La higiene de los animales es un aspecto muy importante de su cuidado, puesto que además de evitar los malos olores es, sobre todo, una forma básica de evitar ciertas enfermedades tanto del animal como de las personas con las que este convive. En aquellos perros con el pelo largo, hay que bañarlos cada tres semanas o cada mes, una frecuencia que es menor en el caso de aquellos que tienen el pelaje más corto.
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Sea como sea, cada cierto tiempo hay que llevarlo a la bañera o a la ducha y aplicarle un champú específico para perros por todo el cuerpo. Un ritual simple pero que hay que hacer bien, sin que por ello en ningún caso intervengan otras localizaciones como un lavadero de coches. Sin embargo, eso mismo es lo que ha ocurrido este lunes en Vitry-le-François, una pequeña localidad del norte de Francia. Allí, una mujer fue grabada mientras limpiaba a su mascota utilizando una de las mangueras con chorro de alta presión en un centro de autolavado.
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Pillada en el momento justo
En las imágenes, se puede apreciar un perro blanco y negro de tamaño grande que está siendo enjuagado por su dueña, intentando escapar de los chorros de agua, si bien también había veces en las que no se movía cuando era alcanzado. Al fondo, se aprecia también a otra mujer que observa lo que está ocurriendo acompañada de su propio perro.
El vídeo fue subido a redes sociales y allí provocó una extensa oleada de críticas y reproches por tratar así al animal. Tal fue el revuelo que el vídeo, de hecho, acabó siendo eliminado. Sin embargo, dio tiempo a que los responsables del refugio de animales de la localidad lanzaran una convocatoria de testigos para encontrar a la mujer y denunciarla. “Denunciamos los hechos y enviamos las imágenes a la policía municipal. No vemos ningún coche y no sabemos si lo hay, pero es posible que las cámaras hayan filmado la llegada de la señora y su perro”, explica al medio francés L’Union una de sus integrantes, Slvie Gilbaut.
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La mujer se defiende a si misma y asegura que no dañó a su mascota
Este mismo medio insiste en el hecho de que lavar a tu perro de esta forma puede provocarle daños y algunas lesiones, debido a que el chorro de agua sale disparado a 120 bares de presión. “Es difícil decir si el perro puede resultar herido porque todo depende de la distancia que lo separa de la lanza y de la potencia de la lanza, pero dicho trato puede provocar hematomas o lesiones en los ojos y oídos”. No tardarían en recibir un correo cortés de la propia mujer, que amenazó con poner una denuncia.
Según la versión de ella, simplemente se limitó a limpiar puntualmente a su perro allí, puesto que “se había ensuciado revolcándose con pescado. Además, afirmó que había puesto la presión mínima para limpiar al animal, por lo que tampoco le causó ningún daño.
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