Una prueba genética revela 44 años después un error médico durante una inseminación artificial: descubre que no es el padre biológico de su hija

La familia pide 14′5 millones de euros de indemnización al hospital donde se realizó la inseminación artificial

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Un error grave durante la
Un error grave durante la inseminación artificial.(Shutterstock)

Una familia de Oregón (Estados Unidos) vivió durante más de cuatro décadas con total normalidad hasta descubrir algo que nunca habían imaginado. La hija que creían propia, nacida tras un tratamiento de inseminación artificial, no era biológicamente del padre legal. El error ocurrió en un hospital de Portland en 1981 y salió a la luz en 2023 gracias a una simple prueba genética.

El descubrimiento dejó a la familia “devastada”, según ha informado Midi Libre. Durante años, la pareja no dudó en que el procedimiento médico les había permitido tener un hijo biológico. Sin embargo, la ciencia terminó por revelar un secreto oculto desde el nacimiento de la niña, hoy ya adulta y con 44 años.

El shock inmediato les hizo empezar a entender aspectos vitales que antes no tenían explicación. Rasgos físicos que no coincidían con los de la familia, antecedentes médicos inesperados y ciertos patrones de salud que siempre resultaron extraños cobraron un nuevo sentido tras conocer la verdad. Durante años, la hija había presentado síntomas y enfermedades hereditarias que no se correspondían con la historia clínica de sus padres legales. Ahora, al descubrir el origen biológico real, la familia pudo conectar estos hechos con el pasado genético del donante desconocido, resolviendo incógnitas que los habían acompañado desde el nacimiento de la niña.

El error en la inseminación y sus consecuencias

El matrimonio acudió a la unidad de planificación familiar de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU) en busca de un tratamiento de fertilidad. El objetivo era claro, sin embargo, los documentos judiciales señalan que el personal médico empleó accidentalmente el esperma de otro paciente. El error, cometido en el Hospital de Portland (Oregón), fue inseminar a la madre con el esperma de un donante con las mismas iniciales que su marido y que había acudido a la misma clínica el año anterior, según informa el medio Law & Crime.

A través de una prueba
A través de una prueba genética rutinaria descubrió un error. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hasta el momento, ni OHSU ni el Hospital de Portland han respondido públicamente a la demanda presentada ante el Tribunal. Los demandantes remarcan que no hay pruebas de que la clínica realizara exámenes médicos al donante equivocado, exponiendo así a madre e hija a posibles enfermedades transmisibles.

La familia pide 14′5 millones de euros

Ante la magnitud del error, la familia decidió presentar una demanda contra el hospital responsable. La reclamación asciende a 14,5 millones de euros por daños y perjuicios, según detallan los documentos judiciales presentados.

El proceso legal se apoya en pruebas genéticas que confirmaron la paternidad del donante desconocido y en los historiales médicos que demuestran la presencia de enfermedades hereditarias. Para los demandantes, el hospital no solo falló en el procedimiento, sino que tampoco ofreció explicaciones ni disculpas tras el descubrimiento.

La familia ha interpuesto una
La familia ha interpuesto una demanda al Hospital. (Freepik)

La demanda busca compensar tanto el daño moral como los gastos médicos derivados de las enfermedades de la hija. La familia sostiene que la negligencia alteró el curso de sus vidas y pide que el hospital asuma la responsabilidad total por el error cometido hace más de cuatro décadas.

El caso ha despertado interés en medios de comunicación internacionales y plantea preguntas sobre los protocolos de las clínicas de fertilidad y la importancia de controles rigurosos en procedimientos médicos tan delicados.