El doctor Daulouède también cuestiona la teoría de los 10.000 pasos al día: “Es como recoger margaritas”

La cifra nació del marketing, no de la ciencia y que viajar hasta Japón para encontrar el origen de este mito

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Una persona mira el conteo
Una persona mira el conteo de pasos en su reloj. (Freepik)

Los 10.000 pasos diarios se han instalado como una referencia universal para quienes desean llevar un estilo de vida saludable. Monitores de actividad, aplicaciones móviles y relojes inteligentes recuerdan día a día el conteo, que muchos buscan alcanzar religiosamente con la esperanza de mejorar su bienestar físico. Sin embargo, el doctor Christian Daulouède, ex médico deportivo en Burdeos, es tajante: “¿10.000 pasos al día? En otras palabras, recoger margaritas...”. Así lo resume en declaraciones al medio francés Sud Ouest, donde cuestiona la validez científica de este popular objetivo.

Pero, ¿de dónde surge la recomendación de caminar 10.000 pasos al día? Según el propio Daulouède, la cifra proviene de un estudio japonés de la década de 1960, financiado por vendedores de podómetros y no por una investigación médica independiente. Pese a esto, la recomendación se internacionalizó. Es más, añade que “se aplicó a un fenotipo asiático, no caucásico, que es el nuestro. Corresponde a aproximadamente una hora y media de caminata, o 7 kilómetros. A lo largo de los años, y más aún en los últimos cinco años, hemos adoptado esta pseudo-regla de los 10.000 pasos, para vender aplicaciones en nuestros teléfonos y podómetros en relojes conectados: a esto lo llamamos, en salud, un efecto oro”.

La moda de los 10.000 pasos se ha transformado, según explicó a Sud Ouest, más en un argumento comercial para vender dispositivos que en un verdadero indicador de salud. Por ello, Daulouède insiste en que “lo que cuenta no es tanto el número de pasos como la forma en que los das”.

La creencia, sin embargo, ha arraigado especialmente entre la población urbana y los adultos mayores activos, quienes ven en el reto de los 10.000 pasos un incentivo diario. Pero la evidencia científica reciente invita a un enfoque diferente. Una investigación de 2021 citada por la revista estadounidense Consumer Reports señala que los beneficios fisiológicos en cintura, presión arterial y colesterol solo comienzan a observarse a partir de los 15.000 pasos diarios, una meta que pocas personas alcanzan en la práctica.

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El paso del cazador

Daulouède enfatiza que no es comparable “caminar 10.000 pasos de forma lenta, como paseando a un perro”, con realizar esos mismos pasos en una caminata vigorosa, en subida y bajada, que requiere un esfuerzo cardiovascular considerable. Caminar lentamente, aclara, “no tiene mucho efecto sobre la salud física”. Por ello, el médico recomienda adoptar lo que llama el “paso del cazador”, una caminata rápida, alternando velocidad, subidas y bajadas.

“Si queremos mejorar nuestra salud y condición física, adelgazar, es mejor abandonar el ritmo del caminante dominical en favor del paso del cazador, una caminata rápida que te hace sudar, con subidas y bajadas, el corazón que se acelera y se ralentiza. El ritmo cardíaco debe evolucionar, y ahí, sí, sabemos que los niveles de colesterol bajarán, que se estimulará el corazón, las articulaciones, los músculos. Aquellos que caminan rápido en una caminata, con paso firme, mejoran su salud”, explica, y añade que “la idea es quedarnos sin fuelle; si caminas rápido durante mucho tiempo, quemas calorías y estas se siguen quemando por la noche cuando duermes”.