Qué es la tos de las perreras: síntomas, causas y cómo se contagia

La enfermedad infecciosa puede estar causada por diversos virus o bacterias

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Un peroo contagiado con la
Un peroo contagiado con la tos de las perreras (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tos de las perreras es una enfermedad respiratoria canina muy contagiosa que afecta a los perros, especialmente en aquellos que están en contacto cercano, como refugios, perreras, exposiciones caninas o guarderías. Su nombre científico es traqueobronquitis infecciosa canina, pero es más conocida por el lugar donde cientos de perros interactúan entre sí. Y es que, los entornos más contagiosos son aquellos en los que hay poca ventilación, hacinamiento o estrés. Así, su sistema inmunológico se debilita y es mucho más probable que la contraigan.

Esta afección es la combinación de diferentes virus y bacterias, no obstante, la Bordetella bronchiseptica es la principal responsable que interviene en el organismo del can. Otros microorganismos que también originan esta patología son el virus de la parainfluenza canina, el adenovirus canino y el virus del moquillo canino, según Kiwoko y Purina.

Por su parte, el periodo de incubación de la tos puede extenderse desde los 2 hasta los 14 días, lo que significa que un perro puede estar contagiado y transmitir la enfermedad incluso antes de mostrar síntomas. La duración de la enfermedad varía: en la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen en un plazo de tres semanas. Sin embargo, en perros mayores o aquellos con afecciones preexistentes, la afección puede durar hasta seis semanas.

Síntomas de la tos de las perreras

El síntoma más común y característico de esta enfermedad es la tos seca y áspera, que a menudo se presenta acompañada de arcadas, como si el perro tuviera algo atascado en la garganta, según Royal Canin. Además, los perros infectados pueden mostrar secreción nasal, secreción ocular, y en algunos casos, fiebre. A pesar de los síntomas, muchos perros continúan comiendo y jugando normalmente, lo que puede hacer que la enfermedad pase desapercibida en las primeras etapas.

Aunque generalmente no es una enfermedad grave, los cachorros y los perros con sistemas inmunitarios débiles pueden desarrollar formas más graves de la tos de las perreras. En estos casos, es posible que los síntomas empeoren, y se requiera la intervención de un veterinario para evitar complicaciones adicionales, ya que puede evolucionar a una neumonía.

Causas y transmisión de la tos de las perreras

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La tos de las perreras se transmite fácilmente de un perro a otro a través del aire o del contacto directo, ya sea por el contacto físico entre perros o al compartir objetos como comederos, bebederos o juguetes. Los virus y bacterias responsables de la enfermedad se encuentran en las secreciones nasales y respiratorias de los perros infectados, y se propagan rápidamente, especialmente en lugares donde varios perros están en contacto cercano.

Los factores que favorecen la transmisión de la tos de las perreras incluyen el hacinamiento, la falta de ventilación, las temperaturas frías, y la exposición al polvo o al humo del cigarrillo. En estos ambientes, la propagación de la enfermedad es casi inevitable. Los perros que se encuentran en lugares con mucha actividad o que están sometidos a un estrés elevado también tienen mayor riesgo de contraerla.

Tratamiento y vacunación de la tos de las perreras

Un perro tumbado en el
Un perro tumbado en el sofá (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque la traqueobronquitis infecciosa canina generalmente no requiere tratamiento si el perro sigue comiendo y no muestra signos graves de malestar, es importante consultarlo con un veterinario para asegurarse de que la enfermedad no empeore. Si los síntomas persisten o se presentan complicaciones, el veterinario puede recetar antibióticos o el uso de antiinflamatorios para aliviar la tos puede ayudar a mejorar el bienestar del perro afectado.

La mejor manera de prevenir la tos de las perreras es mediante la vacunación anual. La vacuna contra la Bordetella y otros virus responsables de esta enfermedad es común en muchas perreras, y muchos veterinarios recomiendan que los perros estén vacunados, especialmente si pasan tiempo en lugares con alta concentración de otros animales. Aunque la vacuna no garantiza la prevención total, reduce la gravedad de los síntomas y acelera la recuperación en caso de que el perro se infecte. Además de la vacunación, es fundamental mantener a los perros en un entorno limpio, con buena ventilación y evitar situaciones de estrés innecesario.