
Cansados de ver cómo su negocio era asaltado una y otra vez por el mismo delincuente, un matrimonio de comerciantes en la ciudad francesa de Niza decidió tomarse la justicia por su mano —o, al menos, preparar el terreno para que la policía hiciera lo suyo. Según ha informado BFM Côte d’Azur, los propietarios de una pequeña supérette de la cadena Carrefour Market tendieron una emboscada al ladrón tras sufrir tres robos en tan solo una semana.
“Ya estábamos hartos”, cuenta Marine Teyssère, copropietaria del establecimiento situado en la rue Lamartine, en declaraciones al citado medio. “Los robos se repetían y siempre era el mismo individuo. Así que tras cerrar la tienda una noche, decidimos escondernos en el almacén y esperarle con las cámaras encendidas”.
No tuvieron que esperar demasiado. Pasada la medianoche, el hombre volvió a aparecer. Forzó una puerta corredera y entró directamente al establecimiento, como si de un acto rutinario se tratase. Pero esta vez, no estaba solo.
Una persecución dentro del supermercado
“En cuanto le vi entrar, salí a bloquearle el paso y mi pareja ya estaba corriendo detrás de él”, relata Teyssère. “Entonces me dio un golpe y me empujó al suelo. Mi marido consiguió alcanzarlo y lo redujo”. Todo ocurrió en cuestión de segundos.
El plan del matrimonio, aunque arriesgado, surtió efecto. Minutos después, la policía llegó al lugar y arrestó al sospechoso. El balance de daños, sin embargo, fue considerable: más de 2.700 euros en desperfectos y casi 600 euros en botellas de vodka sustraídas, el único objetivo del ladrón. “Solo venía por vodka. El estante quedó completamente vacío”, explicó la comerciante.

Una condena firme y expulsión del territorio francés
La investigación reveló que el detenido era un reincidente conocido por las autoridades, además de encontrarse en situación irregular en territorio francés. El tribunal lo condenó a ocho meses de prisión firme, además de decretar su expulsión definitiva de Francia.
Para los comerciantes, el suceso ha dejado una mezcla de alivio y agotamiento. “No es normal que tengamos que llegar a esto”, lamenta Marine Teyssère. “Nuestro trabajo es vender, no enfrentarnos a delincuentes. Pero ya no podíamos seguir soportando esta situación. Teníamos que hacer algo”.
La historia ha generado reacciones en la comunidad local, donde muchos vecinos han expresado su apoyo al matrimonio por su valentía y determinación. Sin embargo, también se ha abierto un debate sobre la seguridad en los pequeños comercios y el papel de las fuerzas del orden frente a la delincuencia reincidente.
Mientras tanto, el Carrefour Market de la rue Lamartine vuelve a la normalidad, aunque con una nueva lección aprendida: “No queremos vivir con miedo en nuestro propio negocio”, concluye Marine. “Solo pedimos poder trabajar tranquilos y que, cuando haya problemas, la justicia actúe. Esta vez, por suerte, así ha sido”.
Últimas Noticias
España evacúa “con éxito al personal de la embajada en Teherán: ”La seguridad de los ciudadanos es nuestra prioridad”
José Manuel Albares ha informado de que el resto de embajadas de la región siguen operativas las 24 horas del día
Así es el ‘HMS Prince of Wales’, el portaviones que Reino Unido ha puesto en “alerta máxima” para un posible despliegue en Oriente Medio
Este buque es capaz de llevar hasta 36 cazas F-35B y cuatro helicópteros Merlin

Fin del misterio: Madonna responde al Celta de Vigo sobre si conserva la camiseta ‘retro’ que llevó en Galicia en 1990
El Celta de Vigo llevaba años buscando sin éxito la camiseta que lució la artista estadounidense en su concierto hace 35 años

Un hombre consigue reducir la pensión que le pasa a su exmujer tras contratar a un detective y demostrar que ahora ella tiene un trabajo temporal
La legislación española establece que, para modificar una pensión compensatoria, debe haber un cambio “sustancial” en las condiciones económicas de al menos una de las partes

Vandalizan con pintura el busto de Clara Campoamor en Madrid en la víspera del 8-M
La abogada y política fue una de las principales defensoras del sufragio femenino en España durante la Segunda República


