Quinto día de apagón masivo en Berlín: más de 30.000 hogares seguirán sin electricidad hasta el jueves tras un ataque a la red de suministro

Vulkangruppe, un grupo de acción directa - mayoritariamente sabotaje y vandalismo incendiario - activo desde 2011 que defiende la no proliferación de combustibles fósiles y la protección medioambiental para mitigar el cambio climático, se atribuyó el sabotaje a través de una carta a las autoridades

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Una persona cruza la calle
Una persona cruza la calle mientras circulan coches durante el apagón que mantiene a miles de hogares sin electricidad, tras un presunto ataque incendiario en la central eléctrica de Lichterfelde, en el distrito de Steglitz-Zehlendorf, en el sur de Berlín, Alemania, el 6 de enero (REUTERS/Lisi Niesner)

Quinto día consecutivo de apagón en Berlín y la ciudad continúa sumida en la oscuridad tras un incendio provocado en una línea eléctrica del sur de la capital alemana. El sábado, a las 6.30 de la mañana, unos desconocidos atacaron la infraestructura: prendieron fuego a la central eléctrica de Lichterfelde, en el distrito berlinés de Steglits-Zehlendorf, dejando sin luz, calefacción ni señal de teléfono a 45.000 hogares justo cuando la primera nevada del año cubría las calles y el termómetro marcaba bajo cero.

No es una novedad climática para Berlín, pero la magnitud del corte y el contexto invernal han marcado el arranque del año para decenas de miles de vecinos. Vulkangruppe, un grupo de acción directa - mayoritariamente sabotaje y vandalismo incendiario - activo desde 2011 que defiende la no proliferación de combustibles fósiles y la protección medioambiental para mitigar el cambio climático, se atribuyó el sabotaje a través de una carta a las autoridades.

La luz no volverá del todo hasta el jueves

Aunque durante el fin de semana el suministro se restableció en unas 14.000 viviendas y 500 negocios, más de 30.000 hogares siguen a oscuras y las autoridades calculan que la normalidad no volverá antes del jueves.

Las calles permanecen desiertas y en penumbra. Vecinos como Heidi, entrevistada por BILD, relató: “He encendido dos velas en casa y construí un fuerte con colchones para calentarme”. Las escuelas y supermercados siguen cerrados, al igual que las estaciones de metro y tren.

Muchos residentes han acudido a centros de emergencia, donde se habilitaron camas y duchas de agua caliente. Agentes de policía patrullan las calles cubiertas de nieve, orientando a los vecinos sobre cómo mantenerse abrigados en sus casas sin electricidad. Sabine Klerx, otra habitante de la zona, describió la experiencia como inédita: “Me parece increíble, nunca había vivido algo así”.

Se instalan camas en un
Se instalan camas en un dormitorio de emergencia en el ayuntamiento de Zehlendorf durante el apagón que sigue afectando a miles de hogares sin electricidad, tras un presunto ataque incendiario en la central eléctrica de Lichterfelde, en el distrito de Steglitz-Zehlendorf, en el sur de Berlín, Alemania, el 6 de enero de 2026 (REUTERS/Lisi Niesner)

El estado de emergencia sigue vigente y nuevas nevadas amenazan con retrasar los trabajos de reparación. Stromnetz Berlin, la empresa encargada de la red eléctrica, informó que sus equipos se encuentran sobre el terreno y trabajan de forma continua para restablecer el servicio.

El descontento crece entre los afectados, especialmente tras el apagón sufrido en septiembre en la capital. En un vídeo difundido en redes sociales, un residente se dirigió al alcalde Kai Wagner preguntando: “¿Qué está pasando en esta ciudad, señor alcalde?”. Wagner calificó el sabotaje de “absolutamente inaceptable” en la televisión local y aseguró que “no se trata de bromas infantiles, sino de delincuentes profesionales que atacaron estas redes eléctricas”. El alcalde también condenó el ataque: “Extremistas de izquierda han puesto vidas en peligro a propósito, especialmente las de pacientes hospitalizados, así como las de los ancianos, niños y familias”.

Vulkangruppe justificó el ataque en una carta enviada tras el incendio, presentándolo como una acción “necesaria contra la expansión” de instalaciones de gas y un gesto de solidaridad internacional. El grupo enmarcó el sabotaje en acciones de “autodefensa” y denunció lo que considera una conexión directa entre ciertos modelos de consumo y el daño medioambiental: “En la avaricia por energía, la Tierra está siendo drenada, secada, quemada, devastada, arrasada, violada y destruida”.

Los servicios de inteligencia interior de Alemania atribuyen a este colectivo una serie de ataques incendiarios en Berlín y Brandeburgo desde 2011, entre ellos el atentado contra la fábrica de Tesla en Grünheide en marzo del año pasado.

Police directs the traffic at
Police directs the traffic at a junction during a blackout, which left thousands of homes without power after a suspected arson attack at the Lichterfelde power plant in the Steglitz-Zehlendorf district in southern Berlin, Germany, January 6, 2026. REUTERS/Lisi Niesner

Este nuevo apagón es el segundo de gran escala en Berlín en seis meses. En septiembre, otro incidente, también atribuido a un ataque incendiario, dejó sin luz a más de 40.000 hogares y las autoridades apuntaron a motivos políticos. Para muchos berlineses, los cortes de electricidad reiterados se han convertido en el reflejo de una crisis de infraestructuras agravada por dos décadas de escasa inversión y una sucesión de sabotajes y ciberataques, que en ocasiones se vinculan a la guerra híbrida.

El diputado Konstantin von Notz resumió la preocupación en redes sociales: “¿Otro sabotaje significativo a infraestructura crítica en Berlín? Desde hace años conocemos la vulnerabilidad en tiempos de terrorismo y sabotaje, cuya protección se ha descuidado durante muchos años”.

En gimnasios y centros de emergencia, los vecinos trabajan en sus ordenadores o esperan su turno para una ducha caliente. Fuera, la temperatura desciende hasta los tres grados bajo cero y las nevadas siguen en el horizonte.