Un golpe le hizo olvidar 8 años de su vida: despertó creyendo tener 24 años y ser florista, pero era madre y gerente de un club de street tips

La empresaria belga enfrenta una nueva realidad después de sufrir una amnesia severa que también borró de su memoria acontecimientos como la pandemia de Covid-19

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Laura Santelé. (El programa Ça commence aujourd'hui/ France Télévisions)
Laura Santelé. (El programa Ça commence aujourd'hui/ France Télévisions)

La vida de Laura Santelé cambió de manera irreversible tras un incidente que ocurrió el 18 de febrero de 2022, cuando intentó intervenir en una pelea frente a un club de street tips que dirigía en Pecq, en Bélgica. Un golpe que recibió en la cabeza desencadenó una amnesia severa, que borro de su memoria los últimos ocho años de su vida y la sumió en una realidad completamente desconocida para ella, según cuenta en el programa Ça commence aujourd’hui de France Télévisions.

Al despertar en el hospital, Laura se enfrentó a una desconcertante pérdida de identidad. Los exámenes médicos, incluidas exploraciones y resonancias magnéticas, no revelaron lesiones graves, solo una leve conmoción cerebral y un shock postraumático. Sin embargo, la confusión era total: “Dije que tenía 24 años y era florista. Sin embargo, tenía 32 años, me había convertido en gerente de una discoteca en Flandes y un club de street tips en Pecq y tenía un segundo hijo y una nueva pareja"

La reconstrucción de su vida resultó especialmente compleja al descubrir que su entorno, sus relaciones y hasta su propio cuerpo habían cambiado. Al pedir ver a la pareja que recordaba, su familia le informó que esa relación había terminado y que ahora tenía una nueva pareja y un hijo pequeño, de los que no guardaba ningún recuerdo. Durante los tres días de hospitalización, Laura permaneció acompañada por sus padres y su hermano, mientras su pareja actual, Gino, optó por no visitarla de inmediato para no precipitar la situación.

No reconocía ni a su hijo ni a su marido

Al ver una fotografía familiar, reconoció a su hijo mayor, aunque en su mente seguía siendo un niño de tres años cuando en realidad tenía once. En cambio, no identificó a Gino ni al hijo menor que él sostenía en brazos. El reencuentro con su pareja se produjo tras el alta, en la casa de sus padres, un entorno que le resultaba familiar. Posteriormente, se trasladó a la vivienda de Gino en Flandes, pero la sensación de extrañeza persistía: “Llegué a una casa que no conocía. No sabía dónde estaba la habitación, el baño. No pude encontrar nada en los armarios”, dice.

El impacto de la amnesia se extendió a los aspectos más cotidianos de su vida. Descubrió que su estilo había cambiado por completo y rechazó la ropa de su propio armario. Sentía que no le pertenecía. Pero la peor parte la fue la adaptación a su nueva realidad: el reencuentro con personas desconocidas que la saludaban y asumir pérdidas irreparables, como la muerte de su abuela, de la que no recordaba ni el funeral. Además, los grandes acontecimientos recientes, como la pandemia de Covid-19 o los atentados en París y Bruselas, no existían en su memoria: “No los viví, para mí no existía”, afirma en el programa.

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La relación con Gino requirió un proceso de redescubrimiento mutuo. Laura relató que, aunque sentía atracción física por él, la dinámica de pareja se vio alterada: “Tuvimos que reconstruirnos, volver a conocernos. Me gustaba físicamente. Fuimos a un restaurante, fui seductora, como en una cita, pero no se lo tomó bien. No le gustó. Para él, iba a volver, no era posible. Tuvo una muy mala experiencia con todo esto. Trabajamos juntos, hicimos todo juntos. Para mí, fue difícil, pero para él aún más”, explicó en el programa.

El vínculo con su hijo mayor se restableció con relativa facilidad, en parte porque él pudo ayudarla a recuperar contraseñas y rutinas. Sin embargo, la relación con el hijo menor fue más compleja: “No podía soportarlo, un poco como cuando estás en una habitación con niños que no son nuestros. Toleramos lo nuestro mejor que los de los demás. Tuve ese sentimiento con él. Estuve con él durante un año todo el tiempo, fue complicado. Entonces decidí ir en un crucero, a solas con él. El hecho de que yo fuera solo nosotros dos, tuve que imponerme, encontrar mi papel como madre”, relató Laura Santelé.

Vivir sin recuerdos

A día de hoy, Laura ha asumido la pérdida de esos años y no espera recuperar la memoria. “En el hospital, me dijeron que la memoria podría volver en unos días, unas semanas, pero nunca volvió. No espero recuperar la memoria, ya no espero nada. Me ofrecieron hipnosis, pero a menudo saca a relucir tus recuerdos traumáticos y negativos, así que prefiero construir nuevos recuerdos”, explicó. Una persona cercana a su pareja le comentó: “Tienes suerte, tienes una esposa que se ha enamorado de ti dos veces”. Laura ha logrado reconstruir su vida familiar y considera que compartir su experiencia tiene un efecto terapéutico.