La Policía Nacional celebra el día de su patrón sin sus principales sindicatos, que rechazan el “arbitrario” reparto de medallas apoyado en una ley franquista

“Una norma anacrónica, elaborada en un contexto político dictatorial, que sigue rigiendo en pleno 2025 la forma en que se reconoce –o se desprecia– el mérito policial", denuncian desde JUPOL

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Un agente de policía durante
Un agente de policía durante la celebración de la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patrón de la Policía Nacional en 2023 (Alberto Ruiz - Europa Press)

Este jueves 2 de octubre la Policía Nacional celebra el día de sus patronos, los Santos Ángeles Custodios. Un día marcado por diferentes actos que se van a llevar a cabo por todo el territorio y donde el Ministerio del Interior va a repartir medallas y condecoraciones a agentes y altos cargos del Cuerpo.

Aunque tendría que ser un día de celebración para todos los agentes, los principales sindicatos de la Policía se han negado a acudir a ninguno de ellos, ante lo que describen como un “profundo malestar y creciente desencanto” entre los miembros del Cuerpo.

“Este día, que debería ser motivo de orgullo y reconocimiento, se ha convertido en una jornada marcada por la frustración. Los discursos cargados de elogios vacíos contrastan con la cruda realidad que viven miles de agentes, que desempeñan su labor en condiciones cada vez más precarias, con recursos insuficientes, sin reconocimiento económico y con promesas que, año tras año, quedan incumplidas”, denuncian desde JUPOL.

“Una norma anacrónica, elaborada en un contexto político dictatorial”

Entre todas sus quejas, la que destacan para este día es el reparto de medallas, que según el SUP el Ministerio las reparte de “forma arbitraria y sin transparencia”. “Se premian a mandos retirados por favores y se deja atrás a compañeros que de verdad se la han jugado”, añaden.

“La base de todo esto es una ley de condecoraciones que data de 1964. Una ley preconstitucional y franquista que el Gobierno se niega a derogar o a reformar”, explican, refiriéndose a la Ley 5/1964, de 29 de abril, sobre condecoraciones policiales, creada y firmada por Francisco Franco y vigente actualmente.

“Una norma anacrónica, elaborada en un contexto político dictatorial, que sigue rigiendo en pleno 2025 la forma en que se reconoce –o se desprecia– el mérito policial y permite premiar discrecionalmente a altos mandos, muchos ya jubilados, que reciben condecoraciones que en realidad suponen “jubilaciones doradas”: una medalla de plata puede incrementar su pensión en cerca de 12.500 euros anuales (unos 900 euros al mes)“, agregan sobre este tema desde JUPOL.

Los agentes de la DANA, fuera de las medallas

Para ejemplificar sus peticiones, desde este sindicato denuncian que esto ocurre mientras “héroes reales” se quedan sin medallas. Estos son “los tres agentes de Vallecas que arriesgaron su vida en acto de servicio y que han quedado injustamente fuera del sistema de reconocimientos”, como “los policías que se jugaron la vida en la DANA de Valencia, a los que no solo se les ha dejado fuera de las medallas - tanto en las extraordinarias, como en las ordinarias que se entregan hoy en Vigo - y además se les ha detraído la productividad que en un principio se les otorgó, una chapuza, cuyo responsable directo es el Director Adjunto Operativo”.

Agentes de la Policía Nacional vigilan desde un helicóptero los efectos de la DANA en Valencia. (Policía Nacional)

Añaden que esta legislación, “obsoleta y carente de legitimidad democrática”, al final permite al Gobierno otorgar medallas “a discreción, sin criterios objetivos ni transparentes, favoreciendo a altos mandos y comisarios jubilados que, en muchos casos, no cumplen los requisitos que la propia normativa establece para ser condecorados”.

“Mientras tanto, los agentes de base, aquellos que patrullan las calles, arriesgan sus vidas, trabajan en condiciones precarias y sostienen con su esfuerzo diario la seguridad de todos los ciudadanos, siguen siendo sistemáticamente ignorados”, denuncian.

“Nos dicen que las medallas son para quien las merece, pero luego nos encontramos con los malditos cupos y que se niega el reconocimiento a un policía que ha arriesgado su vida”, agregan desde el SUP.