
La falta de relevo generacional en el sector del transporte por carretera ha generado una carencia crítica de personal en España. Se calcula que actualmente hacen falta unos 30.000 camioneros y cerca de 4.700 conductores de autobús, según datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Ante esta situación, el Ejecutivo ha lanzado una campaña informativa para impulsar la incorporación de nuevos profesionales y ultima un programa de subvenciones de hasta 2.000 euros por persona para facilitar el acceso a la profesión.
“Ser conductor profesional significa tener trabajo seguro. Así de simple”, destaca el organismo que dirige Óscar Puente en su portal institucional. La campaña, que ya se difunde en canales oficiales, añade un mensaje directo: “La carretera siempre tiene salidas. Hazte conductor profesional”.
El ministerio tiene prácticamente listo un plan de ayudas públicas que cubrirá los costes de obtención de los permisos C y D, necesarios para conducir camiones y autobuses, respectivamente. El proyecto normativo ha superado el trámite de audiencia e información pública y se prevé que se apruebe en breve, con la convocatoria abierta antes de que termine el año.
Pese a los esfuerzos, el interés entre los jóvenes por esta salida laboral es escaso. El vicepresidente de la Asociación Nacional de Autoescuelas (ANAES), Fernando Lara, lo resume con claridad: “¿Por qué faltan conductores en el mundo del camión? Porque nadie quiere salir un sábado de su casa y volver el viernes siguiente. Ganan dinero, siempre ganarán dinero, pero a base de dormir y comer en el camión”.
Profesión con futuro, pero poco atractiva para los jóvenes
El Ministerio de Transportes advierte de que, de no cambiar la tendencia actual, la escasez de conductores podría aumentar un 17% en los próximos cinco años. La edad media del sector es elevada: solo el 2,7% de los conductores de autobús y el 5% de los camioneros tienen menos de 25 años, mientras que un tercio supera los 55. Las edades mínimas para acceder a estos permisos en España son 21 años para camiones y 24 para autobuses.
A pesar de tratarse de una ocupación estable y con retribuciones competitivas, sigue sin seducir a las nuevas generaciones. “¿Es un trabajo seguro? Sí, y es un trabajo que está bien pagado. Un conductor de autobuses, dependiendo de la ruta y demás, puede ganar entre 2.500 y 3.000 euros, pero hay que coger un autobús, salir de tu casa, ir, venir…”, comenta Lara, quien constata que la mayoría de los alumnos que se forman en esta rama supera los 30 años.

La diferencia con otros carnés es evidente. El 47% de quienes obtuvieron el permiso B (turismos) el pasado año tenía entre 18 y 20 años. En cambio, el acceso al carné de camión se distribuye de forma más dispersa: el 17,8% tenía entre 21 y 24 años, y el 16,6% entre 25 y 29. También lo obtienen personas de más edad: un 11,1% de los nuevos conductores C tenía entre 45 y 49 años, en contraste con el 3,47% que sacó el B en esa franja.
El caso del permiso D (autobuses) es aún más llamativo. El grupo más numeroso de nuevos conductores en 2024 tenía entre 40 y 44 años (18,9%), frente al 3,63% de 21 a 24 años o el 13,1% de 25 a 29. Además, el interés se mantiene con la edad: el 10,4% de los que lograron el carné este año tenía entre 50 y 54 años.
Formación Profesional como puerta de entrada
Para conducir camiones o autobuses no basta con el carné emitido por la Dirección General de Tráfico (DGT), que exige superar un examen teórico de 30 preguntas, una prueba de maniobras en circuito cerrado y otra de circulación en vías públicas. También es obligatorio contar con el Certificado de Aptitud Profesional (CAP). “Obtener el certificado de aptitud profesional o CAP, que consta de una formación teórica en aula de 130 horas y de 10 horas de conducción con el vehículo”, detalla Lara.
Las subvenciones que prepara el Gobierno irán dirigidas exclusivamente a quienes hayan completado el título de Técnico en Conducción de Vehículos de Transporte por Carretera, un grado medio de Formación Profesional implantado en 2012. A efectos de la convocatoria, contar con este título se equipara a haber superado el CAP.
El borrador del real decreto establece que “los fondos financiarán tanto la obtención de los permisos como las tasas del examen, de expedición del permiso y los gastos derivados del examen psicotécnico a todos aquellos alumnos que se matriculen en la autoescuela una vez se haya publicado [la normativa]”.
La cuantía máxima será de 2.000 euros por persona, siempre que no supere el coste real del proceso. Según Lara, esta ayuda puede cubrir íntegramente el precio del permiso, aunque el importe final dependerá de la comunidad autónoma y de la pericia del alumno.
Las ayudas serán “compatibles con otras ya existentes destinadas a la obtención de estos permisos”, aclara el ministerio. En total, se destinarán 500.000 euros a esta línea de subvenciones. El plazo de solicitud se abrirá una vez entre en vigor el decreto y permanecerá abierto dos meses. Los beneficiarios tendrán un año para completar el proceso formativo, con posibilidad de ampliarlo hasta seis meses más en casos justificados, según Transportes.
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