Postura del gato: el ejercicio de pilates que alivia la zona lumbar y mejora la movilidad de la espalda

Es fácil de hacer y tiene numerosos efectos positivos para el cuerpo y la mente

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Mujer feliz. (Freepik)
Mujer feliz. (Freepik)

El pilates se ha convertido en una disciplina cada vez más popular en los últimos años gracias a sus múltiples beneficios físicos y mentales. En una época en la que los niveles de estrés y ansiedad han crecido considerablemente, el pilates ha conseguido establecerse como una vía de escape para muchos.

Uno de los puntos positivos es que, debido a la amplia variedad de ejercicios y estiramientos disponibles, resulta sencillo encontrar una rutina que se ajuste a tus necesidades. Uno de los ejercicios que puedes incluir es la postura del gato.

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Beneficios de la postura del gato

Este ejercicio mejora la flexibilidad y la movilidad de la columna vertebral, ayudando a prevenir la rigidez y las molestias tanto dorsales como lumbares. También fortalece el core, incluyendo los músculos abdominales y lumbares, lo que favorece la estabilidad y el equilibrio del cuerpo en general.

Por otra parte, contribuye a una mejor postura, promoviendo el alineamiento correcto de la espalda y el cuello durante el día. Al coordinar los movimientos con la respiración profunda, ayuda a reducir la tensión muscular y el estrés, generando una sensación de relajación.

Otro beneficio importante es que incrementa la conciencia corporal, mejorando la coordinación y la conexión entre mente y cuerpo. Gracias a esta combinación de movilidad, fuerza y concentración, la postura del gato se convierte en un ejercicio muy completo.

Ilustración de la postura del
Ilustración de la postura del gato, ejercicio de pilates. (Freepik)

Cómo hacer la postura del gato

  1. Colócate a cuatro apoyos: manos alineadas bajo los hombros y rodillas bajo las caderas. Mantén la cabeza alineada con la columna y la mirada ligeramente hacia el suelo. Distribuye el peso de manera uniforme entre manos y rodillas, activando suavemente los músculos abdominales.
  2. Inhala profundamente: llena los pulmones de aire y prepara la columna para el movimiento, manteniendo la espalda neutra y los hombros relajados.
  3. Exhala y redondea la espalda: lleva el ombligo hacia la columna, arquea suavemente la zona dorsal y aproxima la barbilla al pecho. Siente cómo se alarga la parte posterior de la columna y cómo se activan los músculos abdominales y lumbares.
  4. Inhala y baja la espalda: arquea la zona lumbar hacia el suelo y eleva la cabeza y el coxis de manera controlada. Mantén los hombros alejados de las orejas y concéntrate en un movimiento fluido que conecte cada vértebra.
  5. Repite el movimiento: realiza entre 8 y 10 repeticiones, coordinando cada inhalación y exhalación con el movimiento de la columna. Mantén un ritmo constante y controlado, evitando forzar el cuello o la zona lumbar, y centra tu atención en la conexión mente-cuerpo durante todo el ejercicio.

Contraindicaciones y precaución

Aunque la postura del gato es un ejercicio seguro para la mayoría de las personas, existen algunas situaciones en las que se debe tener precaución. No se recomienda practicarla si se tiene una hernia discal, lesiones recientes en la espalda o problemas cervicales.

También es importante evitar forzar la postura si se siente dolor intenso en la espalda o el cuello durante el ejercicio. En estos casos, lo recomendable es detenerse inmediatamente y consultar a un profesional antes de volver a practicarla.