesidad de 540 horas anuales por cada perfil dedicado a la ejecución del contrato”. El contrato exige que este servicio se realice con vuelos de aves rapaces entrenadas precisamente para esto. Antes es necesaria una “monitorización periódica de la población de aves, con el fin de evaluar la efectividad de las actuaciones y adaptar las estrategias de control”.

El complejo de La Moncloa,
El complejo de La Moncloa, donde vive el presidente del Gobierno

El objetivo no es otro que la “reducción progresiva de la presencia de palomas mediante la presión territorial ejercida por las aves rapaces, sin recurrir al uso de métodos letales ni productos químicos”. Un trabajo que, visto lo visto, es necesario prorrogar año tras año. El cetrero Carlos Castaño explica en el documental que las palomas suelen utilizar la Moncloa para pasar las noches de invierno y que para trabajar usaba un águila Harris. “Se trata de un método destinado al acoso de las aves que vivan o pretendan establecerse en el Complejo”, señala el pliego de condiciones del contrato. La finalidad es conseguir que las aves identifiquen la Moncloa con un espacio en el que es habitual la presencia de depredadores. La empresa también tendrá que eliminar los nidos en los edificios.