
La Dirección General de Tráfico investiga la vandalización de siete radares valorados en 67.000 euros cada uno ubicados en carreteras convencionales de la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad Valenciana. El organismo dependiente del Ministerio del Interior ha anunciado en una nota de prensa este martes que emprenderá acciones legales contra los autores de los hechos, que una vez sean localizados por las autoridades deberán afrontar los costes de reparación de cada uno de los radares.
Tráfico recuerda que la vandalización de radares es constitutiva de un delito de daños, tipificado en el Código Penal en sus artículos 263 a 267, que refieren una serie de acciones que provocan un menoscabo en el valor patrimonial de la propiedad ajena y cuyo bien jurídico protegido es el patrimonio. Detallan que la vulneración del primero de ellos puede suponer una pena de prisión de uno a tres años y multa de 12 a 24 meses. Además, la DGT señala que estos actos, además del propio delito de atentar contra un bien público, afectan también a la seguridad vial.
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Tanto los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil como los de Seguridad Ciudadana reforzarán la vigilancia en los puntos en los que están instalados los radares para evitar que se produzcan este tipo de actos. Asimismo, aseguran que se han colocado cámaras de vigilancia en los mismos directamente conectadas con los Centros de Gestión de la DGT con el fin de “detectar posibles sabotajes” y permitir la actuación inmediata de las patrullas de la Guardia Civil.
La velocidad excesiva, uno de lo principales motivos de siniestro mortal
Según los datos especializados en esta materia, se estima que entre el 10 y el 15% de todos los accidentes de tráfico y el 30% de los siniestros viales mortales son el resultado directo de una velocidad excesiva o inapropiada. Así lo asegura el informe temático sobre seguridad vial dedicado a la velocidad publicado por el Observatorio Europeo de Seguridad Vial en 2021 y el informe de Gestión de Velocidad del Centro de Investigación del Transporte (ITF). La DGT subraya en otro informe que cuando existe velocidad excesiva, la proporción de accidentes mortales es un 60% superior a cuando no lo hay.
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En concreto, la DGT advierte que si colisionas contra un objeto rígido, “el impacto puede compararse a saltar con tu vehículo desde un determinado edificio”. Por ejemplo, una colisión a 50 km/h equivale a caer desde un tercer piso. Una colisión a 120 km/h equivale a caer desde el piso 14. en el peor de los casos, un choque a 180 es comparable a car del piso 36.
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