Un joven de 19 años se siente engañado porque su profesor de autoescuela no le manda a examen: “Solo me felicita”

El alumno asegura estar preparado desde hace tiempo, mientras el instructor sostiene que no reúne aún las garantías suficientes para aprobar

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Un profesor de autoescuela enseñando
Un profesor de autoescuela enseñando una maniobra a un alumno (ShutterStock).

Un joven suizo de 19 años, residente en el cantón de San Galo, ha denunciado públicamente sentirse “estafado” por su autoescuela, después de casi dos años de formación y un total de 43 horas de clases prácticas de conducción sin que su instructor le permita presentarse al examen práctico del carné de conducir.

El afectado afirma que, pese a haber recibido elogios constantes por parte de su profesor durante las sesiones de aprendizaje, este se niega a inscribirle a la prueba práctica, alegando que aún no reúne las condiciones necesarias para aprobar. “Me siento engañado. Parece que lo único que quiere es que pague más horas”, declaró el joven al citado medio. Sus padres comparten la misma opinión y sostienen que su hijo podría haber superado el examen “desde hace tiempo”.

Acusaciones de “tácticas lucrativas”

El aprendiz asegura que ha invertido ya 43 horas de formación, 20 de ellas con un profesor anterior y otras 23 con el instructor actual. Según su versión, a excepción de “algunas dudas en las maniobras de estacionamiento”, el resto de la conducción se ha desarrollado con normalidad y sin problemas relevantes. “Aparte de eso, mi profesor no ha hecho más que felicitarme”, afirma el estudiante, que insiste en que la negativa de su monitor esconde un interés económico.

Un profesor de autoescuela impartiendo
Un profesor de autoescuela impartiendo una clase

“Esto parece una táctica para ganar más dinero. Cuantas más clases me obliga a dar, más ingresos obtiene”, argumenta. Tanto él como su familia consideran que el retraso en su proceso formativo carece de justificación, y acusan al profesional de estar demorando innecesariamente su acceso al examen con el fin de aumentar el número de horas contratadas.

La defensa del monitor: “No es cuestión de dinero”

El instructor señalado rechaza tajantemente las acusaciones y asegura que su postura responde únicamente a motivos de seguridad y responsabilidad. “No actúo con un fin lucrativo. Mi obligación es asegurarme de que mis alumnos estén realmente preparados antes de presentarse al examen”, sostiene. A su juicio, el joven todavía no cuenta con la confianza suficiente al volante, lo que le impediría afrontar con garantías una prueba que, según recuerda, no es fácil de superar.

El monitor señala, además, que su alumno no ha aprobado ninguno de los exámenes de prueba realizados en la autoescuela. “Si no estoy convencido de que alguien tiene posibilidades reales de aprobar, no le inscribo. No sería honesto ni responsable hacerlo”, explica. Y añade: “No se trata de dinero, porque alumnos no me faltan. Financieramente, me es indiferente que tome más o menos clases”.

El profesional también recuerda que la normativa vigente en Suiza permite a cualquier aspirante inscribirse directamente para el examen sin necesidad de que lo haga el profesor, por lo que el joven podría dar ese paso si realmente cree que está preparado. “Ya le he explicado que, si no quiere esperar más, tiene la posibilidad de apuntarse él mismo”, apunta.

Noticias del día 23 de septiembre del 2025.

Pese a las aclaraciones del instructor, la confianza entre ambas partes parece ya irreparable. El aprendiz ha expresado su intención de cambiar de monitor para poder avanzar en el proceso y presentarse cuanto antes a la prueba práctica. “Me siento estafado y quiero encontrar a otro profesor que confíe en mí”, afirma.

Por su parte, el instructor, lejos de cerrar el episodio con enfrentamiento, lanza un mensaje conciliador: “Le deseo lo mejor. Ojalá encuentre en otro monitor la confianza necesaria para aprobar su examen”.