El nuevo documento necesario que propone la Unión Europea para vender el coche

Los vehículos usados estarán expuestos a estrictas condiciones que tratarán de regular su venta debido a la política medioambiental de la UE

Guardar
Imagen representativa de la venta
Imagen representativa de la venta de un coche (Freepik)

La compra-venta de un coche de segunda mano puede resultar en ocasiones compleja debido al papeleo y la entrega de documentación necesaria. El vendedor debe entregar al comprador el permiso de circulación, la tarjeta de inspección técnica y el certificado de la útlima ITV si tiene más de cuatro años.

Por otra parte, hay que comunicar el cambio de titularidad ante la Dirección General de Tráfico (DGT) en un plazo máximo de 10 días y asegurarse de que no hay multas o impuestos pendientes. Teniendo en cuenta todo esto, en los útlimos meses, la Unión Europea (UE) baraja la posibilidad de añadir otro nuevo documento.

Desde Bruselas llevan dos años trabajando en un nuevo reglamento sobre vehículos que se encuentran al final de su vida útil (VFVU), que sustituirá a la norma vigente del año 2000. El objetivo de la organización es introducir una regulación más estricta sobre la venta de coches usados y, especialmente, sobre aquellos que han terminado su ciclo.

El artículo 25 del proyecto de ley se centra en este tipo de vehículos. Según lo establecido, el vendedor del vehículo tendrá que demostrar que no está al final de su vida útil. Algo que será aplicable tanto a las operaciones realizadas dentro de la UE como a las exportaciones a otros países.

Nuevas aportaciones

Para demostrar que no se produce el cambio de un presunto vehículo de desguace habrá que presentar un certificado de la ITV en vigor, es decir, el documento que demuestra que el coche ha pasado la inspección técnica y es apto para circular. Además, habrá que presentar una evaluación técnica independiente.

Esta deberá ser realizada por un experto autorizado conforme al Anexo I del reglamento, que establece una serie de criterios sobre el estado estructural y funcional del vehículo (sistema de frenos, emisiones, carrocería, etc.). En la práctica, sería un informe pericial que determine si el coche sigue siendo seguro y reparable, o por el contrario, debe considerarse como un vehículo fuera de uso.

Mecánico realizando una inspección a
Mecánico realizando una inspección a un coche (AECA-ITV)

El fin de la medida no es penalizar al vendedor, más bien pasa por garantizar que un coche que cambia de manos sigue siendo seguro y funcional. Pero también implicará más burocracia y, en algunos casos, un coste adicional si el vehículo no tiene la ITV correspondiente en rigor.

Si no se presenta alguno de estos documentos, el vehículo no podrá matricularse, transferirse o exportarse. Esto significa que el coche ya no podrá venderse como usado. La única excepción podría ser la venta directa a un particular o alguien relacionado con el propietario.

Entrada en vigor

Si la operación se lleva a cabo en una plataforma electrónica, por ejemplo una web de venta de coches de segunda mano, o con fines comerciales, se aplicarían estas nuevas regulaciones. Además, el nuevo reglamento realizará controles aduaneros reforzados y la posibilidad de suspender el despacho de exportación hasta que el vendedor demuestre que el coche tiene comprador real y está destinado a usarse, y no al desguace.

Las ventas de coches en España crecen un 5,3% en enero.

El pasado 17 de junio, los ministros de medio ambiente en el Consejo de la Unión Europea llegaron a una posición común. Las comisiones de Medio Ambiente y Mercado Interior del Parlmento Europeo siguieron el mismo camino.

El camino de este proyecto de ley no ha terminado por el momento. Ahora, la Comisión y el Consejo están inmersos en negociaciones con el Parlamento para que esta normativa pueda ver la luz en un futuro no muy lejano.