María Cobo, la joven madrileña que murió de cáncer de pulmón y cuya fe y valentía conmovieron al Papa León XIV: “El señor tiene sus tiempos y son perfectos”

María quería hacer la travesía del Jubileo de los Jóvenes a Roma, pero una complicación de su enfermedad la obligó a regresar a Madrid

Guardar
Quién es María Cobo, la
Quién es María Cobo, la adolescente por la que rezó el Papa León XIV. (Imagen: Instagram)

“Me sigue costando confiar cuando no hay ganas, ni fuerza, ni esperanza, pero quiero que se haga siempre tu voluntad, sin necesidad de yo controlar nada. Entender que a veces no hay que entenderlo todo en el momento, que el Señor tiene sus tiempos y que estos son perfectos”.

Con estas palabras, María Cobo, joven madrileña de 20 años fallecida durante su peregrinación a Roma, resumía en redes sociales el sentido de su lucha y su fe. Su mensaje fue recordado por el Papa León XIV, quien dedicó una oración junto a miles de adolescentes en la Universidad Tor Vergata.

Un viaje interrumpido

A sus 20 años, María llevaba cuatro años enfrentándose a un cáncer de la glándula suprarrenal que derivó en metástasis pulmonar. Pese a la gravedad de su estado, decidió unirse a la peregrinación de su parroquia para participar en la Jornada Mundial de la Juventud en Roma y estar en presencia del Papa León XIV.

La enfermedad se agravó durante el viaje y, aunque intentó llegar hasta el final, tuvo que regresar a Madrid, donde falleció el pasado miércoles 30 de julio. El arzobispo de Madrid, José Cobo, expresó: “María ya ha cruzado la Puerta Santa”, en referencia al significado espiritual de su travesía.

María llevaba luchando contra el
María llevaba luchando contra el cáncer desde los 16 años. (Imagen: Instagram)

Recordada por el Papa ante una multitud

Durante la misa de clausura del Jubileo de los Jóvenes, el Papa León XIV interrumpió su homilía para dedicar unas palabras a María y a otra peregrina fallecida: “Pienso en dos chicas, María, 20 años, española, y Pascale, egipcia, de 18. Las dos han querido venir a Roma y han fallecido. Recemos por ellas, por sus familiares y por su comunidad”.

El nombre de María resonó ante la multitud reunida en Tor Vergata, que guardó un minuto de silencio en su memoria.

"¡Nunca más la guerra!", clama el papa León XIV.

“El cortisol por el subcielo de la galaxia”

La historia de María es conocida gracias a sus redes sociales, donde compartía su proceso con naturalidad y humor. En uno de sus vídeos narraba el inicio de su enfermedad: “Me diagnosticaron el síndrome de Cushing, que es tener el cortisol por las nubes... no, o sea, por el subcielo de la galaxia”.

Fue durante una revisión por este síndrome cuando los médicos descubrieron que el tumor extirpado era maligno. Desde entonces, afrontó operaciones, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y varios ingresos hospitalarios, siempre con una actitud positiva y sin dejar que la enfermedad definiera su vida.

Fue diagnosticada con Síndrome de
Fue diagnosticada con Síndrome de Cushing. (Imagen: Instagram)

Compartir para sanar

En sus publicaciones, insistía en la importancia de abrirse a los demás: “Creo que verbalizarlo y compartirlo, aunque sea con una persona, a la que le sirva, me va a servir a mí”.

Su forma de hablar del cáncer con sinceridad, humor y ternura la convirtió en un referente para muchos jóvenes, llegando a tener más de 14.000 seguidores en TikTok.

Fe que sostiene

La fe fue el pilar de su resistencia. En una de sus cartas escribió: “Si se me preguntara si volvería a repetir estos últimos 4 años, no dudaría en decir que SÍ. He conocido verdaderamente el amor de Dios, he entendido el porqué de cada cosa, he aprendido a valorar absolutamente TODO lo que me rodea, pero sobre todo, me he dado cuenta de que si Cristo, que es quien más me ama, permite esto, es porque lo que está en sus manos es enorme, su propósito es magnífico”.

También expresaba su confianza en la protección divina: “Él está detrás de mí para abrazarme, conmigo para acompañarme y delante de mí para protegerme. Él nunca me va a poner una cruz incapaz de cargar, ni a mí ni a nadie”,

La Fe fue uno de
La Fe fue uno de los pilares fundamentales en la vida de María. (Imagen: Instagram)

Un legado que viaja más allá

Sus amigos, que la acompañaron en la peregrinación, regresaron de Roma con el Testimonium, un documento que certifica su viaje, como símbolo de que, aunque no alcanzó su destino terrenal, sí cumplió con el viaje más importante de su vida.

Como recalcó María en sus vídeos: “No dejes que la vida te viva si no vive la vida”.