Un niño de 12 años salva a su familia de una intoxicación por monóxido de carbono en Sevilla

El niño alertó al 112 de que su familia se había desmayado sin motivo aparente

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Imagen de recurso de una
Imagen de recurso de una ambulancia. (Europa Press)

Un niño de 12 años ha salvado la vida de su familia tras detectar una intoxicación por monóxido de carbono en su vivienda, situada en Castilblanco de los Arroyos, en la provincia de Sevilla. El incidente ha afectado a sus padres y a su hermano pequeño, de dos años, quienes han sido trasladados al hospital Virgen Macarena de la capital andaluza. Fuentes de Emergencias 112 Andalucía han confirmado a EFE que los cuatro afectados han sido evacuados después de la llamada de socorro realizada por el menor.

Según ha informado la agencia de noticias, la reacción del niño ha resultado determinante para que los servicios de emergencia hayan podido intervenir a tiempo. El menor advirtió al 112 alrededor de las 1:30 horas que sus familiares se habían desvanecido sin motivo aparente. Aunque él mismo había experimentado un bajo nivel de consciencia, ha conseguido avisar al servicio de emergencias 112. La llamada activó de inmediato a la Guardia Civil, los servicios sanitarios, los bomberos y la Policía Local.

Una vez en el domicilio, los efectivos de emergencia rescataron a los cuatro integrantes de la familia y procedieron a su evacuación al hospital Virgen Macarena de la capital sevillana. La Policía Local de Castilblanco de los Arroyos ha confirmado que los afectados son los padres y sus dos hijos pequeños, de 12 y 2 años de edad.

Un brasero defectuoso podría haber causado el desastre

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Es indispensable verificar que los calentadores del hogar estén debidamente calificados. Foto: (iStock)

Las primeras hipótesis sobre el origen de la intoxicación apuntan a un brasero con una mala combustión, hallado en el interior de la vivienda. Según han informado desde Emergencias 112 Andalucía a EFE, este tipo de aparatos puede producir monóxido de carbono cuando la combustión no se realiza correctamente, lo que genera un gas incoloro e inodoro que resulta altamente tóxico. En situaciones de ventilación insuficiente, la concentración de monóxido de carbono puede incrementarse y provocar síntomas como mareos, debilidad, confusión, pérdida de consciencia e incluso la muerte.

Las intoxicaciones por monóxido de carbono son especialmente peligrosas durante los meses de invierno, cuando el uso de estos dispositivos se incrementa en los hogares. Cada año, entre 5.000 y 10.000 personas se intoxican al inhalar este gas liberado por los aparatos de combustión como estufas o calderas defectuosas, utilizadas para calentarse en los meses más fríos del año. Desde el servicio de emergencias andaluz han insistido en la necesidad de ventilar correctamente las estancias cuando se utilicen braseros, estufas u otros sistemas de calefacción que funcionen con combustibles.

Tras el suceso, la Policía Local de Castilblanco de los Arroyos ha recordado la necesidad de “extremar las precauciones en el uso y sistemas de calefacción como estufas de gas o eléctricas, chimeneas, braseros y demás medios que utilicen gas, electricidad o fuego para su funcionamiento”. El cuerpo policial ha advertido que “los sistemas que usan gas pueden tener fugas o malas combustiones, por lo que el peligro de acumulaciones de monóxido de carbono pueden llevar a asfixias, intoxicaciones o desvanecimientos”, por lo que es recomendable “dejar alguna ventana entreabierta”, que permita evitar la acumulación de gases tóxicos.