La presidenta del BCE, Lagarde, cobra 726.000 € al año, el triple que Powell, su homólogo de la Fed al que Trump quiere defenestrar

Su salario es un 21% superior al de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que ronda los 600.000 euros

Guardar
Christine Lagarde, presidenta del Banco
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, junto a Jerome Powell, presidente de la Fed. REUTERS/File Photo

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, recibe una remuneración anual de aproximadamente 726.000 euros, según un análisis reciente realizado por el Financial Times. Este salario supera en un 55,8% el sueldo base oficialmente comunicado por el BCE, que se sitúa en 466.000 euros, debido a que la cifra total incluye diversos beneficios complementarios, como prestaciones por vivienda y otros conceptos, que se añaden al salario base.

La exministra francesa de Economía es una de las figuras más influyentes en el ámbito financiero europeo y su salario ha generado controversia por su considerable monto. Con esta remuneración, Lagarde triplica el sueldo del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Jerome Powell, quien recibe 203.000 euros anuales y al que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha querido despedir en varias ocasiones al no doblegarse a su deseo de que recorte más los tipos de interés.

El sueldo de Christine Lagarde también es un 21% superior al que cobra Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea (CE), que se sitúa en torno a los 600.000 euros anuales.

<b>Desglose de la remuneración de Lagarde</b>

El análisis destaca que, además de los 466.000 euros correspondientes a su salario base, Lagarde recibe unos 135.000 euros adicionales en concepto de prestaciones complementarias. Este importe abarca conceptos como vivienda y otros beneficios vinculados a su cargo, aunque el informe anual del BCE no ofrece un desglose detallado sobre estas remuneraciones adicionales, lo que ha generado algo de opacidad en torno a las retribuciones totales.

Otro componente relevante en la remuneración de Lagarde proviene de su participación en el consejo de administración del Banco de Pagos Internacionales (BIS). Según los cálculos del Financial Times, la presidenta del eurobanco gana alrededor de 125.000 euros adicionales por su rol como uno de los 18 miembros del consejo del BIS. Esta cifra, sin embargo, no está incluida en los informes salariales del BCE, y el propio BIS solo publica la remuneración total de su órgano rector sin especificar las contribuciones individuales.

Por su parte, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, no percibe remuneración alguna por su cargo en el BIS, ya que las leyes estadounidenses prohíben que los funcionarios públicos reciban pagos por su trabajo en entidades extranjeras.

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves cumplir con el guión y mantener sin cambios los tipos de interés, de forma que la tasa de depósito (DFR) seguirá en el 2%, la de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%. (Fuente: Comisión Europea)

<b>El BCE responde sobre las remuneraciones</b>

El BCE ha respondido a las consultas sobre los salarios de sus altos cargos mediante un comunicado en el que explica que el sueldo de su presidente fue fijado por un comité de remuneraciones y el Consejo de Gobierno durante la creación de la institución en 1998. Desde entonces, el salario de Lagarde se ha ajustado únicamente a las revalorizaciones que afectan a todos los empleados del BCE, sin una revisión significativa por parte del consejo.

En este sentido, el BCE recalca que, a diferencia de las empresas privadas cotizadas, la institución no está sometida a las estrictas reglas de divulgación financiera que exigen ofrecer un desglose detallado y completo de las remuneraciones. Esto ha suscitado críticas entre algunos sectores que reclaman una mayor transparencia sobre las compensaciones de los altos cargos de instituciones públicas como el BCE.

El informe ha puesto en evidencia la falta de claridad que rodea la remuneración de los principales responsables del BCE. A pesar de la justificación oficial de la institución, algunas voces han cuestionado la opacidad de estos datos y han señalado que las cifras totales podrían ser aún mayores si se incluyeran otros conceptos no divulgados, como contribuciones a pensiones o seguros de salud.

Este nivel de remuneración ha abierto el debate sobre la relación entre los salarios de los altos funcionarios internacionales y las políticas económicas que implementan. En un contexto de creciente desigualdad económica en la zona euro, la elevada remuneración de Lagarde se contrasta con las dificultades que enfrentan muchas familias europeas para llegar a fin de mes, lo que ha generado críticas desde algunos sectores políticos y sociales.