El nuevo riesgo al que se enfrenta España esta semana: cómo actuar ante una tormenta eléctrica

Es importante estar atento a las recomendaciones de las autoridades para minimizar cualquier riesgo, así como alejarse de zonas húmedas y evitar el contacto con conductores de electricidad

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Las tormentas eléctricas se caracterizan
Las tormentas eléctricas se caracterizan por la presencia de fuertes rayos y truenos.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya ha alertado de que el calor durante este mes de agosto persistirá. Pese a que las temperaturas no son tan elevadas como el verano anterior, según las previsiones de Aemet, se mantendrán por encima de la media durante el resto del mes.

Aparte del calor sofocante de los próximos días, la Aemet también informa que este martes un frente atlántico impactará en el norte del país, especialmente en Galicia y Asturias. Según Meteored, las tormentas “dejarán una actividad eléctrica destacable en Aragón, interior norte de la Comunidad Valenciana, Pirineos y comarcas interiores de Cataluña”.

Las tormentas eléctricas son fenómenos meteorológicos comunes, pero potencialmente peligrosos, que pueden tener consecuencias significativas tanto para las personas como para las infraestructuras. Se caracterizan principalmente por la presencia de rayos y fuertes truenos y, por lo general, están acompañadas de vientos intensos, lluvia copiosa y, a veces, nieve o granizo, aunque también puede ser que no haya ningún tipo de precipitación. Con una adecuada comprensión de las causas y efectos de este fenómeno y adoptando medidas de precaución, se pueden minimizar los riesgos asociados.

Las tormentas eléctricas suelen estar
Las tormentas eléctricas suelen estar acompañadas de fuertes vientos y, en ocasiones, nieve y granizo. (M. Dylan/Europa Press)

Causas de las tormentas eléctricas

Las tormentas eléctricas se forman cuando el aire húmedo y cálido asciende y se encuentra con aire más frío en la atmósfera. Este proceso, conocido como convección, provoca la formación de nubes cumulonimbus, es decir, nubes grises y muy oscuras que son precursoras de la tormenta. Cuando el aire húmedo asciende, se enfría y el vapor de agua se condensa en gotas de agua o cristales de hielo, liberando calor y provocando que el aire continúe ascendiendo.

En el interior de las nubes cumulonimbus, se generan fuertes corrientes ascendentes y descendentes que causan la separación de cargas eléctricas. Las partículas de hielo y agua dentro de la nube chocan entre sí, lo que lleva a una acumulación de cargas positivas en la parte superior de la nube y cargas negativas en la parte inferior. Esta separación de cargas crea un campo eléctrico que, cuando se vuelve lo suficientemente fuerte, provoca la descarga eléctrica conocida como rayo.

Las tormentas eléctricas pueden tener múltiples consecuencias, tanto inmediatas como a largo plazo. Una de las consecuencias más directas es el riesgo de impacto de rayos, que, en casos extremos, puede causar lesiones graves o la muerte. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren cientos de personas en todo el mundo debido a impactos directos de rayos. No obstante, la probabilidad de que un rayo impacte contra una persona es de una entre 1.222.000, según el National Weather Service de Estados Unidos.

Por otro lado, las tormentas eléctricas pueden causar incendios forestales, especialmente en áreas secas. Los rayos pueden iniciar incendios al entrar en contacto con vegetación seca, lo que puede resultar en grandes incendios difíciles de controlar. Las tormentas también pueden provocar inundaciones repentinas debido a la intensa lluvia en un corto período de tiempo, afectando infraestructuras y viviendas.

Las tormentas eléctricas pueden tener
Las tormentas eléctricas pueden tener múltiples consecuencias y afectar a infraestructuras y viviendas.

Cómo minimizar el riesgo durante una tormenta eléctrica

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y otros organismos de protección civil ofrecen recomendaciones y medidas a tener en cuenta en caso de encontrarse ante una tormenta eléctrica de magnitud.

Lo primero de todo es buscar un refugio seguro en caso de encontrarse en el exterior, ya sea en un edificio o en un vehículo con el techo metálico cerrado. Sin embargo, insisten en evitar refugiarse bajo árboles, estructuras metálicas o en áreas abiertas, puesto a que podrían atraer la electricidad. En caso de no encontrar refugio y estar en un área abierta, la recomendación es ponerse en cuclillas con los pies juntos y la cabeza baja, minimizando el contacto con el suelo.

Durante una tormenta eléctrica es importante evitar el contacto con conductores de electricidad y no usar de aparatos eléctricos y electrónicos que estén conectados a la corriente. Por otro lado, hay que mantenerse alejado de zonas húmedas, como piscinas, lagos, ríos o playas, porque el agua es un excelente conductor de electricidad y, por lo tanto, aumenta el riesgo de recibir una descarga eléctrica.

Para mantenerse a salvo en estas situaciones, es crucial seguir las previsiones meteorológicas y las alertas emitidas por autoridades y servicios meteorológicos, como la Aemet. Estar informado y actuar con precaución es la mejor estrategia para minimizar cualquier tipo de riesgo.