La relación entre los tributos a las grandes fortunas y su supuesto impacto en la economía nacional suele estar marcada por una advertencia recurrente: la amenaza de fuga de capitales y pérdida de inversiones. Sin embargo, el antropólogo económico Jaime Palomera sostiene que la evidencia contradice este temor generalizado. “Cada vez que alguien propone subir los impuestos a los más ricos, aparece el mismo argumento: Si lo haces, se irán y el país se quedará sin inversión, pero la realidad es que eso no pasa”, asegura el investigador vinculado al Instituto de Investigación Urbana de Barcelona (IDRA) y del Sindicat de Llogateres.
Según Palomera, el sociológo Cristóbal Young aporta un enfoque esclarecedor tras estudiar millones de declaraciones fiscales en Estados Unidos. El reputado académico enseña sociología en la Universidad de Cornell y argumenta en su libro The Myth of Millionaire Tax Flight (El mito de la huída fiscal de los millonarios, en inglés) que, si bien existe la posibilidad teórica de que los más ricos se muden para evitar tributos más altos, la realidad muestra que “los millonarios podrían huir de los impuestos, pero no lo hacen”.
Por qué los ricos no huyen de los impuestos
La decisión de no trasladarse con su patrimonio más allá de las fronteras nacionales se debe principalmente a que su poder y su éxito están profundamente ligados al lugar donde los obtuvieron. Ahí tienen sus contactos, sus empresas, su reputación y su influencia”. Palomera enfatiza que, aunque hay casos de ricos que cambian de país, “los efectos son muy pequeños, muy lejos de los titulares alarmistas”.

Otro argumento tiene que ver con la naturaleza de los activos que poseen los grandes patrimonios: “Los ricos no pueden llevarse la mayoría de sus activos, como las casas, el suelo, la energía o las infraestructuras”, remarca el autor del libro El secuestro de la vivienda, que considera que la narrativa del éxodo es, en realidad, “una herramienta política para asustar a los gobiernos y a la gente como tú y como yo”, pero que no existe razón suficiente para pensar que una supuesta salida del país de este segmento de la población por un aumento en la presión fiscal tendría efectos significativos sobre la recaudación.
Los peligros de la concentración de riqueza en pocas manos
El debate, afirma el también profesor, no se trata de una cuestión personal hacia los adinerados, sino de los efectos estructurales que acarrea la acumulación de riqueza en pocas manos. Desde su perspectiva, “el problema no es con los ricos per se, sino con el hecho de que cada vez tienen más riqueza y eso pone en peligro el futuro de la gente normal”. Añade, además, que las personas ultrarricas destinan la mayor parte de su capital a reinvertir en activos, intensificando así el fenómeno de la especulación sobre recursos básicos.
Palomera concluye que, para frenar el crecimiento de la desigualdad, son necesarias reformas profundas: “si no queremos que la situación empeore, hay que cambiar las reglas de juego, hacer que los superricos paguen los impuestos que ahora no están pagando y usar esos recursos para invertir en vivienda, salud o educación”.
Últimas Noticias
‘Proyecto Salvación’ no es la primera película de Ryan Gosling en el espacio: un biopic sobre Neil Armstrong firmado por el director de ‘La La Land’
El actor interpretó al primer astronauta que pisó la Luna en un biopic dirigido por Damien Chazelle en 2018

Polémica en Parla: denuncian un posible patrón de respuestas en la oposición a auxiliar administrativo y el Ayuntamiento anula el examen
Los opositores alertan de una posible anomalía en las respuestas que podría haber facilitado acertar el examen y el Pleno aprueba una comisión de investigación impulsada por Vox

Resultados de la Triplex de la Once: sorteo 4 de las 17:00
Con las loterías de Juegos Once no solo puedes llegar a ganar varios euros en premios, sino que parte del dinero recaudado se destina a beneficios sociales

La guerra en Oriente Medio ya sacude la vivienda: construir será hasta un 10% más caro y comprar, aún más difícil
El alza de costes amenaza con frenar las compraventas, endurecer las hipotecas y disparar la presión sobre el alquiler

