Una pareja tuvo un mal día, se puso a gritar frente a un lago y ahora cientos quieren hacer lo mismo: bienvenidos al ‘Club del Grito’, la nueva moda contra el estrés

Los encuentros se remontan a mediados de junio, cuando una simple caminata de una pareja terminó por dar origen a una tradición inesperada

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Club del Grito
Club del Grito

Gritar al borde de un lago para quitarse el estrés de encima. ¿Por qué no? Lo que empezó como una forma original de Emanuel Hernandez y su pareja Elena para olvidarse de un mal día se ha acabado convirtiendo en una solución que ‘engancha’ y que convence a cada vez más gente.

La propuesta es sencilla. Quedar cada domingo al atardecer en la orilla del lago Michigan en Chicago (Estados Unidos) para gritar todos juntos y ‘deshacerse’ y liberarse de las cargas emocionales acumuladas durante la semana con gritos al vacío.

Los encuentros, nacidos por iniciativa de Emanuel ‘Manny’ Hernandez, e remontan a mediados de junio, cuando una simple caminata con Elena terminó por dar origen a una tradición inesperada. Hernandez relató que tras un mal día propuso a su acompañante gritar frente al lago. No estaban solos: “No muy lejos, había una chica al teléfono con su madre. Le advertí: ‘Vamos a gritar hacia el lago, ¿quieres unirte?’ Ella respondió: '¡Oh Dios mío sí, mamá, te llamo luego!‘. Fue en ese momento cuando sentí que había dado con algo especial", explicó el impulsor a USA Today.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Así nació el ‘Club del Grito’, una cita semanal reconvertida en ritual que nació entre dos perwsonas y que ahora reúne a decenas de participantes. El próximo está programado para este domingo a las 19:00 horas y ya hay apuntadas 194 personas que pretenden ir seguro y otras 116 que puede que se unan, según su propia página web.

Gritos al unísono, de cara al agua

La dinámica del ‘Club del Grito’ consta de algunos sencillos pasos. Cada participante anota en un trozo de papel biodegradable sus preocupaciones, para después lanzar ese papel al agua como símbolo de abandono de las cargas emocionales acumuladas. El proceso continúa con un ejercicio de respiración colectivo y culmina en lo que los asistentes consideran su momento central: "Tres gritos al unísono, de cara al agua“.

“En un mundo que nos dice que debemos guardárnoslo todo, nos reunimos para soltarlo juntos. A través del simple acto de gritar al aire libre, generamos un espacio para liberar el estrés, la tensión, el duelo y cualquier otra cosa que hayamos estado cargando. Es algo directo, sincero y necesario”.

¿Puede la genética determinar tu salud mental? Un gen define cómo respondemos ante el estrés.

Manny es coach para hombres y practicante de técnicas de respiración consciente, lo que le lleva a haber presenciado las “grandes transformaciones” que surgen cuando “las personas se permiten gritar, mover energías bloqueadas, soltar emociones antiguas y sentirse plenamente vivas”. En la página web del club, él mismo explica que en sus sesiones “ha comprobado el poder del sonido para liberar emociones”.

Sin embargo, lo que nació de forma tan espontánea ya no es una propuesta completamente desinteresada. Hernandez ha visto en este ritual colectivo no solo una manera como muchas otras para liberarse del estrés cotidiano, sino también una oportunidad de negocio, y ha lanzado una línea de camisetas que ofrece en la página web de Instagram.