
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado nulo el despido de un trabajador de Mercadona al considerar que los insultos que profirió contra una coordinadora de la empresa, no fueron lo suficientemente graves como para justificar que le echaran. Por lo que ha obligado a la empresa de Juan Roig a readmitir al empleado y pagarle una indemnización de 10.000 euros por daños.
Los hechos se remontan a julio de 2023, cuando un empleado se dirigió a su coordinadora con términos despectivos, llegando a calificarla de “payasa” en un tono considerado irrespetuoso. La empresa, Mercadona, interpretó este comportamiento como una infracción grave por falta de respeto hacia la jerarquía interna y un perjuicio para la imagen corporativa, motivo por el cual decidió extinguir la relación laboral mediante un despido disciplinario.
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No obstante, tanto el Juzgado de lo Social como posteriormente el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco concluyeron que los hechos atribuidos al trabajador no revestían la suficiente gravedad ni estaban debidamente acreditados. Además, los magistrados observaron indicios de que el conflicto podría estar relacionado con un posible trato discriminatorio vinculado a cuestiones de conciliación familiar. En vista de ello, ambas instancias judiciales resolvieron declarar nulo el despido, lo que implica la obligación de readmitir al trabajador y abonar los salarios dejados de percibir desde la fecha del cese.
Por otro lado, la sentencia recoge que el trabajador fue despedido apenas tres días antes de celebrarse una vista judicial relacionada con la demanda de su mujer, también empleada de Mercadona, quien había solicitado una adaptación de su horario para cuidar a su hijo recién nacido. Además, el hombre acababa de reincorporarse tras una baja por paternidad. Para el tribunal, la proximidad temporal entre ambos despidos y el contexto en el que se produjeron -tras el ejercicio de derechos vinculados a la conciliación familiar- constituyen indicios claros de posibles represalias por parte de la empresa. Estos elementos llevan a los jueces a considerar que pudo haberse vulnerado el derecho a la igualdad y a la no discriminación en el ámbito laboral.
¿Se puede insultar a un jefe en el trabajo?
Como ha explicado en TikTok el abogado laboralista y creador de Empleado Informado, plataforma en la que ofrecen consejos laborales diarios a trabajadores y empresas, Miguel Benito, “no todo insulto que se ha proferido de un empleado a su empresario puede ser suficiente para ser despedido, ya que es muy importante analizar el contexto”. Desde su experiencia, el tribunal no solo ha tenido en cuenta el tono y las palabras utilizadas, sino también las circunstancias en las que se produjeron los hechos.
Según el letrado, que ha analizado la sentencia, el trabajador se encontraba en una situación de posible discriminación por motivos de conciliación familiar. “Ha constado acreditado que estos insultos se profirieron en un contexto en el que el trabajador estaba siendo discriminado por haber solicitado su conciliación laboral. Además, no solo el trabajador fue despedido, sino que también lo fue su pareja”, añade.
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