El príncipe Guillermo llevó a cabo este miércoles una visita oficial marcada por gestos de cercanía y buen humor al Cuerpo Aéreo del Ejército (AAC), antiguo regimiento de su hermano, el príncipe Harry, con quien mantiene una relación distante. Durante la jornada en la base aérea de Wattisham, en Suffolk, el heredero al trono británico combinó su rol institucional como Coronel en Jefe con actitudes distendidas, enfocadas en el bienestar de las tropas y sus familias.
Ataviado con uniforme de camuflaje y luciendo la boina azul clásica del AAC, Guillermo aterrizó en la base a bordo de un helicóptero Wildcat, una de las naves de reconocimiento más representativas de esa fuerza. El príncipe, quien acumula experiencia como piloto de búsqueda y rescate en la Real Fuerza Aérea y dos años como piloto de ambulancias aéreas, se integró rápidamente a las actividades cotidianas, resaltando su vinculación personal con el mundo militar.
PUBLICIDAD
Uno de los ejes de la visita estuvo en las inquietudes de los efectivos sobre el alojamiento disponible para ellos y sus familias. Guillermo les prometió a los soldados que haría llegar estas preocupaciones a las instancias correspondientes. “Voy a tener una charla sobre el tema, asegúrense de que lo sepan”, expresó ante un grupo que acababa de concluir ejercicios físicos. En tono distendido añadió: “Si me escuchan, eso ya es otro asunto”, despertando sonrisas entre los presentes. Segundos después, al abordar la misma pregunta en otro grupo y percibir solo sonrisas a modo de respuesta, concluyó: “Eso es lo que me llevo, muchas sonrisas. No hace falta decir más”.

La espontánea frase de Guillermo
La visita incluyó también momentos de convivencia fuera del protocolo. Durante el tradicional “Desayuno del Arquero”, una cita semanal organizada por el Escuadrón 664 para los miembros del personal y sus familias, Guillermo repartió rollos de tocino y panecillos de salchicha. El aroma de los platos fue objeto de broma por parte del príncipe, quien confesó que la comida le abría el apetito. “No hay nada peor que el olor a tocino en la habitación y que no puedas comerlo”, comentó ante las filas de soldados y familiares que esperaban ansiosos su turno en la mesa.
PUBLICIDAD
El ambiente relajado se mantuvo a lo largo de la visita. Guillermo no desaprovechó la ocasión para bromear sobre la convivencia familiar, habitual tema de conversación para muchos de los presentes. Al consultarle a un militar si pasaba suficiente tiempo con su familia, ironizó: “Algunos quizás no quieran verte tanto; hay opiniones de todo tipo”. La frase despertó risas entre los asistentes por la espontaneidad del príncipe, aunque también ha generado titulares por la referencia a las tensiones familiares que él mismo ha vivido en su distante relación con su hermano Harry.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Científicos de la Universidad de Málaga consiguen una morfina menos adictiva y más efectiva contra el dolor
La investigación ha localizado un receptor de la dopamina que consigue reducir la tolerancia y la dependencia a esta droga

Triplex de la Once sorteo 2: Resultados de hoy 1 julio
Como cada miércoles, aquí están los afortunados ganadores del premio dado a conocer por Juegos Once

El PP rebaja su denuncia de fraude por la ley de nietos de exiliados, pero sigue acusando al PSOE de querer engrosar votos en el exterior
El partido de Alberto Núñez Feijóo siembra dudas sobre la “opacidad” en el proceso. Exteriores exige las disculpas del líder de la oposición por sus ataques al servicio diplomático

Koldo asegura desde Soto del Real que “se está mintiendo” en la sentencia que le condena a 19 años de prisión por el ‘caso Mascarillas’
El exasesor del exministro de Transportes ha remitido un audio a ‘Mañaneros 360′ en el que defiende que la sentencia recoge ”cosas que no han ocurrido”, y pone el ejemplo de “lo referente a Jessica”

Lo que pides versus lo que te llega: uno de cada cinco españoles ha recibido productos falsificados al comprar online durante las rebajas
Las ofertas demasiado atractivas, las condiciones sospechosas y los pagos poco seguros pueden convertir una ganga en un disgusto


