David Cabales, empresario, estalla: “Acabo de llegar a casa de hacer entrevistas de trabajo y estoy indignadísimo”

Un emprendedor denuncia la ausencia de candidatos y la elección de un aspirante de cobrar el paro antes que aceptar su oferta, mientras los trabajadores señalan un detrioro general en la calidad del empleo

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Declaraciones de la directora del Departamento de Empleo, Diversidad y Protección Social de CEOE, Rosa Santos, que ha avisado de la pérdida de empleo en microempresas y el menor ritmo de crecimiento del mercado laboral.

La jornada de David Cabales, empresario, culminó con sorpresa e indignación después de realizar una serie de entrevistas de trabajo que pusieron en evidencia problemas recurrentes en los procesos de selección laboral en España. Según declaró Cabales en un video publicado en su perfil de TikTok (@david_canales_cerda), cinco de los doce candidatos citados para entrevistas se ausentaron sin aviso previo, a pesar de haber confirmado asistencia y recibido todos los detalles logísticos a través de teléfono, correo electrónico y WhatsApp.

En palabras de Cabales recogidas por este medio, los aspirantes contaban con la información necesaria y se les había solicitado la documentación pertinente: “Yo previavemente a convocar a las personas para hacer las entrevistas, les pido documentación, hablamos una o dos veces por teléfono, les mando por correo electrónico y por WhatsApp dirección, todo lo que quiero y todo confirmado. Pues de las doce, cinco personas me han dejado tirado y sin avisar”. El empresario interpretó estos hechos como falta de interés en el puesto ofertado: “Puedes avisar, ahí demuestra un poco el interés de las personas o de ciertas personas en trabajar”.

Según relata el propio Cabales, su desánimo se incrementó durante la última entrevista de la jornada. Tras detallar las condiciones laborales, entre las que mencionó un horario típico de lunes a viernes, jornada continua con una hora de salida relativamente temprana y un salario “unos 180 euros” por encima del estipulado por convenio para este sector, el candidato sorprendió al cuestionar los incentivos económicos ofrecidos y comparar la cifra con la prestación que actualmente percibe por desempleo.

Subsidio por desempleo en lugar de sueldo

“Cuando le explico las condiciones y le digo las condiciones económicas, dice: ‘Ah, pero ¿solo esto?’”, contó Cabales, sorprendido por la respuesta del entrevistado a su propuesta, que preveía más positivo. El aspirante argumentó entonces su desinterés: “Me quedan 19 meses de paro y para cobrar este poquito más que lo que cobro del paro, para eso no trabajo”.

David Cabales, empresario, habla sobre
David Cabales, empresario, habla sobre las entrevistas de trabajo. (Montaje Infobae con imágenes de @david_canales_cerda / TikTok)

El empresario expresó incredulidad al constatar la preferencia del candidato por seguir desempleado, aun cuando el salario ofrecido era, según sus estimaciones, entre 300 y 400 euros superior al importe del subsidio por desempleo. La conversación concluyó de manera abrupta. “Me he callado la boca y le he dicho: ‘Muchísimas gracias por venir. Seguimos’”, concluyó el empresario.

¿Faltan ganas de trabajar o trabajo de calidad?

El debate sobre el mercado laboral en España no puede reducirse a si faltan empleos o ganas de trabajar. Una visión intermedia y que varios datos respaldan apunta a que lo que realmente escasea es el trabajo de calidad. Aunque la tasa de paro sigue siendo elevada, los datos de Eurostat son claros: el 14% de los ocupados son trabajadores pobres y España mantiene una de las tasas más altas de precariedad en la Unión Europea. Mientras, la mitad de los menores de 30 años encadenan contratos temporales. Más que desinterés, lo que se perciben algunas voces vríticas es un desajuste entre expectativas y oferta laboral.

A ello se suma un factor generacional. Los jóvenes trabajadores muestran un cambio cultural evidente y valoran cada vez más la conciliación, la flexibilidad y el propósito del empleo frente a un simple salario. Estudios de Randstad indican que seis de cada diez menores de 35 años priorizan la posibilidad de teletrabajo o la jornada adaptable antes que un aumento económico. Lejos de significar falta de compromiso, este cambio refleja una nueva forma de entender el trabajo, donde la calidad de vida y la motivación personal se colocan en el centro de las decisiones laborales.