
Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, San Sebastián… Son destinos turísticos que se han convertido también en atracción gastronómica, no solo para el visitante extranjero sino también para los propios españoles que, cada vez más, buscan escapadas en las que la buena cocina sea el late motiv. Pero fuera de las grandes ciudades más evidentes, España está repleta de joyas gastronómicas ocultas, pequeños pueblos o incluso ciudades con menor número de habitantes que cuentan con una oferta culinaria por la que merece la pena viajar.
Así lo ha querido destacar la Guía Michelin, que ha dedicado una publicación a aquellas pequeñas ciudades españolas que gustan por su paisaje, su historia, su patrimonio y, sobre todo, por su gastronomía. “Muchas de ellas están fuera del radar del turismo más masivo o internacional, y todas cuentan con restaurantes avalados por la Guía Michelin”, cuenta la propia guía. Aínsa, en Huesca; la ciudad alicantina de Calpe; o Ponferrada, en León, son algunas de las pistas gastronómicas que se mencionan en esta recopilación.

De entre todas las opciones planteadas por la guía francesa, destaca uno de los rincones más bellos de Extremadura, una ciudad en la que historia, arquitectura y tradición culinaria se dan de la mano. Hablamos de Zafra, una pequeña ciudad de Badajoz reconocida por la guía como un rincón con “cocina de altura en la Baja Extremadura”.
La arquitectura renacentista de Zafra refleja la rica historia de esta ciudad extremeña, una de las más bellas de Badajoz y conocida popularmente como la ‘Sevilla Chica’. Sus calles empedradas, su muralla, sus balcones y su animada vida cultural hacen de esta una parada obligatoria para los viajeros. A ello también ayuda otro factor, sus restaurantes. “Hay dos mesas que no te puedes perder”, nos avisa la propia Michelin, antes de mencionar los nombres de estas propuestas gastronómicas premiadas.
Acebuche

En pleno casco histórico encontramos el restaurante Acebuche, el cual destaca por una excelente relación calidad/precio que le ha conseguido un premio Bib Gourmand. A cargo del restaurante se encuentran la zafrense Carmen Peláez y el porteño Javier Gassibe, una pareja de cocineros que se conoció trabajando en el laureado restaurante El Invernadero (Madrid), bajo la batuta del chef Rodrigo de la Calle. Como no podía ser de otra manera, viendo ambas partidas de nacimiento, Acebuche fusiona la cocina argentina y la extremeña, con platos tan representativos como los sorrentinos de caldereta de cordero extremeña o la medialuna de marisco.
La Rebotica

La Rebotica, en la zona de la judería de la ciudad, también tiene un hueco en la Guía Michelin, esta vez como uno de los Restaurantes Recomendados. La propuesta se sirve en el interior de una casa antigua reformada, con un estilo que aún mantiene su acogedora rusticidad y su decoración de estilo mudéjar. La apuesta de su chef, José Luis Entradas, tiene que ver con la gastronomía extremeña tradicional actualizada, con las carnes de Retinto y el bacalao como protagonistas. Todo ello se acompaña de una buena oferta de vinos de la Ribera del Guadiana.
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