Una doctora explica qué ocurre en tu sueño si bebes alcohol: “Altera los ciclos naturales del descanso”

Es un potente depresor del sistema nervioso central y tiene serias consecuencias en el descanso

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Una doctora explica sobre los
Una doctora explica sobre los efectos del alcohol en el sueño y en el descanso. (Montaje Canva Infobae)

Frente al mito de que el alcohol ayuda a dormir mejor, una doctora especializada en neurofisiología clínica ha desmentido esta creencia a través de su cuenta de TikTok. En uno de sus vídeos más recientes, la profesional, conocida como @andreaaparedees, explica con claridad los efectos reales que esta sustancia tiene sobre el cuerpo humano. Aunque a simple vista pueda parecer que el alcohol facilita conciliar el sueño, la realidad es que altera los ciclos naturales del descanso y provoca consecuencias negativas a largo plazo.

Todo surgió, cuenta la doctora, a raíz de una conversación con una amiga cercana que le confesó: “Me tomé un par de copas y no he dormido nada. Pensaba que cuando bebes alcohol se duerme como un lirón”. A partir de esta anécdota, Paredes decidió explicar en su vídeo por qué esta percepción es errónea y cómo el alcohol, lejos de ser un aliado, interfiere en las fases profundas del sueño. De hecho, aunque al principio pueda generar somnolencia y una sensación de relajación, el descanso que se obtiene no es reparador.

La especialista señala que esta falsa creencia forma parte del imaginario social y se ha mantenido durante años sin un verdadero sustento científico. Muchas personas asocian el alcohol con un efecto calmante o sedante, pero lo cierto es que su consumo altera el ritmo natural del organismo durante la noche, fragmentando el sueño y dificultando el descanso continuo.

Depresor del sistema nervioso central

El alcohol actúa como un potente depresor del sistema nervioso central, lo que provoca que durante la primera mitad de la noche parezca más fácil conciliar el sueño. Esa sensación inicial de relajación y cansancio puede hacer pensar que el cuerpo está descansando correctamente. En efecto, al principio parece que todo va bien: el organismo se adormece con rapidez y el descanso parece profundo. Sin embargo, esta aparente tranquilidad es solo temporal.

Así funciona el sistema nervioso
Así funciona el sistema nervioso central. (Wikipedia)

Según explica la doctora Paredes, a medida que avanza la noche el efecto del alcohol comienza a desvanecerse y el cuerpo intenta compensar el desequilibrio que la sustancia ha generado. Es entonces cuando empieza el verdadero caos. El sueño se vuelve más ligero y el alcohol interfiere en las fases más importantes, como el sueño REM, que es cuando el cerebro procesa la información, consolida la memoria y favorece la recuperación mental. Esta interrupción se traduce en ronquidos, microdespertares e incluso episodios de apnea del sueño. Aunque la persona sienta que ha dormido varias horas, en realidad el descanso no es reparador y al despertar es común experimentar cansancio, confusión o dolor de cabeza.

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Consejos y recomendaciones

Para evitar que esto ocurra, la doctora recomienda no consumir alcohol al menos tres o cuatro horas antes de ir a dormir. Sustituir la copa de vino o el cóctel nocturno por una infusión relajante, un vaso de agua o leche caliente puede ayudar a preparar el cuerpo para el descanso sin interferir en su funcionamiento natural. Además, mantener una rutina de sueño estable —acostarse y levantarse a la misma hora, reducir el uso de pantallas antes de dormir y procurar un ambiente oscuro y silencioso— contribuye a mejorar notablemente la calidad del descanso. Dormir bien no depende de lo que bebemos, sino de cómo cuidamos nuestros hábitos diarios.